Comadre borracha y Nalgona cogida segura

Les contare como me cogí a mi comadre al terminar la fiesta de tres años de mi ahijada.

Yo me llamo Daniel tengo 34 años, mi esposa se llama Mayra tiene 29 años y llevamos 7 años de matrimonio y no tenemos hijos, el nuestro ha sido un matrimonio normal, con sus altas y sus bajas una vida sexual satisfactoria y en general yo nunca me había planteado serle infiel a mi mujer, pero a veces la vida te da oportunidades que no puedes desaprovechar.

Hace casi tres años, nos hicimos compadres de una pareja que yo no conocía y que labora en la misma empresa que mi mujer, fuimos los padrinos de bautizo de una hermosa niña.

Mi comadre se llama Marisol, le decimos Mary de cariño y desde que la conocí me gusto mucho, bajita pero generosamente formada con un culito grande y redondo que se esfuerza en escapar del pantalón que ella usa tan pegado que parece pintado en su cuerpo, una cinturita breve, pero pronunciada, unos senos medianitos, pero paraditos y apetecibles, pelo castaño oscuro cortito, una carita de facciones finas y ojos alegres y luminosos, ella tiene 37 años muy bien llevados, su pequeño tamaño la hace parecer mas llenita de lo que es en realidad, pero su culito grande redondo y generoso, hace olvidar cualquier pequeño defecto que le puedas ver.

Mi compadre es un tipo normal, muy alegre y dicharachero, le lleva mas de diez años a mi comadre por lo que ya va entrando en los cincuenta y a él si se le nota la edad, es su segundo matrimonio por lo que tiene otros hijos de los que ocuparse, lo cual junto con su carácter alegre para con todas las mujeres cercanas de la empresa, le ha ocasionado varios disgustos con mi comadre, que por el contrario tiene la reputación de ser muy seria y hasta algo huraña en su trabajo.

En la fiesta en la que nos hicimos compadres, casi todo fue muy normal y tranquilo, mis compadres me cayeron bien y se veían felices y se llevaban muy bien, nos echamos el par de copas de rigor para brindar y baile un par de veces con mi comadre, en la segunda vez que bailamos su culito se poso un momento sobre mi pene provocándome una tremenda erección que tuve que disimular como mejor pude el resto del baile, Mary mi comadre se dio cuenta por supuesto y me obsequio con una sonrisa picara que hizo que se me parara mas todavía, regrese a mi mesa con todo el disimulo que pude y aunque me moría de ganas de sentir ese culito otra vez, me daba pena que la erección se me notara, ya que la tela del pantalón que llevaba puesto era bastante delgada, por lo que no baile otra vez con mi hermosa comadre, transcurrió el resto de la fiesta sin ninguna otra cosa digna de mención, salvo una mirada algo pensativa que me dirigió Mary al darle un abrazo de despedida, o quizá fuera sólo mi imaginación.

Transcurrió el tiempo y tuve poco contacto con mis compadres, asistimos a las fiestas de uno y dos años de mi ahijada, pero no baile con Mary n ninguna de las dos fiestas, nos invitaron a comer a su casa en una ocasión en la que estuvo toda su familia y aparte de mirar disimuladamente el culo de Mary, no paso nada fuera de lo normal.

Las noticias que tuve de mis compadres las obtenía a través de mi esposa y me dieron a saber que mis compadres tenían cada vez más problemas en su relación:
-Que si Jorge cela Mucho a Mary-

-Que si Mary atrapo a Jorge coqueteándole a la secretaria-

-Que Mary ya esta harta de tener que atender su trabajo, a su hija y a un esposo que se la pasa mirando a otras mujeres y no le ayuda en nada-

En fin, muchas cosas así, yo no le ponía mucha atención a las platicas de mi mujer salvo para imaginarme las nalgas de mi comadre y para pensar que si yo tuviera una hembra así en casa la tendría mucho mejor atendida, no es que estuviera mal en casa, mi esposa es guapa, pero muy delgada, y pues siempre se antoja probar algo nuevo.

