Yo pague la deuda que tenia mi padre con mi tio y eso me marco…

Ese fue el trato que llego mi padre con mi tío pues abusaron de mi cuando yo solo tenia 17 años de edad y mi padre lo hacia para que su hermano o sea mi tío le diera algún dinero que necesitaba o deudas que ya nenia con el, no lo se bien.

El trato en que llego mi padre con mi tio era que solo meterían sus penes en mi ano pues en eso habían quedado en dármela solo por ahí y no tener el riesgo de que me dejaran preñada cuando se corrieran dentro de mí y también pudiera yo llegar virgen al matrimonio cosa que ya no importaba pues ya lo había dejado de ser a los 15 años con un novio del que me enamore en ese tiempo.

Ese fue el trato que llego mi padre con mi tío pues abusaron de mi cuando yo solo tenia 17 años de edad y mi padre lo hacia para que su hermano o sea mi tío le diera algún dinero que necesitaba con urgencia.

Mi tío un señor con mas de 40 años en ese tiempo, físicamente flaco, alto y calvo me metía su gorda verga en mi vagina con el pretexto de lubricar su cosa para q no me lastimara el ano, me decía q solo frotaría su pene entre mis labios vaginales y así lubricarse pues yo tenia mucho flujo en mi vagina, pero era mentira eso de solo lubricar pues de apoco acomodaba la punta de su pene entre los labios de mi vagina y presionaba hasta que deslizaba su gordo pito dentro de mi vulva y me la iba hundiendo lentamente hasta chocar con mi útero; me imagino que me llegaba hasta ahí por que lo sentía muy adentro, me dolía y sentía punzadas en mi vientre.
Papá no se daba cuenta q me penetraba la vagina pues mi tío me follaba bajo las sabanas, chupaba mis pezones al momento que me hundía su pene que lo sentía muy ancho dentro de mí, también me metía su lengua en mi boca para q no dijera nada en el momento q me cogía por la vagina, me lo hacia muy lento y suave pero solo era un corto tiempo pues si se tardaba mas mi papá se daría cuenta que rompió el trato.

Me movía como si yo fuera una muñequita y me ponía boca abajo para besarme toda la espalda bajando lentamente hasta mis nalgas que me las abría con ambas manos para lamer mi ano bastante tiempo; eso era lo único que si me gustaba, su lengua hurgando en mi ano, intentando penetrarlo, me lo chupaba y lo dejaba muy mojado con su saliva, se sentía rico entonces con una almohada grande la puso bajo de mi, a la altura de mi vientre para que tuviera mis pompis a su alcance y completa disposición, se acomodaba y después de meterme un par de veces la mitad de su gordo pene x mi vagina en esa posición para lubricarse con mi flujo que ya para entonces era bastante; me pedía que yo misma separara mis nalgas con ambas manos y así acomodaba la cabezota de su verga y comenzaba a presionar mi ano; mientras tanto yo abría mis nalgas lo mas q podía para así intentar abrir lo mas posible mi anito y no me lastimara tanto pero no funcionaba pues me dolía horrores y así comenzaba mi sufrimiento.

Fue bastante el tiempo que tardo mi tío en meterme la cabeza de su pene pero cuando lo logro me sentí desmallar y me lo enterró por completo.
En esa ocasión mi padre se sentó a mirarnos en el sofá que estaba junto a la cama y le decía “¿verdad que mi hija está bien buena?” “te dije que es hermosa mi princesita” y mi tío bufando encima mío con su pene bien hundido en mi y sin poder hablar de lo que estaba gozando con mi anito le decía que si moviendo la cabeza afirmativamente, al tiempo que me la daba mas duro y mas adentro, me dolía el ano, lo sentía estirado y me daban muchas ganas de ir al baño, tenia sensación de defecar cuando me sacaba por completo su pene, yo ya no soportaba la gorda verga de mi tío en mi recto, yo trataba de moverme para zafarle su pene de mi ano pero como su verga era muy larga no podía sacármelo y volvía a jalarme de las caderas y así hundírmela de nuevo; me apretaba las nalgas, me las abría demasiado, quería que se abriera mas mi ano para que me entrara sin dificultad su gordo pito pues si me las sacaba mucho le costaba trabajo volvérmela a meter y eso dolía demasiado.

Me cogía muy fuerte, se aferraba a mis caderas, a mis nalgas, me decía que tenia unas nalgas hermosas que yo estaba chiquita pero bien buena al momento que bufaba y lamia mis orejas, una y después la otra; realmente a mi tío le gustaban mucho mis nalgas, me penetraba duro sin importar lo que yo sintiera; mi recto lo sentía adormilado y su pecho sudoroso y peludo hacia que su piel se pegara a la mía, me daba asco pues estábamos completamente desnudos.

En eso se abrió la puerta y mi tío se quedo quieto sin moverse con su pene bien hundido dentro de mi, yo imagino que él pensó que seria la abuela o alguien de la familia, me dijo al oído que no hiciera ruido pues estábamos debajo de las cobijas y el encima de mí y yo boca abajo. Tenía la esperanza que fuera mi mamá y me ayudara a quitármelo de encima, que me sacaran ese gordo pene que tanto daño me hacia; pero para mi mala suerte era mi papa que le dijo “apúrate que yo también quiero metérsela!, decía eso mientras sobaba su bulto que se le formaba bajo su calzón; mi tío comenzó a moverse mas rápido y de repente sin decir nada saco su verga de mi recto pero eso fue más doloroso pues sentí como si me volteara mi ano por dentro cuando me la saco, es una sensación extrañar que no puedo explicar bien.

En cuanto me la saco sentí agua que me bajaba de adentro, sentí un gran alivio en mi ano, lo sentía muy abierto y muy mojado; mi tío se levanto y se fue a sentar al sofá con su verga bien dura, puede ver lo grande y roja que la tenia, me pareció enorme, me sorprendió que me haya metido todo eso en mi anito; pero no fui la única sorprendida pues mi padre le pregunto que si me la había podido meter toda y riéndose mi tío le contesto que si tocándose la base de su pene dijo “si, se la comió hasta aquí” “es deliciosa y sorprendente esta niña”, ambos rieron.
Papa subió a la cama sin pantalones y con el pene entre sus manos, se sitio entre mis pompis, yo aun boca abajo, no valía la pena intentar escapar, yo misma abrí mis nalgas para que me la metiera y el deslizo su pene dentro de mi ano, no hubo mucho problema pues mi tío ya me había dejado bien abierta y pues el pene de mi papá no es tan grande ni gorda como la de su hermano, solo me lastimo un poquito al entrar pues ya estaba muy irritada.

En lo q me follaba mi papá me dijo q anoche acababa de darle por el culo a mi mami y que ahora terminaría en mi apretado ano. Me cogia suave y en momentos fuerte y en una de esas se tenso y empezó a venirse dentro de mi, no aguanto mucho tiempo cogiéndome y en lo que se corría me chupaba mi orejita; se quedo un rato quieto dentro de mi esperando a que sus testículos vaciaran todo su semen.

Me saco su pene despacio y salió de la recamara sin decir nada; entonces de nueva cuenta subió a la cama mi tío y ahora me puso boca arriba quito la almohada que estaba debajo de mi y puso mis piecitos en su pecho los cuales comenzó a lamer, dedito por dedito, lamiendo la planta de mis pies y mordisqueado mis talones, eso me gusto mucho, sentía cosquillas, acomodo su gorda verga entre los labios de mi vagina y de apoco en poco me metió su gordo pene mientras chupaba mis piecitos, me la hundió y se recostó encima mió y comenzó a mamar mis senos, que no son muy grandes pues le caben perfecto en su boca, me juntaba mis tetitas con sus manos y chupeteaba mis pezones cosa que me gusto mucho a aparte de cuando lamia mis piecitos; yo ya estaba con las piernas dobladas, con las rodillas en mi pecho y mis pies a los costados dejando que mi tío me cogiera.

No me hacia tanto daño su pene cuando estaba en mi vagina, pues ya la tenia demasiado mojada mi vulva incluso sentía placer y mas si chupaba mis pezones y apretaba mis senos a la vez que me cogia. Ahora lo reconozco, solo me dolía cuando me la metía hasta el tope, hasta la base de su gordo y largo pene pues me hacia punzar mi vientre y esto me ocasionaba pequeños temblores en todo mi cuerpo cosa que el notaba pues me la dejaba toda hundida y no se movía, eso me dolía pero también ese dolor se volvió muy rico por un tiempo, tenia mi vulva completamente llena y muy mojada.

