Cayo Hueso…siempre hay una primera vez…

Cayo hueso Florida o Key West, fue cómplice de noches cálidas, prohibidas y deseadas por ser prohibidas, llenas de temores con tentación donde la locura, la pasión, la entrega y la lujuria se hicieron compañeras modificando –mas no cambiando- mi sexualidad.
Después, nunca fui el mismo.
Por primera vez cuento lo sucedido y sí, solo era cosa de atreverme. No me arrepiento.
Te pido un favor??? disfrútalo!!! al leerlme déjate llevar…
Siente a mi lado como disfruté esos días al comprender mis tendencias, abriendo puertas al placer de las indudables preferencias por aceptar esta forma de vida alternativa…
El gusto por ellas no tiene sexo en si, pero forma parte del placer que este produce.
No permitas que nadie te juzgue por tenerlas…
Vámos pues…
Físicamente me describo, tengo 25 –pronto 26- años, bajo de estatura solo 1.65, pelo negro y medio largo, delgado, bien proporcionado y formado ya que nado desde los 7 años, boca mediana, labios gruesos, nariz recta, casado 3 años…
Mi mujer dice que con un poco de maquillaje puedo ser más “bonito” que ella.
Estando casado con ella –es azafata-, algunos beneficios de su trabajo se extendieron a mí. En pocas palabras, puedo viajar pagando lo mínimo y otras veces nada.
Los viajes no solo ilustran, también abren puertas que no conoces. Atrévete y ábrelas
Por cuestiones de mi trabajo relacionado al turismo, un amigo americano que conocí en el caribe, me ofreció el puesto de alimentos y bebidas en un nuevo, pequeño y “exclusivo” Resort recién abierto en Florida, Key West para ser exactos..
Era el mes de Noviembre y contaba con algunos días acumulados de vacaciones, además era mi cumpleaños Noviembre 3 y por compromisos de trabajo, mi esposa no podría estar conmigo, así que decidí ir a celebrarme y checar la oportunidad.
Mi amigo -Dave es su nombre- me esperaría en Miami y de ahí iríamos en su coche a Cayo Hueso, la punta de los callos de la Florida.
El vuelo llegó a tiempo, Dave nervioso y contento de verme esperaba fuera de la sala elegantemente vestido en gasa blanca y, con un fuerte abrazo -demasiado familiar quizá- me dio la bienvenida.
Dave se notaba diferente pero bien.
Salimos, su coche nos esperaba casi en la puerta. Al volante del Mercedes convertible color “Flamengo”, (rosa mexicano) nos esperaba Santi, uno de los “socios” e “intimo” amigo de Dave según lo presentó.
A mis 25 –pronto 26- años no se necesitaba ser genio para saber que entre Dave y Santi había más que amistad y trabajo.
Yo conocía a Dave hacía más de 2 años, lo consideraba un buen hombre, guapo con clase y culto, de fuerte y seductora personalidad por lo cual muchas mujeres “morían” por él…
Dave jamás mencionó sus preferencias pero ahí estaba el Dave que no conocía, en su medio, abiertamente gay y totalmente despreocupado de lo que cualquier gente –incluyéndome yo- pensara.
Dave era bien parecido, tenía 36 años, como 1.92 de estatura, fuerte, masculino, manos grandes, cabello corto castaño claro, cuerpo delgado cubierto de fino bello, ojos azules y cejas obscuras y pobladas, nariz recta, boca regular, labios finos; un tipo que hombres y mujeres considerarían guapo.
Sin embargo, este Dave tenía algo distinto en su trato conmigo algo que no podía especificar pero pronto supe que era: siendo un seductor, su personalidad afloraba y vaya que lo noté pues sentí ser el blanco de su seducción.
Mientras comíamos unas deliciosas jaibas en Key Largo acompañadas de un par de botellas de vino espumoso, lo cual permitió relajarnos, comprendí el juego y siendo yo parte medular, me di cuenta que estaba disfrutándolo y tanto Santi como Dave lo sabían…
En fin, llegamos a Key West y dejamos a Dave en el hotel pues tenía una cita. Al bajar se volteo diciéndole a Santi que me llevara a ver la puesta de sol en “Mallory Squire”. Él asintió.
