AVISO OPORTUNO (seccion de empleos)

Esto sucedió hace varios años, cuando nos fuimos a vivir temporalmente a la ciudad de Celaya, me trasladaron de mi empresa para cubrir la región centro del país, por lo que junto con mi esposa decidimos residir en la ciudad de Celaya, ya que se encontraba bien ubicada con respecto a la zona que debería yo de cubrir. El traslado en si nos causó algunos contratiempos, como el hecho de que mi esposa tuvo que pedir un permiso en su trabajo sin goce de sueldo, eso aunado a tener que rentar una casa para vivir, nos orillaron a decidir que mi esposa buscara un trabajo, visito varios empleos que se anunciaban en el aviso del periódico, pero en casi todos le daban preferencia a personas originarias de la región, por lo que decidió solicitar un empleo en las oficinas del gobierno municipal, ahí tampoco tuvo éxito, pero conoció a otra mujer que también buscaba empleo, la cual ya estaba desesperada, pues necesitaba conseguir empleo urgentemente, la cual le mostró otro periódico en el cual venia un anuncio donde ofrecían empleo para mujeres viudas y madres solteras, decidieron hablar al teléfono que venía en el anuncio y les contestaron que el trabajo era para dar masaje a caballeros, el masaje debía darse en traje de baño y permitir a los clientes tocarlas libremente y en caso de que lo solicitaran y se pusieran de acuerdo llegar incluso a tener relaciones sexuales, les dieron el domicilio a donde deberían presentarse en caso de que se interesaran por el trabajo, se despidieron y mi esposa se fue a la casa.
Por la noche cuando llegue de trabajar me comento lo sucedido y comenzamos a platicar, ella me comento que le había llamado mucho la atención la propuesta de trabajo y que quería ir al lugar donde la habían citado para la entrevista, yo le pregunte que si estaba dispuesta a dar masajes a hombres y tener relaciones sexuales con ellos, pues era evidente que esa era la finalidad de los masajes, haciéndole ver que eso era prostitución, ella me comento que solo quería asistir a la entrevista para conocer los detalles y saber si cumplía con los requisitos para que la aceptaran, pues por teléfono les habían dicho que la cita era para conocerlas físicamente y saber si tenían las cualidades necesarias para ser masajistas, le dije que si quería ir, fuera pero que tuviera cuidado.
Al día siguiente se maquillo discretamente y me pidió que la acompañara hasta las cercanías del lugar donde la habían citado, la acompañe y vimos que era una casa habitación en una colonia de clase media alta le pregunte que si quería que la esperara, pero me dijo que no, pues no sabía cuánto se tardaría y yo tenía que viajar a la ciudad de Morelia.
Al regresar por la noche de mi viaje a Morelia y luego de cenar le pedí que me comentara como le había ido en la entrevista y de que se trataba en detalle el trabajo que ofrecían, me dijo que al llegar había otras 3 jóvenes que estaban esperando a ser atendidas, que la persona encargada era una mujer la cual les dijo que en un rato más llegaría el dueño quien sería quien les haría la entrevista. Luego de un rato de espera llego el dueño, un hombre de aproximadamente 40 años de edad, el cual le pregunto a la encargada quien era la primera que había llegado, cuando le señalaron a una de las jóvenes le indico que pasara con él a lo que parecía ser una recamara, pasaron aproximadamente 20 minutos y salió la chica, pasaron después las otras dos jóvenes y luego toco el turno a mi esposa quien platicaba con la mujer que conoció el día anterior y que llego también para la entrevista, entro y vio que se trataba de una habitación en la cual estaba una especie de oficina, en donde se encontraba el dueño detrás de lo que parecía ser el escritorio, la saludo y le pregunto que si ya le habían explicado en qué consistía el trabajo, a lo que mi esposa haciéndose un poco la ingenua, le dijo que sí, pero que tenía algunas dudas, él le explico nuevamente que el trabajo era para dar masajes relajantes a hombres, el masaje lo debería dar en traje de baño o lencería, según lo solicitara el cliente, le dijo que durante el masaje el cliente podría tocarle cualquier parte de su cuerpo, pero no penetrarla ni con los dedos, ella si el cliente lo solicitaba tendría que masturbarlo manualmente hasta hacerlo venirse, si el cliente quería tener relaciones sexuales, ella tendría que salir por un condón, y que entonces ella podría decidir que le permitía al cliente además de penetrarla vaginalmente. Ella ganaría cien pesos diarios más el 50% de lo que ganara con los clientes, además de que si permitía algo más que penetración vaginal, el precio excedente seria para ella íntegramente.