Después de darme un rato más y no parar de mamar y chupar mis pezones sin darme cuenta lo estaba abrazando con las piernas para que me la siguiera metiendo, yo misma movía mis caderas para tener su pene bien adentro aunque doliera, empecé a sentir muy rico, mucho; realmente sentía riquísimo; me dolía pero era un dolor muy rico, hasta que alcance un buen orgasmo que me desconecto de la realidad y todo quedo en silencio, mi vulva se contraía delicioso, en ese momento me gustaba que mi tío la tuviera así de grande y tenerla bien hundida en mi, hasta que de apoco regrese a la realidad y me escuche yo mi misma gemir de gusto y en medio de tan rica sensación mi tío me la encajo nuevamente hasta la base y comenzó a eyacular dentro de mi vagina, fueron fuertes chorros; al igual que mi padre me dejo un rato dentro su verga hasta que termino de vaciarme todo el semen que le pudiera salir de sus testículos; me saco su verga toda mojada de mi flujo y también se fue sin decir nada, tomo su ropa y cerro la puerta.

Me quede un rato sola, comencé a llorar intensamente, me sentía sucia, me sentía muy mal física y emocionalmente, me sentía adolorida y como pude me levante al baño a límpiame todo el semen que me habían dejado; al intentar defecar me ardía muchísimo mi ano.

Así pasaron varios días con mucho dolor en mis partes íntimas, no podía llevar mi vida normal, no podía mirar a los ojos a mi padre ni a mi tío. Ellos actuaban como si nada hubiese pasado pero tres semanas después mi tío volvió a meterse a mi alcoba mientras dormía, me cogio y nuevamente al final lo disfrute mucho y ese sentimiento después me hacia sentir muy mal, me sentía culpable por haber sentido rico, en disfrutarlo de alguna manera pues era un abuso.

Trataba de seguir mi vida normal y no pensar más en eso pero en verdad tenía que contárselo a alguien pues no sabia que hacer.

En la escuela comencé a reprobar exámenes y por ello mi mami me regañaba y tuve muchos problemas. Me sentía muy triste, a nadie podía decirle nada, tenia mucha vergüenza, me sentía sucia, pensaba que yo lo había provocado pues no había echo nada para evitar lo que me hicieron. Pero de alguna manera, en algún momento de esas dolorosas experiencias lo había disfrutado y… eso hacía que me sintiera peor.

En una ocasión me atreví a contarle todo lo ocurrido a un psicólogo de la escuela, le confesé la culpa que sentía por haber sentido placer en algún momento del abuso. Le platique todo pensando en que podría ayudarme, orientarme pero no resulto como yo esperaba.

Me escucho muy atento sin interrumpirme y al final me pregunto si a mis padres o a algún conocido ya le había platicado de esto; le dije que no pues si se entera alguien me moriría de vergüenza o si mi mamá o algún familiar se enteraran me matarían, tendría muchos problemas, o sencillamente no sabría como reaccionarían ante eso quizás mi familia se desintegraría pues todos reciben ayuda económica de mi tío, realmente no sabía que podría pasar y me daba mucho miedo.

Me pregunto que si acostumbraba andar en ropa interior por la casa fuera de mi habitación, me quede pensando le respondí que si, que en algunas ocasiones por las mañanas antes o después de la ducha.

Entonces dijo que yo tenía la culpa pues si sabía que yo era muy linda, y con bonito cuerpo tendría que disimular, que yo los provocaba, que por andar así semidesnuda por la casa yo había provocado todo aunque fueran mis familiares. Me quede sin decir nada, me quede helada, sentí que por un momento el tenia la razón, que yo lo había provocado todo..

Se puso de pie y fue a cerrar la puerta con seguro, me entro mucho miedo pero me quede quieta ahí sentada donde estaba, entonces continuo diciendo que era una niña muy bonita y que tenía un cuerpo muy bonito, que le gustaban mucho, mientras hablaba se acariciaba el bulto que se le formaba en el pantalón; pensé que eso no podía estar pasando, no era lógico, el es psicólogo escolar!! Me dijo que hiciéramos un trato no le diría a nadie, que no mandaría a llamar a mi madre para decirle lo que yo le había contado poniendo mas énfasis en que yo lo había disfrutaba y que jamás había sido un abuso pues yo lo haba consentido y los provocaba todo.

Que no haría eso si yo le ayudaba a limpiarle el pene, decía que se le había mojado mucho por culpa mía, que yo era la culpable pues si sabiendo lo que le iba a contar por que iba vestida así a verlo, decía que me veía provocativa pero no se por qué lo decía solo iba en falda por encima de las rodillas, blusa y unas sandalias.

Me dijo que yo lo había calentado mucho y que ya tenia la verga mojada entonces me indico que me asomara, se desbrocho el pantalón y saco su pene y era verdad tenia toda la cabeza mojada, entonces me tomo de la mano y me llevo a su sillón donde se sentó, me arrodillo entre sus piernas y acerco mi rostro a su pito, vamos bésalo me dijo, con su mano bajo todo el prepucio de su pene y dejo al descubierto su cabezota inflamada, roja y mojada, yo estaba confundida pero no quería que le dijera a nadie, pensé tontamente que quizás tenia razón que yo lo habría provocado.

Entonces abrí mi boca e introduje su pene, no era tan largo como el de mi tío pero si algo gordo, sabia salado, tenia toda su cabeza muy babosa y olía a orines me desagradaba el sabor. El gemía y acariciaba mi cabello, me le quede mirando y seguía mamando por largo rato, entonces me dijo que me sacara el calzón le dije que no y me dijo que lo hiciera que era mi culpa por provocarlo vistiéndome así, y que se la estaba mamando delicioso, que ya sabia que pasaría si no le obedecía y que a parte me daría algo de dinero!! Ese hijo de perra me hizo sentir como puta.

Me empecé a bajar la panty y me la saque, me quite las sandalias quedando descalza, me dijo ven niña, me acerque y continué chupando su pene, era grueso y cabezón pero no muy largo y estaba repleto de vello, me dijo que quería cogerme, no se por que pero no puse ninguna objeción y él me ayudo a levantarme y a montarme en el, me senté en él con mis piernas a sus lados, me sujeto por mis nalgas y su pene encontró la entrada de mi vagina, fue entrando en mi metiéndomelo poco a poco y me di cuenta que estaba ya bastante mojada, el gimió al sentirse dentro de mi, sujeto mis nalgas y comenzó a cogerme, apretaba mucho mis nalgas y me ordeno que me quitara la blusita pues no quería dejar de tocar mis nalgas, me la quite y también mi brasear y quede con mis senos al descubierto justo enfrente de su cara, de inmediato me los chupo, me nalguea diciéndome que me moviera despacio lo hice abrazándole su cabeza a mi pecho para que no dejara de chuparme mis pezones, he notado que eso me encanta, que me chupen los pezones, que laman mis senos mientras me cogen; el lo hacia de forma grotesca, me los ensalivaba mucho, descubrí un movimiento de caderas que hacia que su pene raspara dentro de mi muy rico.

Ahí estaba yo montada a mi psicólogo y mis senos a su disposición cerré los ojos pues en verdad ya sentía rico, comencé a mojarme mucho, me sentía una puta por lo que hacia, miraba como se unía su abundante grueso vello púbico con el mío que era mas fino.

De pronto sentí que mi psicólogo se tenso y su pene que lo tenia dentro de mi se le puso muy duro entonces se detuvo de cogerme y saco bruscamente su pene de mi y lo dejo recargado entre mis nalgas y lo sentí mojado. Me dijo que me bajara que aun no quería terminar, me pidió que caminara a su escritorio, que quería verme las nalgas al caminar, quería verme desnuda para él así que me quite la falda quedando completamente desnuda y camine hasta el escritorio, me dijo que tenia unas hermosas nalgas, que me pusiera en 4 encima de la mesa, lo hice, el se me acerco y me penetro de nuevo.

Me sujeto de las caderas y siguió dándomela, yo ya estaba caliente y apoye mi pecho en la mesa dejando mi colita bien parada para el, en esa posición me lastimaba un poco pues me dolía la vagina cuando me la hundía toda.

De repente saco su gordo pito de mi vagina y me sujeto firme de las caderas, me dijo que si también me la había metido por mi colita mi tío, yo solo asentí con la cabeza, entonces intento metérmela por mi ano pero no me cabía, tenia mi ano muy cerrado así que se agacho y me lo empezó a lamer mucho tiempo, fue riquísimo, metía la punta de su lengua y también mordía mis nalgas, con lo empapada que tenia la vagina tomo de ahí y lubrico mi ano y empezó a penetrarme.

