Columpio erotico

Soy una chica separada, sin pareja estable.

No salgo mucho, pero de vez en cuando me gusta salir con mis amigas.

Una noche salimos de fiesta, hacia una noche estupenda, no apetecía entrar en los bares, asi que entrabamos, pedíamos la copa y salíamos a tomarla fuera.

Una de las veces que entre tropecé con un chico rubio de ojos verdes, le pedí perdón y volví con mis amigas.

Aquellos ojos verdes se me quedaron clavados.

Durante la noche coincidimos en varios bares y acabamos entablando una conversación.

No me suelo ir con cualquiera y menos a la cama.

No me gusta verme ni que me vean desnuda.

Era tan agradable, tan adulador, que avise a mis amigas y me fui con el a su casa.

Os podéis imaginar mis nervios, pero decidí disfrutarlo puesto que no volvería a verle.

Llegamos a su casa, nos sentamos en el sofá para tomar algo mientras veíamos una película.

Nos comenzamos a besar, acariciar por encima de la ropa.

Yo llevaba una minifalda roja fuego, con una entallada y apretada camisa negra, que el delicadamente fue desabrochando al mismo tiempo que pasaba su lengua por mi cuello, orejas, canalillo.

Yo tocaba su torso ya desnudo, tocaba su espalda y sus fuertes brazos en tensión.

Me recostó sobre el sofá, se arrodillo ante mi, empezando a recorrer todo mi cuerpo con su lengua, al tiempo que me despojaba de la ropa.

Me deje llevar disfrutando de cada beso, de como lamia mis pezones, al mismo tiempo que tocaba su polla, sus nalgas.

Cuando llego a mis piernas se abrió paso, empezando a lamer mi coño de una forma espectacular, pasaba su lengua de arriba abajo, con mucha suavidad y luego mas intensamente ejerciendo mas presión.

Yo estaba súper cachonda, entonces me levante, sentándolo a el en el sofá.

Mientras el tocaba mis pechos, yo comencé a lamer su polla, para luego meterla en mi boca hasta el fondo, le encantaba sentir el roze de mis pechos en sus testículos, mientras se la chupaba sin descanso.

Estábamos muy excitados los dos.

Me levanto, girándome de espaldas a su pecho, para sentarme sobre su polla, metiéndomela hasta el fondo.

Entraba sola, estaba super cachonda y muy húmeda.

El no dejaba de tocar mis pechos, besar mi espalda, mis hombros, al mismo tiempo que tocaba mi clítoris con mucha rapidez y luego disminuía para que no me corriera.

Yo no dejaba de saltar sobre su polla, para que entrara y saliera de mi coño, el cada vez mas excitado, abría sus piernas obligándome a abrir las mías, dejando todo mi coño a merced de sus manos.

Estábamos a punto de corrernos, cuando me pidió que lo acompañara a su cuarto.

Nos tumbamos sobre la cama, para seguir acariciándonos, jugando otro poco.

Al cabo de un tiempo, me pidió que me sentara en una estructura que colgaba del techo.

Se llama columpio erotico, yo nunca lo había visto y mucho menos usado.

Son cintas de cuero, que estando en el aire la chica permite practicar distintas posturas sexuales.

Me coloco en el suavemente sin dejar de besarme.

Me mando recostar hacia atrás, diciéndome que no me caería y comenzó a lamer mi coño de nuevo, mis pezones, así sucesivamente.

Luego se levanto, me agarro por las caderas para penetrarme de nuevo.

Era sensacional solo tenia que balancearme a mi, y con el balanceo del columpio entraba y salia sola.

Yo suspendida en el aire a su merced, comenzó a acariciar mi clítoris, al mismo que no dejaba de follarme.

No tarde en correrme gimiendo de placer.

El tampoco podía aguantar mas, la saco corriéndose encima de mi abdomen.

Fue muy bueno.Aunque estar colgada me impedía abrazarlo o acariciarlo fue muy bueno.

Luego me ayudo a salir del columpio erotico, nos duchamos y me acompaño a casa despidiéndonos con un cálido beso

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatos de pareja

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