Fue hasta la fiesta de tres años de mí ahijada que las cosas tomaron un rumbo totalmente inesperado. Nos pidieron que llegáramos un poco antes para ayudarlos a llevar algunas cosas al salón donde seria la fiesta, que resulto estar a una media hora de su casa, llevamos las cosas con gusto, pero como mi auto es pequeño la cajuela quedo llena a reventar de varios trastes, y tuvimos que meter un par de mesas plegables y algunas sillas en el asiento de atrás del auto por lo que solamente quedo libre el asiento del copiloto, por lo que se decidió que Mary me acompañaría para mostrarme el camino, mientras que mi esposa iría en la camioneta de el hermano de mi comadre con mi compadre, la mama y el papa de Jorge mi ahijada y un par de sobrinos, y aunque también estaba hasta el tope de cosas para la fiesta, pudieron hacerle un espacio a mi esposa.
Cuando le abrí la puerta para que se subiera al coche fue la primera vez en ese día que pude echarle un buen vistazo a mi comadre Mary, llevaba una blusa blanca pegadita que dejaba ver el comienzo de sus senos, un saco color gris con rayas rosas, y lo principal un pantalón a juego con el saco gris a rayas tan pegado que dejaba a ver a las claras que el culo de mi comadre se había puesto mas rico aun que como lo recordaba. Durante el camino le pregunte por mi ahijada, por su mama y me platico varias cosas de que si se habían enfermado, de lo latosa que era en fin, lo común en este tipo de platicas, cuando le pregunte como estaba mi compadre le cambio el semblante, puso cara de disgusto y me respondió con un simple “bien” sin darme mas detalles, se notaba a leguas que su relación no estaba en su mejor momento, como el ambiente se puso algo pesado y no se me ocurría nada que decir le dije lo que estaba pasando por mi mente desde el principio.

-Te ves hermosa Mary-

A lo que siguió un largo silencio que no supe como interpretar hasta que sonrió seductoramente y me contesto.

-Gracias-

En esos momentos me indico que ya habíamos llegado y procedí a estacionar el auto y a bajar las cosas, la camioneta que traía a mi esposa, a mi compadre y demás, llego inmediatamente cosa que agradecí por que ese sencillo “Gracias” dicho con aquella sonrisa había disparado mi corazón que ya latía a mil por hora.

Ya en la fiesta note claramente que mis compadres estaban distanciados, cuando uno nos acompañaba en nuestra mesa el otro se ausentaba y viceversa, nunca bailaron juntos y en general trataban de evitarse.

En un momento dado mi compadre me llamo aparte para brindar y platicar, mientras mi esposa se quedaba platicando con Mary.

-Salud compadre- me dijo Jorge mientras me ofrecía una copa con tequila.
Note que Jorge ya andaba bastante tomado, pues hablaba un poco cortado y se tambaleaba ligeramente al caminar, yo por mi parte nada mas me había tomado un par de copas por lo que andaba bastante sobrio.

-Salud- Le respondí – por el gusto, ya que no te dejas ver pinche compadre-

-Tu eres el que te escondes compadre- me contesto – y la verdad me caes a toda madre, por lo que seria triste que se acabara el compadrazgo-

-No te entiendo pinche compadre- le dije- primero me dices que te caigo muy bien y luego que quieres acabar el compadrazgo ¿Pues quien te entiende?

-No es por ti compadre – dijo- es por mi vieja que ya no la aguanto, me cela mucho y me anda vigilando como policía la cabrona, además no se si me esta poniendo el cuerno con algún cabròn, yo creo que nuestro matrimonio ya valió madres y no sé como deja eso nuestra relación de compadres-

-Pues según sé, seguiremos siendo compadres por que la relación es por mi ahijada que nunca va a dejar de serlo y tu y mi comadre nunca van a dejar de ser sus padres aunque se separen –le dije- Además según me cuenta Mayra, mi comadre tiene reputación de ser muy seria en su trabajo, en todo caso el que tiene reputación de coscolino eres tú compadre.

-¿Eso te dice? – Me preguntó- yo creo que entre mujeres se cuidan y tu mujer no te va a contar lo que hace tu comadre, y en cambio si te va a contar pestes de mi.

-¿Entonces no es cierto compadre?- Le pregunté- ¿A poco muy santo pinche compadre?

-Jajajajaja No la verdad no compa- me dijo- pero no es para que lo anden divulgando jajajaja, la verdad he tenido mis aventuras con varias secretarias y un par de chicas de la limpieza de la empresa jajajajaja, pero tu no vallas a ir de chismoso pinche compadre-

-No compadre- Le respondí- lo que me cuentes es como si se lo contaras al cura compadre, tus secretos están seguros conmigo.