Sin esperar mas empujo duro su pene y me hundió la cabeza de su pito, fue un pequeño dolorcito, me erice toda al sentir como su pene se enterraba en mi ano, recargue mi cabeza en la mesa y deje q me la siguiera metiendo pues ya la tenia toda dentro, deje mis nalgas a su disposición, sentía su barriga enzima de mis nalgas, en lo que me la metía pensé muchas cosas y miraba alrededor de mi, solo lo escuchaba bufar en lo que yo esperaba paciente a que terminara.

Así me estuvo cogiendo no se cuanto tiempo, me decía que tenia un trasero riquísimo, se estiraba y apretaba mis senos que se me apretaban en la mesa por tener mi pecho recargado así que tenia que levantarme un poco para que pudiera agarrar bien mis senos, apretaba mis pezones con sus dedos, me daba palmadas en mis nalgas y me las apretaba y se sofocaba al cogerme, en momentos me la sacaba cuando estaba apunto de terminar y se agachaba a mamar mi ano que ya lo tenia mojado y abierto hasta que de nuevo me la metía; también con el me daba sensación de defecar cuando sacaba completo su pene de mi ano y me la volvía a meter toda hasta que me empezó a molestar su pene dentro de mi anito; aunque no es tan grande como el pene de mi tío lo pude soportar mas tiempo, me la metía muy rico pero aun así le pedí que me la diera en mi vagina, que ya me dolía, comprendió y la zafo para meterla en mi vagina que ya estaba mas mojada que al principio, se escuchaba un charco cada vez que me empujaba el pene en un rato mas se tenso y me aviso que se correría, saco su pene de mi vagina y me la hundió nuevamente en mi ano, me dolió mucho pero comenzó a eyacular así que aguante apretando mis dientes sintiendo los chisguetes de semen que mojaban mi intestino, se recostó en mi espalda sin sacarme su pene sintiendo los últimos chisguetes de semen que me estaba dejando adentro.

Cuando termino de vaciarme todo el semen de a poquito moví mi cadera hacia adelante para irme sacando despacio su pene pues si lo hacia rápido me dolería, salió como un pedazo de tripa todo mojado, aguado y gordo, me pare y vestí de prisa sintiendo como me bajaba semen de mi ano, me puse mis pantys así sin asearme la vagina ni el ano, estaba a penadísima y él aun estando acostado en la mesa desnudo, parecía un cochinito me dijo que no le dijera a nadie, que el no se arrepentía que lo disfruto mucho pues yo tenia un cuerpo muy bonito, entonces se levanto y tomo su billetera y me dio varios billetes, me dio dinero!!; me sentí completamente una puta pero le acepte el dinero, termine de vestirme.

Salí del consultorio pero en el camino comenzó a escurrirme el semen que me dejo el psicólogo, mi vagina la sentía muy mojada era incomodo tenía que limpiarme lo antes posible.

Tuve todavía 2 “sesiones” mas con mi psicólogo donde claro volvió a cogerme, pero me dio más dinero en cada sesión y asi supe que podía lograr muchas cosas aprovechando que soy bonita opte por sacar un poco de beneficio opteniendo mejores calificaciones en mi tiempo de estudiante o dinero y regalos ahora que soy mas grande. A la fecha pues no me falta nada.

Claro no me hace sentir orgullosa pero por lo menos ya no me siento utilizada… pues con una sola sonrisa obtengo cosas…

Publicado en: Relatos porno

Recuerdos de mi desfloración por parte de mi tio

Al principio era mal recuerdo, ahora después de muchos años, me calienta recordarlo todo.

Hola chicos y chicas, mi nombre es Natividad, me dicen Nati, no dire más, pues la historia es de por si comprometedora, yo ya tengo 25 y dos hijos, y esto me sucedió cuando tenía 13 años. Cuando el esposo de mi tía se quedó con mi virginidad, siendo aún muy niña, además me inició en el sexo. Al inicio para mi era un mal recuerdo, pero con los años ahora me excita de sobremanera recordar esos pasajes que solo yo y mi tío Toño (tio político) sabemos. Me mójo solo de volver a vivir todas esas emociones inocentes, fue un abuso, de eso no hay duda, pero que mujer no ha tenido de fantasía ser abusada o violada sin lujo de fuerza.

En ese entonces tenía 13 años, mi tía Carmen y mi tío Toño eran nuestros vecinos, casi compartíamos un patio en la parte trasera de las casas. Yo era una niña de todavía pocos senos, soy castaña clara natural, mi cabello formaba canelones que brillaban con el sol, mi piel blanca casi rosada, mis ojos verde oscuro, brazos y piernas largas y mis nalguitas como pequeñitos globitos empezaban a ser atractivos. Yo salía del colegio a las 3 de la tarde y mis padres llegaban a casa hasta las 5 o aveces las 6 de la tarde, todo ese tiempo pasaba sola, pues si teníamos una sirvienta que cuidaba de mi, pero en ese entonces tenía un novio y se encerraban en la habitación de la sirvienta y pasaban allí horas.

Yo me encontraba jugando en el patio, cuando el tío Toño se acercó y comenzamos a hablar, a él le interesaba saber si yo ya tenía novio, me dijo que estaba muy bonita y que ya era todo una mujercita, me cayó simpatico mi tio Toño esa tarde, me invitó a su casa, yo le dije que no podía ir con personas extrañas, pero él se rió de mi y me dijo que él no era una persona extraña, que era mi tio. Asi que me convenció y me fui a su casa, el me dijo que me traería helado, se fue y efectivamente trajo helado para los dos. El me subió a sus piernas para comer helado, yo tenía la falda y blusa del cole. Yo notaba que el ponía atención en mis piernas, en eso a propósito dejó caer helado en mi muslo y dijo que lo perdonara, que él me limpiaría, bajó su cabeza y puso sus labios sobre mi muslo y con su lengua sobre mi piel, se tomó el helado que estaba en mi pierna, claro que uso su lengua varias veces y pude sentir lo tibio de musculo y de su saliva, sentí que me daba unas cosquillas especiales, no como las de siempre.

-Uy tio que me haces?- le dije. El tio me dijo que era para limpiarme bien y se río. Luego me dijo que la saliva limpiaba mejor que el agua. Debo decir también que el tio Toño no era mal parecido, de hecho, se sonaba por allí, que él tenía otras novias además de mi tía Carmen. También que a varias de nosostras, primas, nos gustaba el tio Toño, era un hombre varonil, con barba en forma de candado, ojos penetrantes, buena musculatura y tal vez de 1.80 mt de estatura.

Luego de eso, me sentó en el sofá y me dijo que para estar cómodos nos quitaramos los zapatos, lo hicimos, el se puso a jugar sus pies con los mios y nos daba risa, de pronto nos quitamos las calcetas para seguir jugando. Me dijo que me limpiaría los pies, yo no entendí al principio, tomó helado y lo puso en uno de mis pies, yo sentí mucho frio y me quejé, el dijo que no me preocupara y comenzó a lamer mi pie, lo hacia por todos lados, puso helado entre mis deditos y los fue metiendo en su boca todos, luego pasó su lengua en ellos uno por uno, yo sentía al principio cosquillas, pero luego me dio ganas como de orinar, pero no quería orinar.

Yo vi que el tio se tocaba su paquete mientras se comía mi piecito, yo me retorcía casi acostada en el sofá, mitad cosquillas y mitad excitación; me soltó el pie solo para decirme que limpiaría el otro y nuevamente soltó helado sobre mi otro pie y repitió la chupada anterior, le fui viendo que su paquete crecía en su pantalón a medida que se lo tocaba. Por fin dejó de lamerlo, yo estaba confundida, me puse nerviosa, le dije que tal vez mi padres me estaban esperando me puse los zapatos sin calcetas y me fui de allí. En mi casa me di cuenta que mis pezoncitos estaban paraditos y sentí cosquillas en mi cuquita.

No le conté a nadie lo sucedido. A los dos o tres días nuevamente salí al patio, no había salido desde entonces, mi tio llegó de nuevo, me invitó a su casa, me dijo que me invitaba a ver una peli nueva, que no había llegado aún al cine. Yo me lo creí y me fui con él, total era el hombre adulto, que me atraía, solo que tenía un poco de miedo. Nos acostamos en la alfombra y si la película era de dibujos animados, me gustó. Pero a la media hora, el tío tomó el control y cambio el canal, y puso otra película, en ella dos jóvenes estaban besándose apasionadamente, era muy pasional, me empecé a sentir incomoda, pues el chico le besaba el cuello y ambos sacaban la lengua para unirla. El tío Toño me preguntó si mi novio me besaba asi, yo de dije que no (yo tenía dos meses de tener novio y mi madre le había contado a la tía Carmen), -pues es muy rico Nati, tu le debes enseñar a tu novio- me dijo.

