Antes madre ahora tambien hembra

Una serie de acontecimientos me dieron la oportunidad de consumar el comienzo de la mejor etapa de mi vida. Hice mia por todos lados la pija de mi hijo y me transforme en la mujer mas feliz que hubiera jamas hubiera imaginado. Pensar que todo empezo de casualidad

Al ir a Tacuarembo, mi ciudad natal en Uruguay, con mi hijo de 12 años a cuidar a mi madre que se estaba recuperando de una operación se transformo mi vida.

La casa quedaba en las afueras de la ciudad y mi madre tenia mascotas entre ellas una perra dálmata. Una tarde la escucho reprender a mi hijo y este pasa despavorido dirigiendose al baño. Mi madre lo encontró pija en mano tratando de cogerse a la perra luego que esta se la lamiera.

Entro al baño, que por suerte no estaba trancado por dentro, y lo veo duchándose lleno de jabón. Sin dejarlo hablar le dije que iba a revisarlo pues los animales trasmiten enfermedades. Es alto para su edad y de físico muy estilizado pero lo que vi me estremeció ya que se lavaba su pija semierecta tan juvenil y aniñada al mismo tiempo pues mas allá del tamaño una mínima mata de pendejos lacios y cortos se veía en su base y al enjuagarse su escroto apenas mostraba un par de ellos.

Instantaneamente sentí como que iba a estornudar mientras mis pezones querian saltar de las tetas y me mojaba toda la concha. Aun así totalmente confundida me puse en madre y lo amenacé con llevarlo al médico si no se dejaba revisar. Sabía que el estaba en una encrucijada pues tenía la culpa de haber sido visto in fragantti por un lado y quererse resistir a mi exámen por el otro por el otro.

Como la culpa pudo mas muy serio dijo que se dejaría revisar pero que la perra no lo había lastimado con los dientes y que no tuvo ocasión de penetrarla.

Pensé en esa hermosa, delicada pero portentosa y virgen pija en una perra es un desperdicio al tiempo que me agaché un tanto hacia adelante y juntando las piernas me acabé. Mi voz salió ronca cuando le pregunté si ya acababa mientras que automáticamente mis manos iban a asir ese hermoso tesoro de carne. Mami acabo pero no leche como alguno de mis amigos, pero sí un juguito. Pero ellos dicen que yo la tengo mas grande que todos ellos. Me sentía dueña de la situación pues su culpa lo hechó indefenso en mis garras.Dijo ser virgen aunque intento cogerse a Ana María, una vecinita, y que todos sus amigos si pudieron pero el no porque su pija no le entró. Le dije sentada al borde de la bañera que quizá era muy chico y no podía por no parársele del todo. Ofendido se escupió el dedo y se lo pasó por la punta mientras se movía como cojiendo. Exclamé: ” Barbaridad bebé “. Bebé las pelotas mamá o no me ves la pija”.

Media atontada babuceé mientras le descapullé el glande. ” A ver…..” Se estremeció mientras lo revisaba y su pija latía en mi mano tanto como mi concha. Atiné a decirle: “Esta preciosura es de mami y como está bien le daré un besito de premio”.

Llevé una mano a sus huevos y le dí un rápdo beso en sus incipientes pendejos quedando su pijota debajo de mi mentón extendiéndose hasta mi hombro. Lentamente se la besé y pasé la lengua recorriéndola hasta llegar a la punta.

Ahí me la metí en la boca mientras suspiró profundamente . Mis labios encerraron su delicada cabeza mientras mi lengua la recorría y al llegar al meato me acabó con tanta fuerza y cantidad que me llenó la boca haciéndome toser.

Su carita no salía de su asombro y le dije que no se preocupara de nada. Mi madre gritó si estaba todo bien y yo salí del paraiso cuando le respondí que sí.

Como era verano andaba de bermudas y yo me malla de baño. Al almuerzo lo ví mirarme de otras manera y al mirarlo yo bajaba su cabeza como un conejito asustado.

Yo me desconocía ya que esa situación me llenaba de morbo y le dije: ” Hoy debes dormir la siesta para acortar la tarde ” y nos acostaremos en la habitación de tu abuela que es la mas fresca puesto que ella irá a visitar a sus amigas.

Apenas se fue mi madre le dije que era hora de ir a descansar. Cuando entró al cuarto yo estaba desnuda en la cama y le ordené hacer lo propio cosa que obedeció entre avergonzado y ansioso. De ahí lograr que me ensartara por primera vez no pasaron mas que instantes y tensando su cuerpo con los ojitos en el vacío me la dió en la concha que aun con su pija adentro chorreaba a mares y cuando me la sacó empapamos las sábanas. Yo perdí la cuenta de mis orgasmos

De repente una vecina llamaba a mi madre a voz en cuello desde la vereda, cosa bien de pueblo del interior, lo que me hizo levantarme y decirle desde la ventana y detras de las cortinas que ella no estaba. Por suerte se disculpó por haberme despertado de la siesta y se marchó.

Mientras le explicaba que aunque acabara juguito y no esperma lo suyo era delicioso porque parecía que meaba en vez de acabar, que ya era todo un hombre de verdad.

Al darme vuelta mi hijo me miraba el culo y yo le dije que por eso estaba todo chorreado y pegajoso de lo abundante su acabada. Sintiéndome la mas puta de todos le ordeno se levante y me lo toque para que lo comprobara.

Asimismo mientras me agachaba un poco al mismo tiempo que me inclinaba hacia atras guié sus manos a mis 2 agujeros mientras su pija nuevamente lista me rozaba las nalgas. Plena de deseo tome su pijota con una mano y me la refregué toda mientras el ya me habia tomado por la cintura y bombeaba sin acertar hasta que moviendome logré me la embocara por atrás. Que pedazote en mi culito. Emití un grito gutural, animal que lo impresionó.

Inocentemente preguntó si la dejaba ahí.

Respondi: “Si me la sacas te mato” ” Agarrame las tetas”.

Demoró un poco mas en acabar lo que me hizo estremecer de lujuria mientras me bombeaba brutalmente.

Gritó y me apreto fieramente las tetas pegandose a mi, mientras yo con una mano le quería exprimir los huevos. Fue glorioso pues solo les diré que me salió del alma esta frase: “Como siento los chorros, que machito me conseguí ”

La fiesta terminó con una pirotecnía de pedos mientras mi culo chorreaba feliz un poco con cada uno de ellos. Lo apreté contra mí mientras de su pija caían los trozos de mierda que me sacó de tan hondo que me revolvió.

Mientras nos bañábamos juntos, a cada ratito, me sentaba orgullosa en el inodoro para largar los soretitos que con su lechita me aflojó cosa que lo llenó de orgullo

Publicado en: Relatoseroticos

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