Amor en el tren

Estaba pasando unos días con mi chico, todo iba bien, pero de repente empezó a cambiar la cosa, solo me decía que vaya carácter, estas insoportable, parecía estar enfadado conmigo.

Cuando me canse, decidí marcharme de su casa.

Tengo coche, pero cuando quise arrancarlo no funcionaba, entonces cogí el tren, no me apetecía ni llamar a la grúa.

Estando ya en el vagón sonó mi teléfono, era el, discutimos por mi partida, lo que me hizo apagar el móvil y empezar a llorar.

Estaba sola en el vagón, llego el revisor, un chico de unos 30 con un cuerpazo, alto y unos ojos verdes felinos, me pidió el billete y se fue.

Al rato volvió, se dirigió a mi preguntándome si estaba bien.

Yo le conteste que si, que había discutido con mi novio, pero estaba bien, insistio en quedarse conmigo puesto que el tren estaba vació, quitando 2 o 3 personas que estaban en otros vagones.

Al poco tiempo de estar allí hablando empezó a pasar su mano con suavidad por mi mejilla avanzando por mi cuello hasta el canalillo de mi escote.

No me apetecía frenarlo, lo mire directamente y el cogió mi barbilla elevando mi rostro para besar mis labios.

Nos besábamos apasionadamente, pasaba su mano por mis pechos, bajándola hasta pasarla por mis muslos, yo tocaba su cuerpo por encima de su ropa sintiendo, su polla ponerse cada vez mas dura.

Eche la mano a desabrochar su pantalón, pero me paro, diciéndome, aquí no.

Quedamos en el baño del tren.

Me lo pensé un segundo pero fui, pique a la puerta, me abrió con su torso desnudo, me dejo pasar echando luego el pestillo.

Me puso contra el lavabo, empezando a besarme como un poseso.

Sus labios, su lengua pasaba sensualmente por mi cuello, por mis labios haciéndome abrirlos para juguetear con nuestras lenguas e intercambiar nuestra saliva.

Desabrocho mi camisa muy despacio, cogiendo mis pechos con sus manos para lamerlos y chuparlos.Yo estaba súper excitada sentía que lo necesitaba dentro de mi.

Me arrodille bajando su bragueta, para dejar salir su polla, dura como un garrote empezando a pasarla por mis labios, para luego meterla en mi boca, chupándosela sin descanso, al mismo tiempo que acariciaba sus nalgas.

Estábamos súper excitados los dos.

El no dejaba de gemir cogiéndome por la cabeza echando su cuerpo hacia atrás.

Me cogió con un solo brazo, sentándome en el lavabo, agachándose para chupar mi coño peludito, súper caliente y jugoso.

Yo no dejaba de gemir cuando pasaba su lengua, chupando luego mi clítoris, jugando con sus dedos en mi vagina a la vez, que con su mano tocaba mis pechos.

Cuando vio que estaba apunto de correrme, se levanto rápidamente, metiéndomela hasta atrás, para no dejar de moverse, a un ritmo que me hacia romper en gemidos.

El me decía que me corriera, que no aguantaba mas, aguanto lo justo.

Me corrí pidiéndole que no parara de follarme.

Luego se corrió el, encima de mi abdomen.

Nos quedamos agotados besándonos un rato, hablando de lo bien que había estado.

Nos vestimos y salimos del baño, yo volví a mi asiento continuando mi viaje.

Ya no estaba triste, tenia una sonrisa en mi cara, gracias a la experiencia vivida de hacer el amor en el tren.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

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