-Cómo?, si yo no se hacer eso! (señalando la tv) – le contesté (gran error).
-Yo te puedo enseñar- me contestó y sin esperar, me buscó los labios, yo sentí los suyos pegarse a mi boca, luego sacó su lengua y se puso a acariciar con ella mis labios, yo me sentí incomoda y quise separarme, pero el me tomó de la cabeza y siguió lamiendo mis labios, luego me dijo, -saca tu lenguita!-, la saqué y pude sentir su lengua contra la mia, el calor, la saliva tibia y lo terso de nuestras lenguas me fue dominando, sentía delicioso todo eso, luego el apretaba mi lengua con sus labios, algo exquisito, las cosquillas de hace unos días no eran nada comparado con las que tenía ahora. El tio se fue acomodando casi encima de mi cuerpo sin apretarme mucho, nuestras lenguas seguían entrelazadas, un calor intenso atravesó mi cuerpo y sentí de nuevo cosquillas en mi cuquita, como si estuviera adentro de ella.

Mi tio que estaba casi encima de mi, fue metiendo su mano dentro de mi blusita, desabotonó un par de botones para que entrara su mano y sus hábiles dedos se metieron debajo de mi top, y comenzaron a jugar con mis senitos, me hizo sentir rara, nadie excepto yo, habían tocado mis senos, y sentí una fuerza, como si me obligaran, mis labios y lengua se besaban con frenesí contra él, como si yo tuviera gran experiencia, sentí que el aire me faltaba, sus dedos ya jugaban con mis pezoncitos y quería gritar, pero no podía hacerlo, saque fuerzas, y de pronto me desprendí de él, le dije gracias y sali casi corriendo de su casa, me fui abotonando la blusa mientras corría a mi casa. Fui directo al baño, crei que me orinaba, pero era asi, sentí algo viscoso en los labios de mi cuquita, lo toqué con los dedos y pude sentir la humedad de la primera venida de mi vida. Casi no pude dormir, apenas cerraba los ojos me recordaba de lo sucedido con mi tio Toño, y un impulso desconocido hacia que me tocara la cuquita sobre mi braguita.

Tuvo que pasar una semana para volver a ver al tio Toño. Pero ese día yo tenía muchos deberes y le dije que no podía ir a su casa, pero él me dijo que entonces el iría a la mia, fuimos a mi habitación y sobre mi camita. El me empezó a ayudar con la tarea, pero de improviso me tomó del cuello y me besó, caimos en otro beso profundo y de lenguita, sus manos nuevamente se colaron entre mi blusita y de nuevo acarició mis tetitas, yo estaba entrando a un mundo jamás explorado, el tio dejó mis labios y se fue lamiendo mi cuello, su boca fue bajando, luego abrió mi blusa, y su boca y labios empzaron a chuparme mis tetitas que eran pequeños conos de carne, el tío las mamó con tanta delicadeza al principio, que me daba espasmos en todo el cuerpo, luego le puso más fuerza, tanto, que me las dejó marcadas, sin perder tiempo, sus manos se fueron introduciendo dentro de mi falda, palpó mi braguita y se colaron debajo, el tio me acarició mi cuquita directamente, fue la primera vez que un hombre me lo hizo.

Sentí calor, sentí sofocación y me faltaba aire para respirar, y de pronto todo me daba vueltas, estaba teniendo un enorme orgasmo, sentí frío y calor al mismo tiempo, sentí que ya no tenía falda ni braguita, solo sentía los dedos de mi tio tocar mi cuquita y acariciármela, mientras mamaba mis pezones. Todo el mundo se me olvido.

Me acosto horizontal sobre mi cama, levantó mi falda y medió una andanada de besitos sobre mi cuquita, pero todavía con la braguita encima, yo solo atinaba a tomar sus cabellos, luego me sacó la braguita casi sin darme por enterada, abrió mis piernas, me dijo que era un chiquilla linda y deliciosa, y comenzó a lamer como perrito mi cuquita, yo cerré los ojos, ante mi impotencia, y me dediqué a gemir y pujar cada vez que su lengua exploraba mi intimidad con su lengua, me lamía todita mi cosita, casi sin pelitos, en ese entonces. Gemí mucho, pataleé, grité cuando me llevó mi segundo orgasmo. Entonces mi tio pasó su lengua por mi culito. Nunca había pensado en mi ano como un elemento sexual, pero en esa ocasión sentí que me desmayaba de excitación, solo se me ocurrió gemir y gemir con los ojos cerrados, ya no los volví a abrir, mi tio terminó, me compuso la ropita (me puso mi braguita y me abotonó la blusa) y yo me quedé como dormida, hasta que se fue. Mis primeros dos orgasmos causados por la lengua de mi tío Toño en mi cuquita.

Me sentí confundida. En mi forma de ver las cosas en ese momento, solo los esposos hacían semejantes cosas, o bien los novios, será que mi tío me ve como su novia?, me preguntaba a cada momento. Lo que si era cierto es que me había dado un gozo terrible el sexo oral de mi tío.

Ahora fui yo la que lo fue a buscar, el me recibió como un enamorado recibe a su novia, me tomó en sus brazos y me besó en la boca. Luego sentados en el sofá, volvimos a besarnos románticamente. Vi que su mano buscaba el cierre de su pantalón y me dijo que si ya había visto un pene, yo claro, le dije que nunca. El fue sacando su pene, semierecto, era grande recuerdo y se miraba rollizo. Me pidió que lo acariciara, yo le dije que no sabía, el tomó mi mano con la suya y me la llevó directo a su masculinidad, me hizo tomarla y acariciarla haciéndola para arriba y para abajo. Su pene fue creciendo y poniéndose más duro dentro de mi mano que apenas la podía tomar completa.

Pero vi que a él le gustaba, entonces lo seguí haciendo. Su pene era colorado de la punta y tenía una mata de pelos abajo. Mi tío excitado me pidió que se la mamara, yo le volví a decir que no sabía como, el tomó mi cabeza y fue poniendo su verga en entre mis labios. A pesar de la dureza, era suave la piel de su pene, era tibio además. Me indicó que la chupara como si fuera una paleta de dulce, que la metiera y la sacara de mi boca, lo empecé a hacer, él me dirigía. Empecé a hacerlo bien, era especial tener eso duro dentro mi boca y acariciarlo con mi lengua, me empezó a gustar, sobre todo porque veía que a él le gustaba, ahora era mi tío quien cerraba los ojos y gemía.

Se lo estuve haciendo por varios minutos, hasta que sentí sus manos sobre mi cabeza y ahora era él quien movia su pene dentro de mi boca, yo solo la abría y la recibía chupándola. De pronto el gimió diferente, fue estruendoso, me sujetó de la cabeza para que no pudiera levantarla y comencé a sentir una sensación tibia y caliente, era un líquido que provenía de su pene, por un momento salieron varios chorritos de esos, el sabor al principio era incipido, luego lo sentí salado. El tío me dijo que lo tragara y lo fui haciendo despacio. Luego él me soltó la cabeza y la pude levantar, todavía vi un poco de ese liquido, que después sabría que era su esperma, úntado sobre su pene. El estaba como extenuado.

Me dijo que nos fueramos a su recamara. Me pidió que me quitara la braguita, que me enseñaría otro juego bonito, sin pensarlo lo hice, luego me dijo que me pusiera en cuatro sobre la cama con mi colita hacia afuera, él levantó mi falda y sus manos acariciaron mis ponpis, las acariciaba por todos lados, sus dedos frotaron mi culito y mi cuquita varias veces, luego sentí lo tibio de sus labios besándome las nalguitas también por todos lados. Pronto los besos cambiaron a lamidas, su lengua recorrió mis nalgas y se fue metiendo por mi rayita, llegó al ojito de mi culito y di varios gemidos, cuando el pasaba por allí su lengua húmeda, mientras sus dedos acariciaban mi cuquita, tuve un orgasmo tremendo, si la vez anterior la había sentido de gran magnitud, no se comparaba a este, sentí por primera vez como mis juguitos íntimos bajaban por mi vagina y salína de mi cuerpo para ser bebidas por mi tío.