Santi era hijo de cubanos, bello y definitivamente afeminado. Tenía 25 años también, 1.78 de estatura, delgado, cuerpo varonil y marcado de Gym, cabello largo, con rayos quizá naturales, tosco de facciones pero en conjunto, bello…
Al llegar nos bajamos del coche y sin mas, me tomó de la mano familiarmente y corriendo nos dirigimos a ver a su amigo el malabarista, a la vieja que vende conchas, al mago, a la bruja, al orfebre y varios mas que me presentaba alegremente como si fuese su pareja.
Nunca sentí vergüenza de su familiaridad, es más, me sentí bien sabiendo que los hombres atractivos como él me hacían sentir bien.
Era como si mi esposa no existiera.
Regresamos al hotel y sin registrarme, Santi me llevó a la habitación; al entrar me dejó sin aliento. Era, sin lugar a dudas quizá la habitación más bella que había visto en playa. Cada detalle era perfecto, nada estaba fuera de sitio, todo encajaba en el diseño de conjunto…no había falla. Lástima estar solo pensé…
Siendo Noviembre el clima era casi perfecto, no había necesidad de aire acondicionado y las puertas abiertas sobre el deck y con el mar a mis pies, daban entrada a la suave y fresca brisa del Otoño que abrazaba mi cuerpo y por que no, despertaba en mi algo animal que no tardaría en descubrir…
Santi sonrió y acercándose dijo: -Nos vemos a las 8:30 en Dave’s suite comemos y tomamos algo, luego hay fiesta en el “Monster Club”…Procura vestirte liviano, tendremos que cambiarnos.
Y tocando suavemente mi rostro salió…
Una extraña y agradable sensación recorrió mi cuerpo. Alguna duda sobre mi ambigua sexualidad se desvanecía…
Todo empezaba a tomar forma y me di cuenta que estaba excitado, erecto…húmedo.
Salí a nadar para relajarme, el agua siempre ayudaba pero esta vez estaban grabados en mi mente los recuerdos, las caras y los porqués…
La decisión estaba tomada, quería experimentar mi sexualidad y las condiciones eran perfectas…entonces decidí dejarme llevar y mientras nadaba construí figuras sensuales de formas caprichosas donde era yo la imagen central, sentía la dureza, la masculinidad de un bello cuerpo listo a poseerme. Puse mil caras a mi amante y me quedé sin una. Algo estaba claro; fuera quien fuera, él, tendría que llevarme, guiarme en mis primeros pasos dentro de este “nuevo mundo”.
Ya estaba decidido!!!
Eran las fechas de la celebración del “Fantasy Fest.” una especie de carnaval donde miles de gentes vienen de Miami y otros sitios; el disfraz adquiere gran importancia y se vuelve centro en la fiesta.
Eres libre de vestirte como quieras, todos dicen…
La sexualidad es puerta abierta, la homosexualidad se libera…es un juego de dudar y observar o quitar la duda y participar…dejarte llevar para descubrir y descubrirte; eso hice.
Llegué puntual a la cita, Santi llevaba una bata larga de fino algodón y me recibió europeamente besando ambos lados de mi cara.
En la mesa había canapés de todo tipo, botellas de champagne, tequila, vino tinto, poppers, coca y marihuana.
Santi preguntó que tomaba y escogí un tequila.
Tequila siempre ayuda a relajarme pensé. Estaba nervioso y ansioso por ello el primer tequila lo tomé de un sorbo.
Santi lo notó y tomándome de los hombros me dijo –tranquilo Miguel, es temprano y hay mucho por hacer aún. Entre el tequila y sus palabras me tranquilice e inició la conversación acerca del trabajo, sus ideas, su parte y lo que vendrá si participo, todo esto en plática informal, coloquial…
Siendo sincero no recuerdo mucho la conversación, pero puedo decir con exactitud lo bello de su cuerpo sin vello que asomaba bajo la suave tela. Era sencillo ver la entrepierna y sobre los muslos su sexo relajado, como dormido pero libre de moverse a su antojo y ahora notablemente visible.