-No esperaba menos compadre –Respondió- ¿Y tu cabròn? ¿Cuántas veces le has puesto el cuerno a la comadre?

-Ninguna compadre- le dije- y no es por santo, es que no ha habido oportunidad jajajaja-

-No es por que te quiera mal aconsejar o llevar al mal camino compadre –Me dijo- Pero la vida es corta y es solamente una no dejes pasar la vida sin haberla gozado, si tienes oportunidad aprovéchala compa.

En ese momento mi mujer nos hablo para que fuéramos a sentarnos y ya no seguimos platicando, pero me quede pensando en las palabras que me acababa de decir mi compadre, ninguno de los dos nos imaginábamos que pronto podría hacerle honor a sus consejos de una forma que de llegar a enterarse no le causaría la menor gracia.

Nada mas llegar a la mesa Mary me tomo de la mano y me saco a bailar.

¿Me prestas a mi compadre?- Le dijo a mi mujer-

-Claro comadre- Le respondió mi esposa.

Y sin preguntarme me tomo de la mano y me llevo a la pista de baile, yo por supuesto estaba encantado al poner mis manos sobre una hembra tan deliciosa aunque fuera solamente para bailar, note también que Mary ya andaba también con unas copas de mas pues se tambaleaba al caminar, y además se pegaba a mi un poco mas de la cuenta durante el baile, lo que me ponía a mil por hora.

Al terminar la música hice el ademan de llevarla a la mesa, pero ella me detuvo supongo que por que Jorge aun estaba sentado platicando con mi esposa. La pieza que empezó era una pieza mas tranquila, por lo que inmediatamente me pegue más a mi comadre y empezamos a bailar, su rajita se le notaba en su pantalón pegadito y de vez en cuando me arrimaba para rozarla con mi pene que en esos momentos ya tenia una erección de campeonato, cosa que a Mary no pareció importarle en absoluto, y a mi la verdad ya un poco entonado, tampoco me importo disimular.

-¿Que tanto platicabas con Jorge compadre?- Me pregunto Mary-

-Cosas del trabajo- Conteste- La verdad es que no platicamos mucho.-

-¿No te platico que nuestra relación ya valió madres? – Me pregunto-
sorprendiéndome con un vocabulario que nunca espere que ella usara.

-Algo de eso me dijo- Admití- pero no entiendo por qué- le dije.

-¿Qué es lo que no entiendes compadre? -Me pregunto poniendo cara de perplejidad.

-No entiendo a mi compadre- Le respondí- Si yo tuviera una mujer tan bella como tu a mi lado la cuidaría todos los días y principalmente todas las noches.

Mary se sonrojo hasta las orejas, pero pude notar que se pego a mí un poco mas restregando su rajita contra mi pene de manera deliciosa.

-Pero tu tienes a Mayra- me dijo- ¿Acaso no la quieres?

-Quiero a mi esposa -le dije- pero no esperes que ante una mujer tan hermosa como tu me quede indiferenteeces eres una mujer extraordinariamente bella y sensual- yo ya estaba envalentonado y algo embriagado tanto por las copas que me había tomado y por el perfume de esa deliciosa hembra que tenia en mis brazos y que en esos momentos me parecía la mujer mas deseable del mundo.

La música termino en esos momentos y con profundo pesar tuve que llevar a Mary a la mesa a reunirnos con mi esposa y con Jorge que ya llevaba mas copas encima y no había notado nada fuera de lo común, mi esposa distraída como es tampoco noto nada raro y ambos atribuyeron quizás el acentuado sonrojo de Mary a las copas que había bebido.

El resto de la fiesta transcurrió rápidamente, mi esposa ya no me soltó, y por otra parte Mary siguió bebiendo de mas por lo que ya no estaba en condiciones de bailar o siquiera de platicar con coherencia, paso la partida de pastel y algunos juegos infantiles a los que no les preste atención.

La celebración llego a su fin y mi esposa y yo nos quedamos al final para ayudar a recoger todo lo de la fiesta, nuevamente llenamos mi carro hasta el tope y solamente quedo libre el asiento del copiloto, lo cual planteo un pequeño problema para retirarnos, ya que el hermano de Mary el que traía la camioneta se había retirado hacia un rato con unos familiares dejándole las llaves de la camioneta a mi compadre para que fuera a dejar las cosas.