Yo caí sobre la cama y mi tío no dejaba de chuparme la cola, casi me desmayé otra vez de excitación, pude oir como se quitaba los pantalones y se subía sobre mi, pude sentir la cabeza de su verga frotarse sobre el ojo de mi culito y pasar sobre y entre mis labios vaginales hasta mi clítoris (no sabía que era eso todavía), que me ponía como loca. Mi tío escupió sus manos varias veces, las frotó con su saliva y se la untó en su pene, luego volvió a ponerse encima de mi y frotarlo de nuevo contra mi cuquita, sentí que presionó su dura carne contra mi cuquita y logró colocarla, luego empujó y sentí un dolor agudo, como cuando uno se corta un dedo, es un dolor que va cesando rápido.

Yo grité, él me pidió que me callara, que ya iba a pasar. Luego siguió empujando y pude sentir mi primera penetración sexual, su pene fue entrando pausadamente en mi vagina, ensanchándola, no se cuanto me entró, ya no me acuerdo, pero él se puso a pistonearme, por momentos despacio y suave, y por momentos rápido y duro, aveces me besaba la espalda, pero no dejaba nunca de pistonearme su pene. A pesar del dolor, tuve otro orgasmo bestial, y poco después él emitió un gruñido, sacó su pene de mi cavidad y pude sentí como me bañaba de esperma las nalgas. Cuando terminó, se quitó de encima de mi, me dijo que me fuera a lavar al baño, -tienes un poco de sangre, pero no te asustes, es normal- me indicó . Me fui y quitándome la falda, me eché bastante agua en mi partecita y al principio salió el agua un poco rojita. Fue mi iniciación.

-Ahora eres mi mujercita, solo para mi, y es un secreto de los dos!- me dijo el tío Toño. Yo que estaba medio asustada todavía y con sentimiento de culpa, le dije que si.

Pasé dos días con dolor de cuquita. Aveces me daban ganas de llorar de la nada. Pero se me fue quitando, pasó una semana casi sin verlo, pero al primer llamado del tío caí en sus brazos de nuevo, ahora me desnudaba completamente, me quedaba en cueros y él me llevaba al cielo, con sus besos y caricias, me penetraba y me hacía gozar mucho, tanto que pensaba que todo eso era pecado. Pero ahora me lo hacía utilizando condon, a mi no me gustaba mucho asi. Pero él me decía que era necesario.

Mi tío me fue enseñando varias posiciones sexuales, algunas eran un poco raras para mi, pero en cada una me volvía loca y me corría como una perrita. Yo pensaba que era su mujer, que él era para mi y yo para él. No sé como pero que terminaríamos juntos, que inocente.

En cierta ocasión, ya casi era de noche, encontré que mi tío había bebido, estaba casi borracho, me llamó, me dijo que quería verme, me escabullí y dije alguna mentira para salir de la casa, él me llevó en su auto y en un paraje oscuro nos detuvimos, me comenzó a besar y a decirme que yo era todo para él, que quería divorciarse para casarse conmigo, todo eso me envolvió de amor, y poniéndome de espaldas, sacó un gel que se puso en su pene y en mi colita, me dijo que no me asustara, que era lo que usaba con su esposa, y luego de meterme uno de sus gordos dedos en mi culito, tomo su pene y penetró mi agujerito chiquito, me desfloró mi culito, no fue confortable, de hecho fue muy incomodo, yo no pensaba también que eso pudiera producír placer, pero me clavó todo su falo en mi recto, el estaba como loco cogiéndome, no paraba de meterla y sacarla de mi ano. Esa primera vez no sentí ningún gusto o placer, fue hasta la segunda vez que le fui sintiendo el gusto, en cambio él rápidamente sacaba esperma de su pene cuando me lo hacía por allí.

En que terminó todo?. Mi tío me hizo suya por más de un año. No se todavía como nadie se dio cuenta de eso. Luego él y mi tía se mudaron, yo al inicio pensé que eso era mejor para los dos, podríamos vernos en otro lado y menos probabilidad de ser sorprendidos. Pero mi tío se olvido rápido de mi, ya no me llamó, ni nada. Hasta que oi una conversación de dos adultos de la familia, conversaban y uno de ellos decía que mi tío Toño tenía una nueva novia. Como dije antes, mi sentimiento hacia con él, ha cambiado durante el tiempo, al principio tristeza, luego cólera y odio, luego comprensión y ahora solo recuerdos muy calientes de todo ese tiempo.

Publicado en: Relatos porno

QUE RICO Y AJUSTADO ES EL CULO DE MAMA

Soy hijo único y vivo con mamá ella tiene 43 y yo 21 mis padres se separaron hace varios años, recuerdo muchas discusiones entre ellos y casi siempre era por la forma de vestir de ella. Así, crecí viendo a Lucía mi madre usando ropa muy sugestiva que provocaba más de una mirada en casi todos los hombres cuando salíamos a la calle.

Recuerdo que en una ocasión cuando tenía 15 años, llegué a casa del colegio temprano y me crucé con un muchacho como de 23 años, ella se sintió sorprendida por mi llegada y yo más ya que estaba usando un bata que cuando empezó a caminar dejó ver unas medias negras y un ligero, sospeché que había pasado algo, pero no quise dar más vueltas al asunto.

En la semana que siguió se produjo una discusión entre mis padres como siempre, pero esta vez él la golpeó mientras le decía que era una puta que no podía estar sin probar una pinga. En medio del griterío ella le decía que buscaba lo que él no podía darle. Me tapé los oídos para no seguir escuchando. Esa discusión fue la última que presencié ya que él se iría de la casa.

Mi madre empezó a trabajar como secretaria y conjuntamente con la pensión de mi padre teníamos lo necesario para vivir. En el trabajo ella conocería a quien sería su mejor amiga con quien acostumbraban salir mucho. El mes siguiente nos mudamos e instalamos en un nuevo departamento de eso ha pasado varios años y nuevamente hace 2 meses nos volvimos a mudar.

Yo he tratado de mantenerme al margen de su vida personal, pero cada vez que se arregla para salir no puedo evitar sentir celos por como viste y más aún cuando regresa casi siempre ebria generalmente por la madrugada, acompañada por su mejor amiga del trabajo.

En los últimos meses cuando paso por su habitación la sorprendo aún vestida y dormida boca abajo con la falda levantada o algunas veces la he descubierto tan solo con un pequeño calzoncito que hace imposible no mirarla y apreciar el espectacular culo que se maneja, es imposible no masturbarme pensando en quien y como haya disfrutado de ese cuerpo.

Aquella noche había quedado en reunirme con los muchachos para salir, eran como las 7pm. Aún faltaba una hora para el encuentro cuando mamá me pidió que le comprara un desinflamarte de la farmacia. Regresaba a casa y entrando al edificio vi a uno de nuestros vecinos sentado en la entrada posterior, conversaba por celular con alguien, desde su posición él no podía verme y no sé por qué me interesó escuchar lo que decía.

-Si te digo que fue súper arre chante verle el calzón cuando subía las escaleras. Parece que lo hace a propósito, pero con esa falda tan corta es imposible no verle todo.

-Sabes creo que le falta un poco de pinga y te aseguro que me la cacho y se lo meto por el culo, que suerte tiene ese huevón si yo tuviera una madre así me la hubiese tirado mientras duerme.

Me quedé alado, que estaba pasando, recordé rápidamente que mamá siempre está usando faldas y vestidos sensuales muy cortos. Incluso yo le había podido ver el triángulo cuando se sentaba o la tanga entre las nalgas cuando de agachaba, pero me preguntaba si ella estaba provocando a Augusto. Mientras llegaba a nuestro piso muchas ideas pasaron por mi mente. Me propuse saber que estaba pasando con mamá, ver si todo era mi imaginación y la arrechura de nuestro vecino o había algo más.

-Encontraste las pastillas y la crema. -Dijo mi madre cuando entré.

-Si, lo que pasó fue que la farmacia estaba llena, por eso demoré.

-Bueno me ducharé quedé en salir con Hermelinda, me avisas si llega cuando esté aún en la ducha.

-Bien le dije.

Me era difícil quitarme de la cabeza la idea que tal vez ella estaba deseosa de sexo y de que no podía vivir sin él. De solo pensarlo se me puso muy duro mi miembro, podía incluso sentir los latidos de mi corazón. Escuché el agua de la ducha cuando sentí la curiosidad de espiarla, antes nunca lo había sentido tanta excitación, pero ahora era diferente me sentía raro.

Estaba acercándome a la puerta del baño cuando, casi me quedo sin respiración era el timbre. Hermelinda pensé.

-Es Hermelinda ábrele la puerta por favor, gritó mi madre desde la ducha.

-Ya, dijeAl abrir la puerta me encontré con tía Hermelinda como le decía desde hace años.

-Hola Jorge -Pasa tíaAl pasar mis ojos se clavaron en el pantalón a la cadera que ajustaba el trasero de esta mujer que dejaba ver fácilmente el calzón color negro.

