Me comieron la cuca

Estaba cursando mi séptimo semestre de sociología. Uno de mis profesores era alto, de cabello abundante y crespo, unos ojos expresivos, cuerpo atlético y de una inteligencia descomunal.

El primer día de clase lo miré de arriba abajo deteniéndome en su pene. Se veía abultado, rico. Cuando levanté la mirada, me estaba mirando y se dio cuenta que le miraba el pene. No me devolvió la mirada, pero cuando terminamos la clase, me dijo que me quedara (me lo dijo frente a todos mis compañeros). Cuando se fueron todos mis compañeros, sin previo aviso, me besó la boca y me mandó la mano a la cuca… Ese beso me calentó muchísimo y esa mano en mi cuca me enloqueció.

Cerramos el salón y me besó apasionadamente: su lengua recorría toda mi boca de una manera muy apasionada. Casualmente ese día no llevaba sostén. Me levantó la blusa y se pegó de mis tetas para chuparlas con pasión. Las cogía, las chupaba, las acariciaba, las apretaba, pasaba su lengua por mis pezones que se querían reventar de duros. Me manoseó las tetas con mucha pasión y mi cuca estaba a chorros por la excitación.

No aguanté más y toqué su pene por encima del pantalón, estaba duro y se sentía grandísimo… Me enloquecí con ese tamaño, me quité la blusa, me bajé la falda y rápidamente le bajé el pantalón. Tenía una verga larga y gruesa que se estremecía constantemente, tenía las guevas medianas y sin un solo vello. Puse mi boca en sus guevas y empecé a chuparlas, a lamerlas y a acariciarlas. Me agarró del cabello (que es largo, frondoso y negro) y me obligó a chuparle la verga gruesa y babosa por su lubricación.

Me la tragué casi toda, no me cabía en la boca, pero se la chupé muy fuerte, succionaba con todas las fuerzas que podía… no había dicho ni una sola palabra hasta ese momento: “eres una puta chupona y lo haces como las diosas. Te voy a castigar por esto perra”. Yo se la chupaba con más ganas, disfrutando del sabor saladito de su lubricación. De repente tiró de mi cabelló y retiró su verga de mi boca, me acostó en la mesa de profesores, me abrió las piernas y puso su boca sobre mi cuca.

Abrió mucho la boca y empezó a chupar toda mi vagina, no chupaba el clítoris, chupaba mi vagina y se bebía todos mis juguitos. Cuando me la chupó toda y me tenía completamente excitada hizo algo que nunca en la vida me habían hecho: me metió la lengua en la cuca. Toda su lengua y empezó a moverla, pero a la vez chupaba un poco y yo casi me muero, mi orgasmo estaba a punto de aparecer y él lo sabía. Abría grande su boca y volvía a chupármela con fuerza. Me la chupó tanto!! Su lengua entraba y salía de mi cuca, me follaba con su lengua, hacía círculos con su lengua en mi cuca, la movía rápido, y yo quería morir… Lo retiré de mi cuca y saqué de mi bolso una verga de silicona que siempre llevo conmigo.

Se la entregué a él y no dudo en seguir chupándome la cuca, me llenaba la cuca con su saliva y yo me enloquecía… Me metió la verga de silicona y empezó a mover su lengua sobre mi clítoris, lo chupaba, lo lamía, me hacía sentir sus dientes suavemente. Estaba tan concentrado chupándome que me hizo explotar en un orgasmo jugosísimo y con esa verga dentro… Ufff!! Creí que moriría.

Cuando salí de mi éxtasis me besó la boca. Tenía mis ojos cerrados cuando sentí su gran verga en mi cara… por los ojos, las mejillas y la boca, se la chupé muchísimo, puse mi dorso sobre la mesa, dejando mi cuca totalmente expuesta a su vergota. Sin dudarlo me la metió hasta el fondo. Empezó a meterla y sacarla, tenía mi cuca muy jugosa, sensible por el orgasmo anterior. Me gustaba sentirlo dentro de mí, me lo metía con fuerza y yo cada vez gozaba más. La tenía gorda y larga, sentía sus guevas que golpeaban con mi cuca y esa sensación empezó a calentarme tanto que mi cuca se empezó a mojar nuevamente, pero muchísimo… Estábamos follando como animales, él me agarraba las tetas y cada vez me clavaba más fuerte y yo cada vez estaba más excitada.

Empezó a decirme que era la más puta de todas sus estudiantes, que era la mejor, que era una perra, que tenía la cuca más rica del mundo, que tenías las tetas más hermosas que había visto y… esas palabras me excitaban, me calentaban, el orgasmo se acercaba y empecé a moverme más rápido y sentía su verga más gruesa dentro de mí, yo la estaba apretando con mi vagina y la sentía grandísima en mi cuca. Estaba a punto de llegar cuando sentí su dedo que se abría paso entre mi culo y estallé en un orgasmo que me estremeció de pies a cabeza… En ese momento él también estalló dentro de mí.

Terminamos, nos vestimos rápidamente, estábamos sudados y agotados por la faena. Me dijo, para la próxima clase me comeré toda tu cuquita.
Cada vez que nos vemos, me chupa la cuca… No importa si estamos en un lugar público o no. Si estamos en un bar, en el cine o donde sea, nos escondemos en un rincón y me mete la lengua profundamente hasta hacerme estallar en un orgasmo riquísimo.
Es el mejor chupador que ha tenido mi vagina. Gracias Alex.

Publicado en: Relatoseroticos

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