Dave salió de bañarse en bata larga, blanca de seda que cubría su cuerpo aún húmedo, contrario a Santi, su cuerpo cubierto de vello, le daba esa masculinidad que sabía atractiva a hombres y mujeres, yo incluido entre ellos, era un hombre casi perfecto…
Dave dijo:
-Oye si no te importa y esperando quieras ir, tenemos planeado “picar” algo aquí, brindar por tu cumple con champaña e irnos como a las 12 a una fiesta privada en el Monster. El Monster es un club “S&M” de fetichistas del cuero. Aunque si puedes encontrar verdaderos amos y esclavos, realmente es pura diversión fetichista la nuestra con el fin de ver con que te vistes y como te ves vestido, es una oda al cuero…
Por tu atuendo, no te preocupes…Santi y yo te compramos unas chaparreras de látex haciendo juego con arnés y brazaletes.
Invitamos a una amiga para que no te sientas presionado estando en un club como este, y de cualquier forma Santi o yo te estaremos cuidando pero no te preocupes, todo mundo es respetuoso…
Lea llegó cerca de las 9, guapa, sexy, vestida en cuero. Lucía maravillosa en su atuendo de “dominatrix”, era perfecta…
De inmediato hicimos click, eso era lo esperado porque Lea sería parte medular en la experiencia que estaba por llegar y yo ignoraba. Ya como a las 11 de la noche entre el tequila y el champagne era momento de cambiarme a mi nuevo atuendo. Santi fue el designado para ayudarme ya que se necesitarían “mas de dos manos”, en caso de no entrar mi atuendo solo con talco. No hubo problema y entró como guante de cirujano en mis piernas y sobre los jock straps –suspensorios- negros.
Mis redondas nalgas quedaban a la vista y las chaparreras eran el marco perfecto.
Me ví en el espejo y el reflejo era sensual pero definitivamente no masculino.
Verme así me excitaba y al sentir a Santi detrás de mí, su respiración al oído y luego tomar mis nalgas, en reacción inmediata y sin pensarlo, tomé entre mis manos su duro miembro y sin preámbulos hincándome frente a él lo puse en mi boca y escupiendo bajé mis labios hasta donde pude…
Rápidamente volví en mi, reaccioné y me levanté sin ver a Santi. Salí del cuarto, estaba excitado.
Lea me dio un pase y preguntó si Santi me había tratado bién con un dejo de complicidad. –Perfecto, dije yo y la besé.
Parte aguas. Ya no fue lo mismo, la imagen de Santi y su hermosa verga predominaba…el plan de ellos se había puesto en marcha y estaba funcionando a la perfección.
Había algo que no cuadraba, hasta ese momento yo no era gay ni confeso ni de closet, pero me enteré que desde tiempo atrás, Dave pudo ver mis tendencias -su gaydar- según él, e invitarme era su regalo con el fin de dar salida a mi verdadera sexualidad que él sabía era Homosexual….

Ya en el club, un lugar oscuro de olores rancios, paredes negras, bardas de alambre, cuarto oscuro, sillas colgantes, y otros elementos de dominio y sumisión, Dave tomándome por el cuello y a modo de orden, me puso un collar para que supieran que no estaba solo, que era la perra de alguien -según yo de Lea- pero no, la realidad fue otra, era la perra de ambos, no lo sabía pero eso quería…
Lea empezó a desvanecerse….
Santi “invitaba” seductoramente al juego de ser las perras de Dave, siempre a su lado, tocando, acariciando, besando…la noche corría y las inhibiciones caían como costras indeseables, poco a poco todo fue más “válido”, la sensualidad parte ya de la seducción era fácil, muy fácil…
Después de beber, esnifar coca e inhalar poppers, me encontré bailando sensualmente y besando a Dave. Santi llegaba por detrás haciendome sándwich que obviamente disfrutaba ofreciendo, incitando, restregando mis duras nalgas al tiempo que sentía la dureza de mas de un pene dispuesto.
Algunos amigos de ellos, nuevos conocidos míos, tomaban por detrás mis caderas haciendome sentir su dura masculinidad, tocándome, pinchando mis pezones, besándome, nalgueándome…ahhh delicia, la mayoría hombres fuertes, duros, machos…dispuestos. Dave intervino, era hora de irnos.
Al llegar a la suite de Dave, Santi sacó una buena línea que compartimos y me bajó la pequeña borrachera; entonces preguntó: quieres seguir la noche y experimentar o prefieres descansar ???
