Con la porra

Soy un hombre atractivo que cuida su cuerpo en el gimnasio, un día de camino al trabajo con mi coche, vi por el espejo retrovisor como un coche de policía con la sirena y las luces me hacia señales para detenerme, me saco a un camino secundario, para no entorpecer la circulación por que el arcén era pequeño, yo nervioso porque no sabía que infracción había cometido espere a que se acercara, era un solo policía caminaba de una manera singular y al llegar a mi ventanilla me di cuenta de que era una mujer muy atractiva.

Me pidió los papeles muy seria, yo nervioso se los di preguntándole si había ido muy rápido, ella sin contestar me los devolvió y me ordeno que saliera del coche, yo asustado porque no sabía que infracción había cometido, le pregunte, pero ella solo me respondió que me callara y que saliera del coche, así lo hice y ella me dio la vuelta poniéndome mirando hacia el coche, apoyando mis manos en el techo del mismo, me manda abrir las piernas y me golpea con sus botas para abrírmelas más aun.

Por primera vez me dice que si me parecía bonito lo que había hecho, que se me tenía que caer la cara de vergüenza, yo le preguntaba que había hecho y ella empezó a cachearme, no note nada raro en su forma de cachear, pero cuando llego a mi entrepierna note como se acercaba a mis partes, yo le pregunte que hacía, pero ella solo me grito que me callara, yo asustado así lo hice y siguió acariciando mi entrepierna, yo aunque nervioso no pude evitarlo y note como empezaba a empalmarme, me gustaba como me acariciaba, ella al notarlo me giro y me dijo que si iba armado, hablando irónicamente y comenzó a bajarme los pantalones diciendo que tendría que registrarme entero, me bajo los pantalones y comenzó a acariciar mi polla empalmada por encima de los bóxer que llevaba.

Me saco la polla y comenzó a chupármela metiéndosela entera en la boca, a la vez que me acariciaba los huevos con fuerza, yo muy cachondo la agarre por la cabeza para que no parara de chupármela, pero ella enfadada se levanto y me dijo que allí mandaba ella y que me había portado mal por lo que tenía que castigarme, así que saco sus esposas, me puso los brazos a mi espalda y me las puso en las muñecas, yo me deje, eso me excitaba mucho y sin esperarlo saco su porra y me dijo que me había portado mal e iba a sufrir un castigo, comenzó a pasarme la porra por la cara, primero por mis mejillas luego por mi cuello y subió hasta mi boca metiéndomela y sacándola, yo estaba sorprendido, pero me gustaba así que comencé a chupar la porra, ella me decía que si me gustaba chupársela a la vez que me la introducía cada vez más adentro de mi boca, cuando vio en mis ojos que disfrutaba, la saco de mi boca y fue bajando por mi torso la porra hasta llegar a mis muslos y darme con ella un golpe en ellos, primero suavemente, pero fue incrementando su fuerza, a la vez que me golpeaba en distintos sitios del cuerpo, como en el culo o en el costado mientras me decía si me gustaba, yo le decía que me encantaba, ella comenzó a pasarme la porra por mis partes hasta que me golpeo con fuerza en mis huevos, yo me doble de dolor, pero a la vez me había gustado, y le dije que me diera mas fuerte, ella así lo hizo, con mi polla empalmada como nunca, ella me decía que si era más dura la mía o la suya, “refiriéndose a la porra y a mi polla”, yo le decía que era más dura la mía y mas grande, ella enfadada me decía que si estaba seguro, a la vez que me golpeaba con ella en mi polla dura, estaba muy cachondo, sobre todo porque no podía defenderme del castigo y tampoco quería, ella me dijo que si quería castigarla por el daño que me estaba causando, yo le decía que si, que era una puta y que iba a saber lo que era bueno.

Me quito las esposas y me dijo al oído una sola palabra “castigame”, le puse los brazos a la espalda y la espose, La puse boca abajo apoyada sobre el capo y le decía que iba a enterarse de lo que era bueno, eres una puta y así te voy a tratar, ella gritaba si!!!siiiiii!!!! Siiiiii!!!!!! castígame he sido mala, comencé a darle con la porra en la espalda cada vez más fuerte, ella gritaba de placer, que le diera más fuerte, yo le decía has sido mala y me has hecho daño ahora vas a saber lo que es bueno, ella gemía, con cada golpe que le daba en los muslos, en las nalgas, en todos lados, la cogí por los pelos y le metí mi polla en su coño una y otra vez llamado la puta!!! esto es lo que te mereces, ella decía, si he sido mala, yo empujando como un animal a la vez que le tiraba de los pelos, curvando su cabeza hacia atrás, comencé a golpearla también con la porra, golpeándola por todas partes y con más fuerza, según yo iba poniéndome mas cachondo oyendo sus gritos y gemidos entremezclados.

Yo la llamaba puta!!!! esto es lo que te mereces, ella decía, si he sido muy mala, cuando menos lo esperaba y sin dejar de metérsela una y otra vez, deje de golpearla con la porra y le dije que iba a saber lo que era bueno, cogí y le metí la porra por el culo a la vez que tenía mi polla dentro de su coño y comencé a empujar una y otra vez la porra y la polla dentro de ella, a la vez que ella gritaba que no parara que la follara y empujando con todas mis fuerzas, notaba como mi polla y la porra se encontraban dentro de ella y chocaban las dos puntas golpeándose con fuerza, yo estaba súper cachondo y no podía mas, ella me gritaba que no parara que quería correrse, al notar cómo me corría dentro de ella mientras le gritaba “guarra esto es lo que buscabas verdad”!!!!,pues ya lo tienes, sin dejar de meterle y sacarle la porra, ella gritaba siii siiiii siiiiiiii hasta que se corrió como una loca soltando unos gritos salvajes y notando como mi polla al sacarla estaba muy húmeda de todo lo que se había corrido.

Fue increíble, nunca había sentido un orgasmo tan profundo y largo, le quite las esposas, nos vestimos y cuando íbamos a marchar ella me grito que a donde iba, yo sorprendido me gire y me dio un papel que ponía multa por decir guarradas a una agente de la autoridad, quede boquiabierto pero me di cuenta de que era una broma, debajo estaba su número de teléfono, por supuesto, si os lo estáis preguntando use el teléfono y nos encontramos más veces, y cada vez era mejor que la anterior, pero os lo cuento otro día, que ahora al recordar ese día me he puesto cachondo y he de desahogarme ja ja ja.

Publicado en: Relatos porno duro

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