-Le avisaré que llegaste, dije.

Aproveché para huir hacia mi habitación para hacerme una paja. Apenas llegué a mi cuarto cerré la puerta y sin poder detenerme saqué mi pinga y comencé a sobarla con movimientos rápidos mientras a mi mente venían imágenes de mi madre subiendo las escaleras y agachándole dejando ver su calzón. No pude más y el chorro de semen salió disparado una y otra vez mientras que mi pinga seguía roja y dura.

-¿Jorge estas ocupado? -Llamó mi madre -No, ya salgo, -dije.

Me arreglé y limpié los rastros del piso. Me disponía a salir cuando escuché una risa del Hermelinda que se encontraba en el cuarto de mamá mientras ésta se cambiaba. Decidí pegarme a la puerta y escuchar.

– Eres una terrible, pobre… Como dices que se llama.

-Mujer te dije que se llama Augusto y te digo que estoy segura que lo tiene bien grande. No sabes como se puso, lo vi de reojo mientras él tenía los ojos clavados en mi culo por el espectáculo que le di al agacharme.

– Por eso digo que eres terrible.

Al sentir que salía de la habitación, corrí a esconderme.

-Hijo ya nos vamos, -llamó mi madre.

Salí a su encuentro.

-Sabes regresaré un poco tarde creo que como a las 2 de la madrugada iremos a visitar a una vieja amiga que está de visita por la ciudad, no te preocupes.

-Está bien. -Le dijeAl salir de mi cuarto mis ojos se fijaron en la ropa que se había puesto -No podía creer de tan solo verla mi pinga estaba poniéndose dura de nuevo.

La falda que usaba ajustaba a su trasero y estaba como a 20 cms. por encima de la rodilla, y para mi asombro vi que tenía puesto un pequeño calzón cuyo triángulo se dibujaba completamente en su soberbio culo. Después de escuchar y ver a mi madre me sentí muy confundido y con una excitación como nunca antes. Realmente había muchas cosas raras y si no fuera por la conversación que escuché no lo hubiese prestado mucha atención. Me encontraba ahora deseando a mamá como un objeto sexual y con curiosidad morbosa de saber que hacía para calmar sus necesidades sexuales. Después de calmarme salí al encuentro de mis amigos. Decidimos ir a una fiesta cercana, pero no había ambiente así que Alberto un compañero de universidad y yo decidimos regresar.

En el camino le hago una pregunta a Alberto.

-Quería preguntarte algo muy delicado y si no te tendría confianza no lo haría.

-Adelante, me dijo.

-Bien, es sobre mi madre.

Sentí que se ponía incómodo y su cara se puso roja.

-Por favor no fue mi intención, pero no pude evitarlo, ella estaba tan…

-De qué hablas -le dije.

-No de nada –balbuceó.

-No, tú me dices de qué estabas hablando.

– Sabes solo te pido perdón por…

No entendía bien, pero había algo que sin querer me iba a enterar.

-Habla ya. -Le ordené…

-Disculpa, no debí… -¡Qué…! Habla Ya, ¡qué pasó!Yo estaba muy colérico y excitado. Me preguntaba que podía haber pasado con uno de mis amigos y mi madre.

-Sabes aquel día me encontré con ella en el consultorio del dentista, la saludé y me senté a esperar mi turno fue cuando ella… Bueno, cruzó las piernas y no pude no verle las piernas y… podía ver el… calzón que llevaba.

-Disculpa, pero me excité y… desee a tu… madre.

-Que pasó habla –ordené, estaba a punto de golpear a Alberto.

-Fue la semana pasada cuando fui a tu casa y no te encontré, ella me hizo pasar y al darse vuelta no pude evitarlo y le di una palmada en su culo.

-Miserable, eres un… -Solo disculpa… No sé cómo pude hacerlo.

-Pasó algo más –pregunté con celos y furia.

-No, para nada, ella sólo me dijo que debería aprender a controlar mis impulsos y se rió de lo ocurrido.

-Vete al

demonio –dije, lo dejé hablando y me alejé de él, caminé solo pensando que estaba pasando con ella, sería que le gustaba ser así tan, tan…puta.

Entré al departamento y decidí investigar, fui hacia su habitación y empecé a buscar entre sus cosas para ver si había algo. Cuál no sería mi sorpresa al encontrar escondidas lencería y faldas súper sexys y muchas de ella nunca las había visto puestas, que de solo imaginar como se le verían me volví a pajear muerto de celos de imaginar para quien se podría estar vistiendo así y sobre todo quien gozaría del culazo que tenía. Me duché para tranquilizarme y recosté, me había quedado dormido, pero de cuando en cuando un sobresalto me despertaba creyendo escucharla llegar. Eran cerca de las 3 de la madrugada cuando me acerco a la ventana y ver si regresaba, fue cuando vi estacionar un taxi en la puerta del edificio y al abrirse la puerta ella bajó, caminaba con dificultad por el alcohol que seguramente había consumido.

Deseaba verla en que facha llegaba por lo que me acomodé en el sofá de la sala a esperarla llegar. Grande fue mi sorpresa cuando pasaron dos, tres, diez, quince minutos y aún no entraba al departamento. Tanto demora en subir cinco pisos me pregunté molesto. Fue cuando me vino a la mente la idea, estaba yo casi seguro donde podría estar. No puedes ser tan puta –me dije y salí del departamento a buscarla. Al llegar al tercer piso y ya frente a la puerta de Augusto no podía creer lo que escuchaba, era la voz de mamá, pero casi no reconocía su voz en medio de gemidos.

-Ahhh… me estás partiendo en dos, no puedo aaahh… no puedo.

Me pegué a la puerta para escuchar, definitivamente era Augusto que se estaba tirando a mamá. En un acto reflejo saqué mi pinga y me comencé a pajear mientras seguí escuchando.

-Que rico… Sigue así, sigue. Es, es… Muy grande… me voy a desmayar…que placer, ayyyy… -Ahora te lo meteré por el culo –amenazó él.

-No por ahí no, déjame – respondió ella.

-Me vengo puta, que rico… -dijo Augusto y se hizo silencio.

-Eres un hijo de puta, aprovechaste que estoy borracha -El único hijo de puta está arriba durmiendo sin saber que su puta madre es una arrecha, que siempre está buscando pinga, pero después de la mía de seguro no sentirás nada igual.

-Cállate, me largo ahora –sentí sus pasos hacia la puerta.

Corrí aún con la pinga fuera del pantalón para que no me encuentre y ya en la sala del departamento me senté tratando de guardar de la vista mi pinga aún dura, por tanta excitación. En unos minutos ella entró y al prender la luz me vio.

-Hijo –dijo con la voz temblorosa de la sorpresa.

-Me esperas hace mucho, te dije que no lo hicieras. Tenía el cabello desarreglado y la blusa mostraba la falta de algunos botones.

-¿Que te pasó? ¿Por qué estas así? –le pregunté.

-Tú sabes tomé mucho, eso es todo –dijo esto mientras se acercaba para sentarse a mi lado.

-Te vi salir del departamento de Augusto –le dije -Me dices que hacías ahí.

-Hijo tranquilo yo puedo explicarte, no quería que te enteraras de algo horrible que me pasó –y comenzó a sollozar.

-Hijito Augusto me… –y rompió a llorar.

Se acerca a mí y me percató que está bastante ebria y me dice mientras me abraza…

-Tú eres el hombre de la casa, por eso te quiero –decía mientras seguía llorando.

Por su estado no prestaba atención a la falda que se le había subido demasiado sobre sus muslos dejando expuesta a la vista su entrepierna, ella abrió más las piernas y se agarró el chocho sobre el pequeño calzón con un gesto de dolor.

-¿Qué pasó? – le pregunto, temblando de la excitación.

-Hijito ese animal, se atrevió… Yo no quería, no me escuchó – Me dice sollozando.

-Habla ya no te entiendo… insisto yo sabiendo muy bien que está mintiendo, que la escuché pedir más, que puta pienso.

Me enseña su entrepierna subiéndose más aún la falda hasta la cintura, mis ojos buscan su entrepierna.

-Aquí hijito mira como me dejó… ese animal me forzó a estar con él –solloza.

-Me duele hijo, me duele –se vuelve a abrazar de mí.

-¿Te duele aquí? –le pregunto cuando dirijo mis dedos temblorosos y hag

o contacto con la tela de su ropa interior a la altura de los labios vaginales.

-Hijito se que tú no te habrías aprovechado de una mujer en mi estado –me dice.

-Pero ¿cómo pasó? –pregunto en tono autoritario.

