Con mi hija de 6 y con su niñera de 11 (parte 1)

Habia enviudado hacia poco menos de un año, me quede solo con mi pequeña hija de 6 años, por motivos de su edad y porque yo trabajaba hasta tarde tuve que contratar una señora para que se encargara de la casa, de cocinar y de cuidar a July, mi hijita de 6 años, Maria, así se llamaba la señora, era una morena de 60 años que ocupo un vacío en mi hogar, se encariño con July y la hizo salir de la pena de haber perdido a su mama,ella entraba a trabajar a las 7 de la mañana y salia a las 6 de la tarde, cuando yo llegaba a la casa y me podía encargar de mi hija, July dormía conmigo, ya que se sentía mal de dormir sola, cuando yo llegaba mi pequeña me saltaba encima y me abrazaba, yo la cargaba y la llevaba así hasta el dormitorio, donde me cambiaba de ropa, Maria se retiraba y luego yo llevaba a July al baño donde nos bañábamos juntos, le jabonaba su cuerpito, le sobaba su conchita y sus nalguitas, luego la secaba y nos vestíamos para ir a cenar, después le ayudaba con sus tareas, se sentaba en mis piernas y hacia los deberes escolares, por ultimo nos íbamos a dormir, así era todos los días, una ocasión se me presento una cena de negocios, por lo que no tenia con quien dejar a July, le dije a Maria que me recomiende una niñera para que cuide a mi hija esa noche.
– Maria, tengo que salir esta noche para una cena de negocios, por favor recomiendame a alguien para que cuide a July.
– Señor, no conozco a nadie de confianza, pero tengo mi nieta que podría venir hoy en la noche.
– Que edad tiene tu nieta?
– Tiene 11 años.
– Me parece muy pequeña.
– Ella es muy responsable para su edad, ademas necesitamos la plata que usted le pagaría.
– Esta bien Maria, dile que venga hoy por la noche.
– Señor, pero usted tendría que llevarla a mi casa porque seria muy tarde para que tome el bus.
– Si Maria no te preocupes, yo la llevo.
Salí a trabajar después de embarcar a mi hija en la movilidad escolar que la iba a recoger todos los días.
En la tarde cuando regrese, encontré a Maria y le pregunte.
– Llego tu nieta?
– Si señor, esta jugando con July.
Fuimos a verla y me encontré con una de las niñas mas bellas que había visto en mi vida, morenita, con el cabello ensortijado, unos grandes ojos negros, nariz respingadita, labios gruesos y rojos, cuerpito perfecto, parecía una miniatura de mujer, tetitas recién apareciendole, cintura estrecha nalguitas redondeadas, piernitas torneadas, un bombón.
– Hola, como están – pregunte.
Mi hija salto y me abrazo.
– Papito, me voy a quedar con mi amiguita – decía mientras me abrazaba y me besaba.
Se llamaba alicia, tenia 11 años y era huerfana, vivía con su abuela que era su único familiar.
Después de cambiarme, salí para mi cena, le encargue a alicia que cuidara bien a July y que no abriera la puerta a nadie, note que mi hija había vuelto a sonreír después de mucho tiempo, parecía que se sentía bien en compañía de alicia.
La cena transcurrió sin novedades, cuando llegue a mi casa, encontré a alicia viendo televisión en la sala.
– Como estas alicia, todo bien? – le pregunte.
– Si señor, todo tranquilo, July esta durmiendo.
– Ok, alístate para llevarte a tu casa.
En el camino me entere que había quedado huerfana hacia 2 años y que el único familiar que tenia era su abuela, su padre era el único hijo de Maria, por lo que al fallecer junto a su madre en un accidente, se vino a vivir con su abuela, vivían en un pequeño cuarto alquilado en un barrio que era medio peligroso, por lo que no salían de noche.
– alicia, te gusta cuidar a July? – le pregunte.
– Si señor, es una niña buena, ademas las dos compartimos la misma pena, de no tener mama.
– Tienes razón pequeña.
– Ya no soy tan pequeña – me respondió sonriendo.
– Si ya eres toda una señorita y muy bonita.
– Le parezco bonita?
– Eres preciosa – le conteste mirándola y bajando la velocidad del auto.
– Le podría pedir un favor? – me pregunto.
– Por supuesto – le conteste.
– Quiero aprender a manejar un auto – me dijo- me enseñaría usted?
– Claro – le dije estacionandome y poniendo mi cerebro a trabajar a mil por hora – pero como eres todavía muy bajita tienes que sentarte en mis piernas.
– Ya – me dijo subiéndose a mis piernas, acomodo su delicioso culito en mi verga que ya estaba erecta.
Arranque el auto mientras ella tomaba el timón y lo dirigía, yo me encargaba de los pedales y de los cambios, mientras le indicaba como dirigir el auto, con el movimiento su culito se restregaba con mi verga, haciéndome sentir en las nubes, que preciosa niña, parecía que ella también lo gozaba, porque apretaba su culito en mi verga y se movía de arriba a abajo, con mi mano libre comenze a acariciarle su cintura y luego fui subiendo la mano hasta sus tetitas, estaba sin brassier, las acariciaba y ella gemía muy bajito, yo trataba de hablar tranquilo indicandole como conducir el carro, mi erección estaba a full, cuando llegamos a su casa, note que quería mas así que le dije que le avisara a su abuela que mañana quería que fuera otra vez a mi casa.
– Va a salir otra vez usted? me pregunto.
– No – le dije – vamos a estar los tres juntos y las voy a llevar a ti y a July a comer hamburguesas y después te sigo enseñando a manejar.
– Siiii que bueno – me contesto.
Le di su dinero por su labor de niñera y me despedí con un beso en los labios, ella me miro con una sonrisa y se fue corriendo a su casa, en el camino de regreso no me la podía sacar de la cabeza y mi excitación no bajaba, al día siguiente iba a ser muy pero muy bueno pensaba, llegue a mi habitación y allí estaba mi pequeña dormida, me desnude y me acosté a su lado, con el morbo que tenia me pegue al culito de mi hija y me dormí.
en la próxima entrega les contare mas.

Publicado en: Relatoseroticos

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