Con la enamorada de mi amigo

Bueno, para empezar tengo un amigo muy cercano, amigo de borracheras y todo eso, él tiene su enamorada a la cual llamare Rubí (no es su nombre real). Pasa que Rubí me trae loco desde que la conocí y siempre me la imagino en el sexo y es la mujer de mis sueños humedos, ella es pequeña (1.55), delgada, tiene unas muy buenas tetas y un culo muy bien formado.

Un sábado quedamos entre 4 amigos para ir a una fiesta y él llevó a Rubí, al final solo fuimos él, yo y Rubí… pasó que a mitad de fiesta (casi la 1 am) lo llaman y tuvo que irse urgente, él me dijo: “te la encargo, cuidala”. Entonces nos quedamos los dos, tomamos mucho y bailamos también (en un momento en el baile le toqué el culo y no me dijo nada), ella se emborrachó a tal punto de que no podía ni caminar bien (eran casi las 4 am) y entonces decidimos irnos, mientras estabamos en el taxi me entró el morbo y ojeaba de rato en rato sus tetas… en un momento ella me dijo: “no me lleves a mi casa, no quiero que mis papas me vean asi”, bueno al menos eso entendí xq no se le entendía mucho.

Así, decidí llevarme x mi morbo y le dije al taxista que se dirijiera al hotel más cercano y mientras ibamos yo me acerqué a Rubí y empece a manosearla, primero sus tetas y luego bajé hasta su concha, ella me decía: “que haces, que haces?” pero de tan borracha que estaba no ponía resistencia; y al fin llegamos al hotel, entramos al cuarto y la acosté en la cama, ella cayó y se durmió casi de inmediato, aún con la luz prendida me paré al lado de la cama observándola y todo mi cuerpo temblaba por los nervios de hacerlo o no. Al final decidí que sí y me acerque a ella, besé sus deliciosos labios mientras iba sacándole la blusa, le saqué el sostén y vi sus ricas tetas, no me aguanté más y me desnudé y empecé a lamer sus pezones, cuando escuché que gimió un poco pero de todas maneras seguí haciéndolo.

Entonces llegó el momento de desabrocharle el pantalón , lo hice y también su calzoncito, ella quedó totalmente desnuda y mi sorpresa fue ver que su concha estaba razurada, eso me exitó demasiado; comencé a lamerle la concha y a meter mi lengua, mi pene ya estaba a punto. Primero hice el intento de meterselo en la boca, pero ella seguía dormida así que decidí penetrarla, puse la cabeza de mi pene en la entrada de su vagina y de un solo empujón la metí toda, ella gimió nuevamente (esta vez un poco más ruidosa) y entonces empecé a moverme y darle duro, así me la pasé casi 15 minutos y la saqué, luego de eso la puse boca abajo y admiré ese precioso culo, lo toqué y froté mucho rato y pensé: “nunca he hecho sexo anal con ninguna chica con la que estuve, el momento es ahora”.

En ese momento empecé a besar su cuerpo hasta llegar a su ano, primero lo olí, que rico olor el de su ano, luego lo chupe moviendo mi lengua d arriba abajo hasta dejarlo bien lubricado, entonces se la metí, esta vez más despacio primero entró la cabeza, luego poco a poco se la empuje toda, fue totalmente delicioso, tanto que me vine dentro de su ano, cuando la saqué me di con la sorpresa de que me había manchado el pene de caca pero estaba demasiado cansado y borracho como para ir a lavarme asi que solo tome el papel higienico y me limpie, cuando hice eso caí rendido al costado de Rubí.

Ya en la mañana sentí que se movió (eran casi las 10 am) y me desperté, entonces vi de reojo como ella se despertaba y miraba al cuarto como preguntándose donde estaba, y entonces cuando volteó hacia mi lado cerré los ojos y me hice el dormido. Sentí su desesperación al verse ella desnuda con semen en el ano y verme a mi al costado, ella me despertó moviendome fuertemente del hombro. Yo me hice el asustado al verla y le dije “que pasó?”, ella empezó a llorar y me dijo: “No sé como pasó esto pero lo hicimos”, estaba desesperada, entonces me senté para decirle algo y le dije que se sentara, al momento de hacerlo le dolió, pues le habia penetrado el culo con mucha fuerza, ella solo lloraba y yo le metí un floraso para que ella no dijera nada y haciendola entender que ni ella ni yo (bueno yo si) etabamos en nuestros cabales, no sabiamos lo que haciamos… ella entendió y se secó las lágrimas, y me hizo prometer que no le diría nada de esto a nadie y que íbamos a disimular como si esto nunca hubiera pasado.

Entonces nos vestimos y ella seguía con cara de dolor, yo le dije “que te pasa?” y ella al principio no me quería decir pero al final de tanto insistir me dijo con voz entrecortada y avergonzada: “me lo hiciste por atrás, y ahora me duele mucho”.

Así fue como lo hice con la enamorada de mi amigo y pasé desapercibido, luego de eso nos encontramos hasta el día de hoy y disimulamos bien, eso sí cuando bailamos perreo, ella no quiere darme la espalda.

Publicado en: Relatoseroticos

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