Chica espectacular

Un día que al salir de trabajar no me apetecía irme a casa, decidí parar en un bar de camino a casa, nada más entrar vi una chica espectacular, sus ojos, su forma de hablar y de moverse, sus pechos que se dejaban insinuar bajo aquella camisa apretada a su hermoso cuerpo, quien fuera camisa pensé, por estar tan pegado a ella, tenía un cuerpo espectacular que llamaba la atención.

Estaba jugando al billar con sus amigos, me ponía cachondo verla agacharse sobre la mesa de billar rozando con sus pechos sobre ella, con aquellos vaqueros ajustados que dejaba adivinar un precioso e imponente trasero, de repente miro hacia atrás antes de tirar, pillándome de pleno mirando su hermoso culo, sonrió mirándome a los ojos para luego seguir jugando, quería irme para llegar a casa y masturbarme como un loco, pensando en aquellos pechos, aquel culo, así que me fui al baño para luego pagar e irme.

Ni me fui, ni pague, antes de que pudiera salir del baño, entro ella con su camisa totalmente desabrochada dejando al descubierto sus hermosos e imponentes pechos cubiertos solamente por aquel sujetador de puntilla negro, parecía una Diosa, yo no sabía muy bien qué hacer, si decirle que se había equivocado de baño o tirarme a ella como un tigre a su presa, pero estaba totalmente equivocado la presa era yo, se acerco a mi pasando su lengua sobre mis labios, nada más ver mi aceptación se transformo en una pantera salvaje.

Me besaba como nunca lo habían hecho antes nadie, era salvaje, pero al mismo tiempo tan dulce y sensual, que se apodero de mí y todos mis sentidos en cuestión de segundos, no oía nada, ni sentía nada que no fuéramos nosotros dos y nuestra respiración totalmente excitados dentro de aquel baño.
Le quite la camisa que llevaba abierta mientras besaba sus hombros y su cuello, solo el tacto de su cuerpo y su perfume embriagador tan cercano a mi me ponía a 2000 por hora, olía tan bien que aun lo recuerdo hoy en día al cerrar los ojos y pensar en aquel momento con una chica espectacular que me dejo marcado.

Comenzó a rozar su cuerpo contra el mío sintiendo sus duros pezones sobre mi cuerpo, sin parar de besarme y de pasar sus manos por mi cuerpo, y sobre mi polla súper empalmada, luego dejo bajar mi pantalón arrodillándose para cogerla con su mano y comenzar a chupármela de una manera espectacular, nunca había sentido nada igual en la vida, cuando me miraba a los ojos desde esa posición, veía sus hermosas facciones con toda mi polla en su boca, eso me excitaba más aun, yo mientras tocaba sus pechos y pellizcaba sus pezones, pero quería comérselos y besárselos todos.

Entonces la subí, poniéndola a ella contra los azulejos comencé a lamer sus pechos y mordisquear sus apetitosos pezones, mientras metía mi mano entre sus piernas por encima del pantalón, pero deseaba tocar aquel coño que seguro estaba muy jugoso, así que desabroche su pantalón metiendo mi mano por dentro, tenía yo razón, estaba súper jugoso y depilado, le quite una pernera del pantalón y puse su pierna encima de la taza del baño apoyando la otra pierna mientras terminaba de quitarle el pantalón y su tanga sobre el porta rollos, yo sentado en la taza del baño delante de ella comencé a comerle su jugoso coño como nunca antes lo había hecho con otra chica, lamia todo su coño moviendo mi cabeza de un lado al otro, metía mi lengua hasta el fondo de su coño para luego sacarla pasándola rápidamente por su clítoris con gran rapidez y luego cogiéndolo con mis labios tirando de él.

Ella no dejaba de gemir, hasta que comenzó a decir que se la metiera, que me la follara allí mismo, entonces según estaba sentado en la taza del baño, la puse a ella sentada sobre mi polla dándome la espalda, y comenzó a botar como una loca, yo la agarraba por sus pechos pellizcando sus duros pezones, saltaba y movía sus caderas en circulo haciéndome sentir cosas que no había sentido nunca antes.

Estaba a punto de correrme por lo que tenía que parar, entonces ella se dio cuenta, por lo que me dijo que no parara que ella también quería correrse, entonces se levanto apoyándose sobre los azulejos tiro de mi poniéndome delante suyo, y la penetre levantando su pierna que yo mismo sujetaba con mi brazo, y comencé a empujar como un loco, como una mala bestia, ella me gritaba que sí, que me la follara, que no parara y que la hiciera suplicar que parara.

Así lo hice, no pare hasta que ella se agarro fuerte a mi cuello, me rodeo con sus piernas por la cintura y haciendo fuerza agarrada a mi cuello se corrió dándomelo todo, yo notaba como sus jugos inundaban mi polla que se ponía más dura aun, luego le di la vuelta apoyándola contra la pared dándome la espalda, ella subió su pierna a la taza del baño permitiéndome así penetrarla con mucha facilidad y profundidad, le di como un loco no pare de meter y sacar mi polla hasta que ya no aguantaba más y la saque rápidamente meneándomela con fuerza hasta correrme sobre sus nalgas y precioso culo de puro placer.

No me lo podía creer, había sido el mejor polvo en mucho tiempo y con una chica espectacular, totalmente desconocida, hace ya tiempo que paro a menudo por aquel mismo bar, pero no la he vuelto a ver, aunque espero que mi suerte cambie y volver al menos a verla, pero sinceramente solo pienso en volver a follar con aquella espectacular chica.

Publicado en: Relatoseroticos

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