Ella ante mi asombro se pone de pie y busca con sus manos el diminuto calzoncito y se lo saca ante mi asombro dejándome ver los pocos vellos que cubren su chocho.

-Fíjate como está, cuánto me ha habrá lastimado ese animal, mírame tú no podría confiar en nadie más –dijo.

Estaba nuevamente sentada y con las piernas abiertas.

-Dirijo mi mirada a la entrada de su vagina que es ahora un orificio dilatado y muy rojizo.

-¿Cómo esta? Me duele -pregunta ella -No lo se, se ve que está abierta.

Ese animal me violó, me dice mientras me abraza pegando su cuerpo, yo también la abrazo y deslizo mis manos hacia su culo donde mis dedos tocando su piel empiezan a acariciarlo cada vez con mayor fuera.

En medio de todo y con esta mezcla de sentimientos estoy a mil por hora, estoy haciendo un esfuerzo por no poseerla y mi pinga ha salido ya por la abertura del pantalón de pijama. Cuéntame qué pasó –le grito muerto de celos mientras la separo para poder hablar.

-Hijo no quiero que pienses que yo lo provoqué, ese animal me dijo que yo estaba buscando que me cojan por estar vistiendo así.

-¿Tú no crees eso verdad? -Cuéntame cómo pasó – le ordeno -¿Cómo lo hizo? –habla ya -Pero ¿no pensarás que yo fui la que lo provocó hijo verdad? -no, yo creo en ti, pero cuéntame –le digo mostrando firmeza.

En ese momento quería saber todo, tenía un deseo morboso por saber lo que diría ella.

-Regresé de la reunión en un taxi y en la puerta del edificio me encontré con Augusto que también regresaba de algún sitio, él se ofreció a ayudarme a subir las escaleras y yo acepte.

-Debí sospechar que cuando me abrazó para ayudarme a subir sentía como su mano rozaba mi culo, en ese momento no pensé en nada malo. Que tonta fui. –dijo.

-Cuando llegamos al tercer piso donde él vive me dice que sería mejor que pasara para que él me ofrezca alguna sal que me ayudaría a pasar la borrachera, acepté. –dijo mamá.

-En su departamento me invitó a sentarme y ahí empezó… que vergüenza –dijo.

-Que buen culo tienes seguro que te gustaría que te lo rompa, me dijo sin ningún respeto hijo.

-Yo le dije –insolente, tendrías que ser muy hombre para hacerme sentir mujer.

-¿Y qué pasó? –pregunté.

-El muy conchudo no me respondió solo se sacó su cosa y… -¿Qué pasó luego? –pregunté.

-hijo me asusté, nunca había visto una cosa tan grande, él se acercó y me comenzó a manosear y…me subió la falda.

-¿Tú qué hiciste? –pregunté.

-No podía reaccionar no sé qué me habría hecho ese perro, solo recuerdo que sus manos me tocaban todo mi cuerpo yo luchaba y le pedía que me deje salir sino le amenazaba con gritar.

-En su departamento que más pasó –habla le insistí.

-Hijito yo no quería nada, solo quería que me deje salir y me dijo que saldría solo con una condición.

-¿Qué condición, qué quería de ti? –pregunté.

-Me dijo que solo saldría si le agarraba su cosa, agarró mi mano y la llevó a su cosa, me obligó a tocarlo, yo lo hice para así salir de una vez.

-El me dijo que seguro nunca había tenido algo así dentro.

-hijito mío yo no quería nada de verdad, él seguro me dio algo porque no pude evitar que me diera vuelta y apoyara en la pared, yo estaba con la falda levantada y… el puso mi calzón a un lado y… -¿Qué más? Termina de una vez – le grité.

-Hijito yo le pedía por favor que no lo hiciera, que no me lo metiera que me haría doler mucho por el tamaño de su cosota, pero no escuchaba mi súplica y me lo introdujo, sentí que me partía en dos, no dejaba de meterlo y sacarlo.

-Hijo me ha dolido mucho, ese animal no me escuchaba que le suplicaba que no me abriera así, que me dejaría abierta para siempre.

No pude más estaba a punto de explotar de escuchar su confesión, yo sabía muy bien que ella se lo había buscado. Me puse de pie y parece que ella no tomó conciencia de mi estado ya q

ue mi pinga afuera de mi pantalón de pijama le apuntaba directamente a su cara. Empecé a masturbarme delante de ella mientras le pedía que siguiera contando todo lo que pasó. Ella pareció no prestar atención al hecho de que me estaba masturbando delante de su propia cara.

-Hijito responde ¿cómo está, de seguro me dejó abierta? -No puede más y dirigí mis dedos hacia su concha sin ninguna resistencia por su parte, entonces la palpé para luego introducir uno, luego dos, tres y los cuatro dedos.

-me duele con cuidado –se quejó.

No pude más y tomando sus dos piernas las coloqué en mis hombros pegando así mi pelvis a su culo cosa que dirigí mi pinga que estaba para estallar a la entrada de su concha.

Estaba poseído y ella se dio cuenta que su hijo estaba a punto de penetrarla.

-Sabes putita la mejor forma de saber cómo está tu concha es probarla –le dije poseído por la lujuria.

-No, noooo hijito noooo, tú no… no me la metas tú también, no por favor, no me metas tu cositaYo introduje sin dificultad alguna toda mi pinga, ésta entraba y salía con suma facilidad dentro de la concha dilatada de mi mamá.

-Hijo sácalo –me ordenaba ella sin convicción -Lo sientes, sientes mi pinga.-le pregunté.

-Ese animal me ha abierto, no te siento hijito, no siento tu cosita.

-Por el continuo mete y saca y mis caricias en sus tetas que le realizaba, empezó a excitarse, tenía sus pechos completamente fuera de su blusa y sus pezones estaban muy duros.

-Eres una puta mentirosa yo te escuché como le pedías más y más y cómo le decías que te gustaba.

-Ahhhh… Déjame soy tu madre, sácalo por favor, esto no debo dejar que lo hagas.

Me llenó de ira y celos escuchar eso y saqué mi pinga, ella se puso de pie con dificultad y me dio la espalda alejándose, al ver su delicioso culo, aquel culo tan rico, me paré sin dudarlo, la tomé por atrás y la incliné, ella ya no ofrecía resistencia y mi pinga la sentía que exploraría, coloqué la cabeza en su pequeño agujero y con fuerza la penetré por el ano, estando ella en cuatro patas.

-ayyyy… ayyyy… No, así no. Me duele hijito, me duele… siento que me estás rompiendo el culo. Ayyy…

Sentía como mi pinga era atrapada por las paredes del ano aún estrecho y prácticamente virgen de mamá, que rico culo que por suerte el hijo de puta de Augusto no había tenido la oportunidad de penetrar y gozar como lo hacía yo.

-Siéntelo puta, siente mi pinga, yo soy quien te está rompiendo el culo -hijito nooo… me duele, mi culo… lo estás abriendo no seas así… papi tranquilo ya… que rico… ahhhh… Que rico…

Ella poco a poco se había transformado y ya presa de excitación sólo gritaba.

-aahh… ayyyy… hijito…que rico, sigue, sigue, sigue, sigue -eso querías nooo… por puta te pasó esto, por estar provocando te rompió la concha y ahora te estoy rompiendo el culo. –le digo mientras doy palmadas a su culito tan rico.

-Sigue así… Sigue -gritaba ella en medio de una expresión de lujuria enfermiza.

Sentía un placer incomparable mientras su enorme culo golpeaba una y otra vez con mis testículos hasta que el chorro de semen salía una y otra vez, así me vine y sentí como ella se venía también en medio de gritos y lamentos.

-Hijito que rico, que rico… –repetía ella poseída por la excitación..

Ella cayó sobre el sofá agotada y vi con placer el espectacular culo de mamá, con el ano abierto. Un culo que yo había roto y que sería mío desde esa noche.

Publicado en: Relatos porno

cincuentona caliente

disfrute el sexo completo con un cuarteto de hombres calientes, fue como estar en el paraiso!!!

Yo soy una sra. De 50 años pero me gusta disfrutar del sexo sin privarme de nada, mi pareja es un hombre al que le llevo 5 años pero ya casi no le dan deseos de tener sexo, es por eso que siempre ando buscando hombre mas o menos de mi edad para coger y que me traten como una prostituta, aun que claro la cosa no es tan sencilla, ya que me gusta que me den buenos regalos antes de hacer el amor todo por que siento que me están pagando, eso me hace sentir mas puta, hace unos meses empecé a contactar con hombres que tuvieran muchos deseos de tener sexo, claro todo en un marco de total respecto, fue así que conocí a 4 yo siempre había deseado tener relaciones grupales.

