3 En la bañera

Bañándose

Voy a contaros una experiencia que creía que nunca pasaría por ella, puesto que nunca me había bañado con ninguna de mis parejas anteriores y no soy ninguna veinte añera.

Hacia un tiempo que me había separado de mi pareja, puesto que me entere que andaba por ahí con otras.

Un día saliendo de fiesta conocí a un chico y empezamos a mantener relaciones, solo era eso, sexo, pero era tan cariñoso y atento que poco a poco consiguió cosas que no había conseguido nadie en años.

Una noche después de andar por ahí y salir de fiesta llegamos a mi casa y me dijo que se iba a dar una ducha, le dije que ok, me desvestí y me duche, luego me puse un picardías con transparencias y encaje precioso y una bata y me fui al salón a ver la televisión mientras le esperaba.

Llegó y se sentó a mi lado y como escuchaba el agua correr le pregunte, me dijo que estaba llenando la bañera, sentado a mi lado, comenzó a besarme suavemente y pasarme las manos por todo el cuerpo, nos fuimos calentando poco a poco.

El estaba desnudo, solo con el albornoz para ir a bañarse, cuando llevábamos un rato así, me pidió que lo acompañara y me llevo al baño, al abrir la puerta me quede perpleja, luz apagada, solo alumbrado unas velas aromáticas con olor a rosas, estaba precioso, la bañera llena de espuma y 2 copas de champan acompañadas por una cubitera con una botella de champan dentro.

El sabia de mi recelo a bañarme con nadie, pero lo preparo todo tan bien y bonito que no pude decirle que no, comenzó a besar mi cuello suavemente mientras me acariciaba mis pechos, comenzó a bajarme los tirantes sin dejar en ningún momento de besarme y acariciarme con especial delicadeza.

Mientras me iba despojando de aquella pequeña y transparente pieza de lencería, me besaba el abdomen, muslos nalgas, todo muy lentamente y volviendo cada poco a besar mis labios, no teníamos prisa, la noche era toda nuestra.

Cuando le pareció oportuno me pidió entrar a la bañera, posicionándose el detrás de mí, apoyándome en su pecho, comenzó a mojar la esponja y echarme el agua y la espuma por mis pechos, era muy sensual ver la espuma caer por mi canalillo y pechos, me pasaba la esponja por mis largas piernas, mi espalda…

Cuando mejor nos encontrábamos, sonó el timbre y dijo que el abriría la puerta, era una amiga suya que él había llamado, la chica era marroquí, con una larga melena negra y unos grandes ojos negros, al principio me sentí muy incómoda, pero era agradable al hablar, aunque me sentía tonta allí en la bañera con alguien que no conocía hablado y mirándome.

Para mi sorpresa comenzaron a besarse delante de mí y comenzó a desnudarla, me levante para ponerme la bata y salir de la bañera despavorida, pero cuando me disponía a salir el me sujeto por la cintura y me dijo “ven aquí tonta”, que lo vamos a pasar genial.

Me cogía con esa fuerza y me besaba de aquella manera el cuello y los hombros que me deje llevar, el no nos soltaba a ninguna de las 2 y nos iba besando alternativamente sin descuidar a ninguna.

De repente según nos tenia cogidas por la cintura apretadas contra su pecho, nos giro y nos dejo una frente a la otra, me quede paralizada, pero el continuaba besándonos los hombros y el cuello pasando sus manos llenas de espuma por nuestras espaldas, me mando cerrar los ojos y note unos labios calientes y carnosos y excesivamente suaves besándome los míos, unas manos también muy suaves comenzaron a acariciar mis senos, abrí los ojos y era ella, quería morirme, pero no era para nada desagradable y me deje llevar por la lujuria y la pasión desmedida del momento.

El cogió la botella de champan y bebimos un trago todos, luego empezó a derramarlo por encima de nuestros cuerpos y a pasar su lengua para ir recogiendo lo que podía, era muy sensual y sexy ver el champan por aquellos pezones y como él los chupaba con esa suavidad.

Entonces le quite la botella y comencé a derramarla por su torso y su pene, muy erecto ya en ese momento, las 2 nos turnábamos para ir chupando su cuerpo con nuestras lenguas que se tocaban y nos hacia besarnos apasionadamente.

Ella se coloco delante de mí y el detrás, mientras ella me besaba y acariciaba los pechos el me penetro desde atrás vaginalmente, ella empezó a acercar su mano a mi sexo y comenzó a masturbarme al mismo tiempo que él me penetraba, fue increíble, no podía dejar de besarla y acariciar sus pechos

El orgasmo llego enseguida y fue lo más increíble que había sentido nunca, luego nos dimos la vuelta las 2 y empezamos a besar todo su cuerpo hasta llegar a su miembro erecto y empezamos la lamerlo una y otra vez turnándonos, yo le tocaba los testículos mientras ella la sujetaba y al mismo tiempo que la introducíamos en la boca, la masajeaba de adelante a atrás rítmicamente, no tardo en pedirnos que quería correrse y le dejamos que eyacula en nuestras caras y boca, el no podía dejar de gemir de placer y fue una verdadera explosión.

Faltaba ella, así que me gire y empecé a besarla y acariciar su cuerpo desnudo, el se agacho y elevo su pierna al borde de la bañera, entonces él empezó a a pasarle la lengua por su sexo, ella gemía y mas apasionadamente me besaba, cuando él se hubo recuperado de aquel orgasmo, la coloco en posición y mientras el penetraba por atrás yo le acariciaba y lamia su coño, tampoco podía dejar de gemir y me sujetaba la cabeza para que no parara.

Llego al orgasmo enseguida, fue maravilloso luego sacarla de dentro de ella, puesto que no aguantaba más y correrse encima de su espalda y nalgas.

Todos agotados nos duchamos, nos acostamos a dormir y al día siguiente cada uno para su casa. Fue increíble, me encanto, también es verdad que él me llamo alguna vez y no he querido volver a verle.

Aquella experiencia no se me olvidara nunca y quería contarlo, porque a veces la vida te sorprende y hay que saber vivir el momento.

Publicado en: Relatos de trios Etiquetado con:

Deja un comentario