-¿Como le hacemos?- le dije a Jorge- ¿Vamos a tu casa a dejar las cosas Y yo de ahí ya me voy con mi esposa?

-No compadre, si me haces favor dejas las cosas en mi casa por que pasan a recogerlas mañana y yo dejo las que traigo en casa de mis papas por que son de ellos- me respondió-con voz estropajosa.

-¿Pero como le hago? -Mi esposa no cabe en el coche y yo la verdad necesito que alguien me guie y que me abra la puerta, vamos rápido y luego ya llevas las cosas a casa de tus papas-.

-Hoy pienso quedarme en casa de mis papas –respondió mi compadre- hoy no duermo con esa cabrona, si me haces favor de ir a dejarla junto con las cosas te lo agradeceré compadre.

-¿Pero como le hago con mi esposa? –Repetí- Ni modo que la deje aquí en lo que voy y vengo.

-Si me lo permites yo la paso a dejar a su casa compadre-me dijo Jorge- Queda de paso a la casa de mis papas, la paso a dejar en lo que tu dejas a Mary y te regresas.

-¿Estas de acuerdo?- Le pregunte a Mayra que en esos momentos regresaba de acompañar a Mary al baño y había escuchado parte de la conversación.

– Si no queda otro remedio si -me respondió-Mary ya esta algo tomada y tampoco quiere quedarse a dormir con Jorge, nada mas con mucho cuidado.

-¿Dónde esta mi niña –Pregunto de repente Mary- ¿Quién la tiene?

-Yo la tengo –respondió su suegra- Mañana te la llevo, ni tu ni Jorge están en condiciones de cuidarla ahora.

-Pero si esta tan borracho ¿Cómo va a manejar mi compadre? – Les pregunte- Va a ser peligroso que maneje tan lejos.

-No se preocupe joven yo manejo- Respondió el papa de Jorge- yo voy en mi juicio y paso a dejar a su mujer no se preocupe por eso.

-Entonces así le hacemos –dije- Se van con mucho cuidado.

-Tu también -me dijo mi compadre-

Ayude a subir al coche a Mary que ya no decía nada y Salí detrás de la camioneta, pero tras un corto tramo ellos doblaron en otra dirección y yo seguí derecho hacia la casa de mi comadre.

En el camino note que Mary estaba mucho mas borracha de lo que pensaba, se quedaba dormida por ratos, y no me daba indicaciones de cómo llegar, por suerte recordé bien el camino, y sin trafico alguno llegamos a su casa en poco más de 15 minutos.

Cuando llegamos me baje del coche y pase al otro lado para ayudar a bajar a Mary.

-Comadre ya llegamos –Le dije- préstame las llaves para abrir.

-Si compadre -me respondió con voz entrecortada- nada mas ayúdeme.

Le abrí la puerta y la tome del brazo, Mary bajo con paso mas o menos firme, pero en cuanto le dio el aire frio en la cara sus piernas le fallaron y la tuve que sostener para evitar que se cayera, Mary ya no podía ni hablar y como pude saque las llaves de su bolsa después de varios intentos encontré la correcta, y logre abrir la puerta de la reja, entre casi cargando a mi comadre por un tramo de escaleras que había que subir para pasar al interior, durante la breve subida le acaricie las nalgas como no queriendo en parte por calentura y en parte para ver su reacción, pero Mary no reacciono ni a favor ni en contra, por lo que al llegar arriba le agarre descaradamente su delicioso culito mientras ella me abrazaba para no caerse, la única reacción de Mary mientras la manoseaba fue dejar escapar uno que otro suspiro. Por fin temiendo las miradas de algún vecino indiscreto, me entretuve en buscar nuevamente la llave correcta y pase con Mary al interior, la senté en la sala mientras rápidamente regresaba a cerrar el auto y las dos puertas, al regresar un par de minutos después vi que Mary se había recostado en el sillón y al parecer se habia dormido.

-Comadre Mary- La llame- déjeme llevarla a su cuarto para que se acueste.
-Mmmmffff- Dijo por toda respuesta-

La sacudí un poco y siguió sin responder, por lo que la tome en mis brazos y la lleve hasta su habitación, mientras la cargaba la sostenía por las nalgas y le iba dando besos en sus labios cerrados.