Ese día mi esposa se había puesto un conjunto de falda y saco con una blusa de manga corta bastante escotada, el dueño le pidió que se levantara y caminara un poco por la habitación para poder apreciar mejor su cuerpo, ella hizo lo que le solicitaban y luego volvió a su lugar, enseguida el dueño le entrego un traje de baño de dos piezas y le indico una puerta que daba a un baño, le pidió que se colocara el traje de baño y regresara, ella se dirigió al baño y se colocó el traje de baño que le habían dado y regreso, el dueño se levantó de su asiento y se acercó a ella, la tomo de los hombros y la hizo girar, enseguida le dijo que le tocaría los senos y las nalgas para comprobar su dureza, ella asintió con la cabeza y el procedió a tocarle los senos por sobre la tela del sostén, luego paso a sus nalgas, las cuales toco directamente ya que la parte inferior del traje de baño era tipo tanga, enseguida le pregunto por su estado civil, ella le mintió y le dijo que era madre soltera, él le dijo que era mejor así, pues no quería problemas con algún esposo celoso o engañado, luego le pregunto por su experiencia sexual, le pregunto que si sabía cómo masturbar a un hombre a lo que ella respondió que no lo había hecho nunca, pero que había escuchado a algunas amigas como hacerlo, él le dijo que debería saber cómo hacerlo bien pues era común que los clientes solicitaran la masturbación antes de terminar el masaje. Al ver que mi esposa ponía cara de cómo lo hago él le dijo que si le interesaba el trabajo tendría que aprender a masturbar a un hombre, ella le dijo que si le interesaba el trabajo y que aprendería a masturbar a los hombres, él se ofreció a enseñarle y mi esposa que ya se había empezado a calentar con la situación acepto.
Enseguida él se desabrocho el pantalón y saco su verga pidiéndole a mi esposa que se acercara y comenzara a tocarla, ella obedeció y tomo la verga entre sus manos, la verga al sentir la calidez de las manos de mi esposa comenzó a crecer y a engrosarse, él le indico que comenzara por pasar sus manos a lo largo de la verga, cuando mi esposa vio que comenzaba a manar liquido de la verga lo esparció sobre el tronco para poder lubricarlo bien, el indico que debería apretar suavemente la verga para que la sensación fuera más placentera y así terminara más rápido el cliente, ella lo hizo y a los pocos minutos logro que el hombre eyaculara en sus manos, ella al notar que comenzaba la eyaculación retiro instintivamente sus manos, a lo que él le dijo que eso no debería hacerlo con los clientes, que debería recibir todo el semen en las manos y después limpiarlo con papel higiénico. Luego de limpiar su verga el dueño del lugar le indico a mi esposa que podía ir a cambiarse nuevamente y que la esperaba al día siguiente para seguir explicándole lo referente al trabajo y a otras técnicas de masturbación, ella se dirigió al baño y se cambió rápidamente para después salir de la habitación y despedirse de la otra mujer que había conocido el día anterior.
Le pregunte que si le había resultado agradable la experiencia y ella me contesto que sí, que se había sentido muy bien al ver que aun cuando ya no era una joven su cuerpo seguía despertando el deseo de otros hombres, enseguida me dijo que me mostraría como había masturbado a aquel hombre y sin decir más comenzó a desvestirse para enseguida sacarme el miembro para tomarlo entre sus manos y comenzar a masturbarme, yo le dije que en lugar de masturbarme mejor me la mamara, ella acepto y comenzó una rica mamada, mientras tanto yo comencé a tocarle los senos, que son su punto más sensible, y luego le introduje un dedo dentro de su mojada vagina preparándola para penetrarla, ella se acomodó para que pudiera introducir mi dedo lo más profundamente posible y luego de notar que estaba yo a punto de venirme se montó sobre mi pene comenzando a cabalgar lentamente al principio y luego fue incrementando el ritmo de la cabalgata, hasta que por fin estallo en un prolongado orgasmo que la relajo un poco, pues me comento que desde que masturbo al dueño de la casa de masajes se quedó caliente.
Luego de descansar unos momentos se acomodó boca arriba abriendo sus piernas para invitarme a penetrarla nuevamente, inicie la penetración lentamente besando al mismo tiempo sus senos, provocando que mi esposa comenzara a gemir pidiéndome que la penetrara más rápido y más profundamente, lo hice así y luego de unos minutos termine derramando mi semen dentro de su ardiente vagina, logrando mi esposa un orgasmo que la dejo satisfecha, mientras descansábamos le pregunte que si iría el día siguiente a la cita que le habían dado en la casa de masajes, a lo que me respondió que sí, que quería saber hasta donde quería llegar el dueño, yo le respondí que él quería llegar hasta donde yo había estado unos minutos antes, ella me respondió que si me molestaría que se dejara coger por él, yo le dije que si ella deseaba coger con el yo no me podía oponer, pues ella podría decirme a mí lo que yo quería oír y finalmente hacer lo que ella quisiera, por lo que le dije que llegara hasta donde ella quisiera, y luego me platicara.