Sin pensarlo contesté; me quedo!!!
Santi tomó mi cara entre sus manos y me besó profundamente, mi boca respondió como si lo hubiese hecho siempre. Dave, detrás mío e hincado mordisqueaba mis duras nalgas al tiempo que con pequeños golpecillos y sucias frases, escupía mi centro insertando con pericia y suavemente hasta tres dedos relajando mi esfínter, preparando el gran momento.
Me incliné a besarlo, lo que hacía “dolía” pero la suma era placentera.
Al voltear hacia Santi, noté que había liberado su hermosa verga y tomando mi cabeza ordenó: -Te encantó no, pues Tragatela !!
La noche con visos de locura y excesos y donde estos bellos hombres tenían claro que hacer conmigo, fue la mejor puerta que la vida me regaló para entrar de lleno y saberme homosexual..
Esa noche fui perra de ambos, así me trataron y lo disfruté.
Los poppers son un aliciente que bloqueando el dolor, despiertan el deseo por mayor placer…Nos besábamos los tres mordisqueando labios, boca, lengua y piel…después, la boca en el sexo, la boca en el culo; esa que besando, lamiendo, chupando, probando dice sin decir que quiere mantener duro a su hombre y ser penetrado…y eso hice.
Después mi boca pasaba de uno a otro, besando bocas y vergas. Mis pequeñas y duras nalgas balanceándose rítmica y sensualmente al aire, se ofrecían. Necesitaba sentir al hombre sin importar quien de los dos fuera, quería sentir su sexo dentro, abrir la puerta del dolor que se vuelve placer al penetrarme salvaje, fuerte…masculino!!!.
Y así fue.
El primero fue Dave, sentí como untaba sensualmente lubricante en mi culo y posteriormente dentro del mismo. Sus dedos danzaban ágilmente relajando mi esfínter. Siento la cabeza de su miembro duro que quiere penetrar, encuentra dificultad soy angosto y apretado, siento ya casi su corona dentro y espero lo grueso, yo aflojo, me relajo, respiro y por fin le doy paso -ya sin recato- y en tres intentos lo siento dentro, muy dentro…
Dolor sí, el dolor en un principio que desaparece conforme él se mueve lenta y familiarmente gracias al lubricante pero mas a su experiencia, ahora ya en el “mete/saca” siento como añade mezcla de saliva y secreción.
Fascinante!!!
La noche de enseñarme y convencerme era exitosa y ambos me penetraron por detrás, por arriba, abajo, encima, del lado…Sentado, acostado, parado. Bebí su semen y ellos el mío. Fue una “comunión” de piel, de aromas, de texturas, de sudor, de drogas, de sexo… puro y crudo sexo. Gracias!!!
Exhausto me quedé dormido sin saber la hora, desperté entre ambos, a un lado Santi apacible y sensual, parcialmente cubierto con la fina sabana blanca mapeada por las secreciones de horas antes. Al otro Dave masculino, poderoso, fuerte…
El cuadro era bello, plácido, hermoso y me decidí por Santi que con su sexo aún dormido, no ocultaba su belleza reposando como lo vi la primera vez sobre sus muslos; sin pensarlo y con pequeños lenguetazos inicié sensualmente el juego para despertarlo.
Los sabores impregnados del placer en noche anterior mezcla de penetración, semen, saliva y sudor inundaban el ambiente.
Las texturas de la piel, el recuerdo, el sabor, el tacto y las imágenes grabadas, fueron parte central para excitarme, urgirlo a poseerme dependía de mi.
Así lo hice cuando mi boca buscaba el duro miembro ya a la luz del día, no más oscuridad, había luz, esta luz testigo ya de mi abierta sexualidad…
Ahí, sentí la atracción de un posible submundo que podría transformarse en inframundo, que dictaba pertenencia, que permitía uso y abuso, donde había posibilidad de dominar y ser dominado…Siempre fui gótico y oscuro, este mundo superficialmente visto en el club ayer, se prestaba a ello…Más por descubrir.
Si estas dispuesto, lo puedes pasar maravillosamente bien.
Hay muchos, pero muchos hombres poderosos entre 35 y 60 años…Las oportunidades están ahí.

Publicado en: Relatos eroticos gays

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