Al llegar al cuarto la recosté sobre su cama y con el corazón martilleándome en el pecho pensé por un momento en lo que estaba a punto de hacer, recordé las palabras que mi propio compadre me había dicho hace apenas unas horas antes acerca de aprovechar las oportunidades que te ofrecia la vida, pero tambien me pesaba la conciencia por mi esposa y por aprovecharme de una persona en estado de ebriedad, y a punto estaba de dar media vuelta e irme, cuando Mary se dio la vuelta en la cama y al tener frente a mi ese delicioso culito que me traía loco, las copas y el deseo decidieron todo en un instante.

Sin pensarlo más comencé a besar y a oler aquel rico trasero de hembra con el que tanto había soñado, enterraba mi nariz en su rajita y la besaba lo mas hondo que podía, mientras con las manos le acariciaba toda la esplendida redondez de sus nalgas, Mary seguia dormida pero lanzo un par de suspiros y paro su culito tal vez por instinto.

Después la enderece sobre la cama arrodillándola y apoyándola en mi, y con la mano derecha me entretuve unos momentos en el frente de su pantalón acariciando su rajita que se dibujaba tan claramente en su apretada prenda, pero mi objetivo principal no era ese, por lo que tras un par de minutos le desabroche su pantaloncito y aproveche para desabrochar su blusa y su brasier, para acariciar sus senos que ya tenían los pezones paraditos, se los estuve chupando un rato,y despues la estuve besando en la boca mientras le sobaba su culazo, pero como estaba dormida no respondia a mis besos, asi que pasados unos minutos la volví a recostar boca abajo en la cama para sacarle sus apretados pantaloncitos, que se resistieron un poco, pero por fin salieron revelando una tanguita color rosa semitransparente que me calentó todavía mas, mi pene estaba tan parado que resultaba casi doloroso, pero decidido a disfrutar por completo ese manjar de mujer, me entretuve en quitarle los zapatos y sacarle completamente el pantalón, yo también me desnude completamente y acto seguido la puse sobre sus rodillas y la incline poniéndole un par de almohadas por debajo, por si se derrumbaba. El espectáculo de mi comadre empinada mostrando toda la redondez de su enorme culo es una de las mas bellas imágenes que recuerdo sumándole el morbo de que era un culito que no debería estarme a punto de comer me ponía mas caliente de lo normal.

Inmediatamente comencé a besar y a chupar el abundante trasero de Mary, por sobre la tanguita, o haciéndola a veces a un lado lamia y besaba de arriba abajo su rajita de la que salía un olor almizcleño que a mi me parecía un perfume exquisito mientras mi comadre se quejaba quedamente y paraba mas su redondo trasero, pasado un rato me tome un minuto en sacarle completamente su tanguita para poder tener por fin al natural ese pedazo de culo.

Teniendo ante mi el trasero desnudo de Mary, me pregunte si mi compadre ya se la habría cogido por el culo mientras le metía mi lengua por su fruncido hoyito mientras Mary dejaba escapar múltiples quejidos de placer mientras mi lengua inspeccionaba lo mas profundo posible el agujero de su culito entrando y saliendo y besando su parte tan intima, los quejidos de Mary eran cada vez mas fuertes y me pregunte por un momento si estaría despierta, pero no me importo y seguí saboreando su enorme y redondo trasero.

Por fin no pude aguantar mas y me decidí a cogérmela de una vez por todas, me acomode detrás de Mary y se la metí de una sola embestida por que ya no me podía contener, Mary dejo escapar un profundo quejido al recibir toda mi verga de golpe, pero mantuvo el culo firme mientras yo metía y sacaba mi verga una y otra vez de su húmeda conchita mientras mi comadrita meneaba su culito de atrás hacia adelante acompañando cada embestida que le daba con un quejido que cada vez se iba pareciendo mas a un grito de placer después de un rato de estarme cogiendo frenéticamente a mi comadre por atras eyacule dentro de ella con un grito final tanto mío como de Mary.