Al día siguiente le dije que tenía que ir a Querétaro por lo que debía salir temprano pues de lo contrario regresaría muy noche, ya que debería ver a varios clientes.
Por la noche al regresar me platico como le fue ese día, me dijo que se fue a la cita con un conjunto de falda corta y blusa sin mangas ya que se sentía calor, que cuando llego a la casa donde había ido el día anterior la recibió el Sr. Gómez, el dueño, y la invito a pasar, le pregunto que si estaba dispuesta a seguir con la clase de masturbación, a lo que mi esposa le contesto que por eso estaba ahí, enseguida Gómez le indico que pasara al baño a cambiarse, ella fingiendo cierto pudor le pregunto que si era necesario que se cambiara, él le respondió que sí, ya que debería acostumbrarse a usar traje de baño o lencería mientras estuviera esperando clientes, esta vez en lugar de un traje de baño, le dio un body muy sugestivo, mi esposa fue al baño a colocárselo y regreso, Gómez le indico que lo siguiera y salieron de esa habitación para trasladarse a una recamara, ya en la recamara Gómez le pidió a mi esposa que se volviera a colocar el traje de baño que uso el día anterior, ella le pregunto qué porque, él le contesto que con el traje de baño se veía más atractiva, ella tomo nuevamente el traje de baño y se volvió a ir al baño a cambiarse, regreso y le pido que se colocara hincada sobre la cama dándole la espalda, ella lo hizo y luego le pidió que se agachara para poder apreciar mejor sus nalgas.

Después de recrearse con la vista de las nalgas de mi esposa, le indico que comenzara a tocarle la verga, ella comenzó igual que el día anterior, el mientras tanto comenzó a tocarle las nalgas con las yemas de los dedos, comenzando a excitar a mi esposa, ella igual que el día anterior comenzó a untar el líquido seminal que comenzaba a manar de la verga de Gómez, la cual pronto alcanzo toda su extensión, entonces el que no quería venirse tan rápido le pidió a mi esposa que volviera a colocarse el body que anteriormente le había dado, ella se levantó y volvió a ir al baño para colocarse la prenda que le había dado.
Cuando regresó, Gómez le pidió que iniciara nuevamente con la masturbación, ella volvió a tomar entre sus manos la verga e inicio de nueva cuenta la masturbación, Gómez mientras tanto comenzó a tocar los senos de mi esposa, ella al sentir las caricias sobre sus pezones comenzó a gemir, él le dijo que así debería de portarse cuando algún cliente quisiera tocarla, ya que los clientes deseaban sentir que las hacían gozar, que eran buenos en la cama, ella siguió gimiendo, pero lo hacía porque en verdad estaba disfrutando las caricias, Gómez le pregunto que si tenía experiencia mamando la verga, ella le respondió que tenía poca, pero que si quería podía mostrarle lo que sabía, el de inmediato le dijo que sí, mi esposa le dijo que le mamaba la verga solo que se pusiera condón, el acepto inmediatamente y saco un condón, se lo dio a mi esposa para que se lo colocara, ella lo saco de su empaque y procedió a colocarlo sobre la parada verga de Gómez para enseguida comenzar a mamar, primero lentamente, pasando la lengua por la cabeza de la verga y luego recorriendo con ella todo el tronco, Gómez se sentó en la orilla de la cama y empezó a acariciar la espalda de mi esposa, ella volteo a verlo y le pregunto que si lo hacía bien, él le respondió que sí, que siguiera adelante pues quería ver que tan bien mamaba una verga, ella comenzó a meterse la cabeza dentro de la boca, luego fue abarcando más y más cada vez, hasta que logro engullir toda la verga, Gómez dejo de acariciarle la espalda y le pidió que se acostara en la cama, ella se acomodó en la cama de manera que pudiera seguir mamando la verga, pero Gómez le pidió que se diera vuelta para que el también pudiera mamarle la panocha, ella le pregunto que si dentro del servicio que debería dar estaba incluido que ella mamara la verga y que le mamaran la panocha, él le respondió que si ella lo permitía seria como le dijo, cobrando un precio convencional, mi esposa que ya se había calentado al estar mamando la verga acepto que le mamaran su panocha, por lo que se colocó en la posición adecuada y ofreció su mojada panocha a la boca de Gómez, el pensando que estaba logrando una conquista, se propuso hacer que mi esposa se calentara lo suficiente para que le permitiera cogérsela, sin saber que ella ya sabía que lo que él quería era precisamente eso, cogérsela.
Mi esposa se dispuso a disfrutar de la mamada que le estaba dando y a calentarse más, para que cuando él le propusiera tener relaciones, ella ya estuviera bien caliente y bien lubricada, después de unos minutos de mamarle la panocha a mi esposa, Gómez se dispuso a proponerle cogérsela, por lo que le dijo que si estaba dispuesta a satisfacerlo totalmente, ella le pregunto qué a que se refería con totalmente, él le dijo que si estaba lista para que se la cogiera, ella le respondió que esa no era su intención, pero que él la había logrado calentar lo suficiente y que en efecto ella también deseaba ya tener una buena ración de verga, él se levantó de la cama para desvestirse y mi esposa aprovecho para voltearse dándole la espalda y mostrarle generosamente sus nalgas.
Gómez volvió a la cama comenzó a lamer y besar las nalgas de mi esposa, ella se quedó en la posición que estaba pues las caricias que la boca y lengua de aquel hombre le proporcionaban eran deliciosas, luego volteo y se colocó de frente a él para tomar entre sus manos la verga, que comenzaba a perder su dureza dentro del condón y la coloco entre sus piernas por encima de la tela de la tanga y comenzó a frotarlo para darse placer y lubricarse un poco más, enseguida él le pidió que se levantara de la cama y procedió a quitarle el bikini, por primera vez la pudo admirar en toda su desnudez y se convenció de que realmente estaba muy buena esa mujer, enseguida la llamo de nueva cuenta a su lado y volvió a colocar su verga entre la piernas de mi mujer comenzando a frotarla nuevamente, pero esta vez directamente sobre el clítoris de mi esposa, ella instintivamente abrió las piernas y la verga penetro dentro de su empapada vagina, Gómez comenzó a bombear suavemente dentro de mi mujer y ella se acomodó para poder disfrutar de aquella cogida, después de unos minutos de estar cogiendo él se levantó y le pidió a mi esposa se colocara de espalda con las piernas abiertas para que él se colocara entre ellas y volviera a penetrarla, una vez que mi esposa se colocó en la posición solicitada, él se quedó admirando el espectáculo que representaba ver a mi esposa con las piernas abiertas y abriéndose ella misma su panocha para mostrarle que estaba lista para ser penetrada, pues se veía muy mojada y deseosa de recibir una verga dentro de ella, finalmente después de unos instantes de ver la panocha que lo esperaba, él se colocó entre las piernas abiertas de mi mujer y colocando su verga a la entrada de la panocha de mi mujer empujo suavemente para irse abriendo paso entre los labios carnosos de esa vagina.
Cuando llego al fondo dejo su verga quieta un momento y mi mujer comenzó a girar sus caderas para dar y darse placer, el comenzó a embestir primero de forma lenta y después aumentando el ritmo de la cogida hasta hacer gritar de placer a mi mujer, ella por su parte paso sus piernas por la espalda de el para jalarlo y que la penetración fuera más profunda aun, luego de un rato de gozar con la cogida que le estaban dando mi mujer le pidió que se la cogiera de perrito para que el también disfrutara de la vista que proporcionan las nalgas de mi mujer, el acepto y le saco la verga, mi esposa se acomodó y le pidió que volviera a penetrarla, él lo hizo de inmediato y volvió a incrementar el ritmo del mete y saca, mi esposa comenzó a mover la cintura y su cadera como solo ella sabe hacerlo y a los poco minutos logro que el llenara el condón de esperma, cuando mi mujer sintió que había terminado de eyacular su compañero se recostó en la cama, Gómez le pregunto que a partir de cuándo podría comenzar a trabajar, ella le dijo que al día siguiente y le pregunto que si creía que podría ganar bien, él le respondió que si así cogía con todos los clientes ganaría muy buen dinero, pues los clientes la buscarían para gozar de ella y eso le permitiría ganar bastante bien, enseguida le dio una tarjeta con la dirección de la casa donde se presentaría a trabajar.
Mi esposa tomo la tarjeta con la dirección y se despidió quedando de presentarse al día siguiente, por la noche mientras me comentaba todo esto, lamento que el Sr. Gómez se fuera a quedar esperando tener a una mujer tan caliente y cogelona como ella en su negocio, yo de broma le dije que si quería podía trabajar ella y yo me dedicaría a cuidar de la casa, pues con ese cuerpo y lo caliente que es no nos faltaría el dinero, ella me respondió que eso quisiera yo, pero que ella había ido a ver ese trabajo solo por curiosidad y el morbo que le despertó la propuesta.
Como verán la curiosidad y la cachondería de mi esposa nos han hecho pasar buenas aventuras, posteriormente les escribiré alguna otra aventura que hemos vivido. Espero que las fotos que les manda mi mujer sean de su agrado.

Publicado en: Relatoseroticos

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