Mi comadre se derrumbo completamente boca abajo con el culo exhausto con lo que se libero mi húmeda verga también exhausta después de su visita a la panochita apretada de mi comadre. Me recosté al lado de ella mientras le acariciaba suavemente su trasero, después de descansar un rato, la cubrí con sus cobijas, la limpie rápidamente con un paquete de Kleenex que había en su buro y después de comprobar que dormía y respiraba suavemente, me vestí con rapidez, y recordando las cosas que aun estaban en mi carro tome las llaves y baje hasta mi auto para bajar las cosas de la fiesta.

No me tarde más que unos 15 o 20 minutos en sacar las cosas del carro y acomodarlas en el patio, pero cuando termine ya tenia parada nuevamente la verga al recordar el pedazo de mujer que estaba aun lista para ser cogida en la habitación de arriba, así que sin dudarlo un instante subí corriendo las escaleras y entre rápidamente al cuarto de Mary quitándome la ropa por el camino, nuevamente desnudo me subi a la cama y destape completamente a Mary.

Me quede completamente petrificado, Mary me observaba completamente despierta con los ojos muy abiertos por el asombro, yo completamente desnudo y con mi verga parada hincado en la cama y ella desnuda de la cintura para abajo y arriba solamente su blusa desabrochada dejando descubiertos sus senos.

Del susto me quede pasmado unos momentos sin saber que hacer o decir a continuación, Mary me observaba fijamente pero tampoco decía nada, no parecía asustada ni enojada, sólo sorprendida.

Así que pensando que las cosas ya no podían ponerse peor, decidí ir por todo, me incline sobre ella y la bese en los labios tierna pero decididamente.
Mary se resistió unos momentos, pero al fin me correspondió apasionadamente el beso, nos abrazamos y nos besamos como si nos quisiéramos comer, y al fin nuevamente me monte sobre ella, le abrí las piernas y me la cogí de nuevo, esta vez por el frente y con ella despierta, me la cogí mientras nos besábamos y ella me acariciaba la espalda y lanzaba quejidos de placer entrecortados por el beso que nos seguíamos dando, la penetre por mucho rato dejando caer todo mi peso sobre ella besando su boca y acariciando sus piernas que me apretaban fuertemente como si nunca fueran a soltarme.

Por fin después de un buen rato eyacule nuevamente dentro de ella mientras ambos lanzábamos un nuevo grito de placer, nos quedamos besándonos un rato mas mientras aun estaba dentro de ella, después me recosté a su lado aun besándola y acariciándola.

Algún tiempo después me percate de la hora que era y me incorpore de la cama.

-Ya tengo que irme Mary –le dije-

-Si- Me respondió simplemente.

Fue el primer sonido aparte de los quejidos que la había oído pronunciar desde que llegamos a su casa, pero fue suficiente para convencerme de que ya estaba bastante lucida para saber lo que había pasado.

Me vestí rápidamente mientras ella me miraba atentamente.

-¿Qué le vas a decir a tu esposa?- Me pregunto-

-Lo pensé un poco y le respondí- Le diré que te quedaste dormida en el camino y que tarde un tiempo en encontrar tu casa, al fin que es en parte verdad, pero tengo la impresión que de ahora en adelante no me va a costar tanto trabajo llegar hasta ti.

Me obsequio con una encantadora sonrisa y se levanto de la cama, se puso su ropa interior con coquetería y saco de un cajón un sexi camisón de dormir que se puso lentamente.

-Te acompaño a la puerta –me dijo- tomándome de la mano caminaba aun un poco insegura, señal de que aun estaba bajo los efectos del alcohol, pero al llegar a la puerta me dio un firme y apasionado beso en lo que yo le acariciaba por ultima vez su redondo culito después de un rato que se me antojo muy corto me dio las llaves y me dijo que cerrara bien la puerta del patio y le arrojara las llaves por la ventana.

Regrese a mi casa pensando en que debía de frecuentar más a mis compadres para fortalecer la relación de compadrazgo. Al llegar a mi casa mi esposa estaba profundamente dormida y ni siquiera me pregunto la hora que era cuando me acosté a su lado.

Solamente he vuelto a ver a mis compadres una vez mas después de eso, durante una comida en casa los papas de Mary a la que nos invitaron, y no hubo mas oportunidad que en una escapada a la cocina para ir por refrescos le toque su culito redondo ella sonrió pícaramente, me planto un rápido beso en los labios y me susurro -Pronto- Mientras salía rápidamente de la cocina.

Publicado en: Relatoseroticos

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