Con platicas candentes y lujuriosas fuimos poniéndonos de acuerdo en lo que nos gustaría hacer a todos ya que se trata de que todos disfrutemos, recuerdo esas platicas aun con lujuria, solo me pedían fotos a lo que les repondría k no podía mandar fotos ya que a esta edad no tenemos un cuerpo de sirena, y si querían sexo conmigo seria por que les agradaban las mujeres grandes, soy regordeta pompuda y tengo de todo hasta ahora nadie se queja de eso, pero a caliente creo que nadie me gana, bueno en fin les dije que si tenían desconfianza no pasaba nada y ahí quedaba el asunto, sin embargo esos 4 aun que yo quería mas solo se quedaron los mas decididos.

Nos citamos en un hotel de la ciudad, en un cuarto , cuando llego el primero sentí pena por que ya habíamos hablado de todo lo calientes que éramos ambos, así que en cuanto llego iniciamos la platica y entre una k otra copa fueron llegando otros 2, seguimos con las copitas pero ya estábamos cachodeandonos, yo mamando huevos y vergas y ellos disfrutando de todo mi cuerpo sin llegar a la penetración con la verga claro por que ya me metían la lengua y dedos por todos lados, cuando estábamos a punto de iniciar la penetración, llego el ultimo que sin dudarlo mucho entro al juego, yo seguí mamado vergas estaba como siempre había soñado, empezó la penetración, poco a se calentó el asunto tan pronto me sacaban uno la verga ya tenia otra dentro, llego en momento en que tenia 2 en mi chocho y una en el ano eso era como estar en el paraíso.

Uno de ellos ofreció tomar vino yo del cuerpo de ellos y ellos de mi cuerpo, al vino se le añadió miel con el cuerpo con vino y mies era algo loco pero delicioso, todos llegamos a nuestro primer orgasmo con caricias, después siguió la penetración mientras me cogían seguían chupando el vino y la miel de mis senos cosa que me subía mas la temperatura, seguimos cogiendo durante mucho me ptiempo, fue tanto lo que disfrutamos que ahora cada mes nos volvemos a juntar para repetir a el grupo ya se le añadieron 3 mas aun que esa será una nueva historia. Pero si les puedo decir que ahora aparte del sexo disfrutamos un poco de sadismos ya que a todos loe e podido disfrutar y ellos también son dueños de mi cuerpo.

Claro siempre llegan con un excelente regalo así que como se darán cuenta soy la puta de todos ellos por eso hacen de mi cuerpo todo lo que se les ocurre y también de repente llevan algún otro invitado y yo disfruto no tengo llenadero, si a alguien le gustaría probar mi cuerpo lleno de lujuria, solo pido sean hombre mayores y que tengan la solvencia económica, que sean interesantes apuestos me gustan los hombres que saben vestir, mi correo es (maduritahot23 arrova hot mail.com, espero muchas propuestas.

Publicado en: Relatos porno

Sorpresa mañanera

Mi vecina de dulces 26 me dio la mejor mañana de mi vida

Eran las 9 de la mañana y sonó el timbre de mi departamento. Era una vecina joven con la que una vez sola había hablado, pero que era evidente que congeniabamos. Ella es morena, con un cuerpo esplendoroso, de 26 años de mi altura, 1,65, profesional. Yo tengo 31 y me dedico al estudio de teatro.

Entró con una sonrisa traviesa y con mucha desenvoltura, traía un camiseta fina que mostraba que no tenía sostén y una minifalda ceñida, con tacones altos. Evidentemente venía buscando una guerra total. Yo, sola en casa, tenía una camiseta larga y una tanga, con sandalias taco bajo, también sin sosten.
De entrda me dice:
– Vengo a charlar contigo, porque veo que podemos ser amigas-
– Encantada, le contesté, ya te aprecio bastante. No sólo quiero aprecio, te lo digo de entrada porque se que eres igual que yo, deseo todo de tí. Me he dado cuenta como me miras y que te gusta el amor entre chicas.
– Me tomas tan de sorpresa, pero sí, me gustan las mujeres.
– Ni tu marido ni el mío están en casa hasta la tarde, la mañana es nuestra.

Estiró sus manos y tomó las mías, yo me entregué de inmediato, no tenía sentido resistirme a lo que había soñado hacer con ella desde que la conocí.
Los besos comenzaron tiernos, pero en segundos habrían quemado el Titanic. Nos fuimos desnudando de la poca ropa que llevábamos y desnudas nos contemplamos con arrobo, las dos. Realmente no se como llegamos a la cama, todavía revuelta y tibia, pero ya estaba Lilí sobre mí, recorriendo mi cuerpo morosa pero firmemente con sus labios y su lengua, sus largas uñas marcaban mi espalda y de su boca salían palabras que me enloquecían.

Chupó, mordió, acarició mis tetas mientras yo oía mis propios gemidos que lanzaba sin darme cuenta. Bajó por mi vientre, mi ombligo fue una importante parada, mis recortados pelos del Monte de Venus fueron un motivo de juego, su agresiva pero dulce lengua abrió mis labios vaginales llevándome al delirio. Sus labios se poderaron de mi clítoris, de los labios menores que sorbieron, mordisquearon hasta el cansanció. Yo sentía el conocido calor en mis riñones, la conocida tensión en mi baja espalda, sabía que el orgasmo no tardaría en explotar, pero Lili me lo hizo más difícil, su lengua atravesó el perineo y se introdujo sin ceremonias en mi culo, después de abrirme las nalgas.

En ese momento no pude más. Un verdadero estertor sacudió mi cuerpo y mi alma, Me arquee en un espasmo delicioso y tuve un orgasmo que no olvidaré jamás. Milagroso que una joven con poco tiempo de casada y aspecto tan angelical supiera como enloquecer a otra mujer.
Ese primer orgasmo mío (me gusta decir acabada), esa primera acabada fue el motivo de iniciar un encuentro sexual inolvidable. Nos retorcimos en esa cama buscando cada milímetro de nuestros cuerpos, sedientos de mujer, los 69 se repetían, los dedos penetraban en nuestros culos en forma repetida, los mordiscos en los pezones iban dejando marcas que no lograríamos disimular, nuestras lenguas penetraban nuestras conchas y nuestros culos sin ningún pudor ni sutileza. Nos habíamos lanzado a una batalla si inhibiciones. Nada marcaba ningún límite, nos susurrábamos sucias y morbosas palabras que nos decían de nuestra impía relación. Nos cruzamos en un feroz encuentro de sexos cruzando nuestras piernas en tijera rozando nuestros sexos mientras nos besábamos y mamábamos los pechos mutuamente. Se que tuve repetidos orgasmos y que Lili acabó varias veces.

De su bolso sacó un falo con arnés y me cojió y me culeó hasta dejarme exánime. Ya casi era medio día, me dijo vamos al baño, cuando entramos comenzó a besarme y me ordenó acuéstate en el suelo, docilmente lo hice y se acuclilló sobre mi cara, imaginen lo que hizo, baño mi cara, mi boca con su maravillosa orina de mujer caliente y joven. En un momento abrí la boca y saboree ese líquido que me convertía en su amante, en su mujer en su esclava.

Desde entonces, lo repetimos cuando podemos. Debo aclarar que nuestros maridos saben de nuestra bisexualidad y no intervienen en nuestro amor.

Publicado en: Relatos Lesbicos

Yo no imagine perder la virginidad de esa manera

No hay que jugar con fuego y menos si es con la hermana.

Esta historia en realidad ocurrió ya hace tiempo y fue en uno de tantos paseos familiares que 6 meses después terminó en un lio para mí. Créanla o no el cuento es este.

Tengo en ese momento 14 años. Debo decir que soy Bogotano y que mi tiempo favorito siempre eran mis vacaciones de enero que nos quedábamos todos los primos en una finca en Melgar (un pueblo de 32 grados todo el año a las afueras de la ciustedad). Éramos 3 familias que siempre nos reuníamos en la finca de mi abuelo. De la primera familia tengo dos primas “Laura” de 16 años, Y “Monica” de 12; de la segunda familia somos mi hermana también de 16 “Sandra” y yo. Y de la tercera familia 2 primos pequeños de 6 y 13 “Camilo” y “Felipe”
Mi plan era pasármela con Felipe, jugábamos futbol, Nitendo… etc. Lo normal. Sandra y Laura de arriba para abajo hablando chismes. Y Monica y los pequeños jugando. Los grandes en sus cuentos (asados, caminatas etc).

Las chicas dormían en un cuarto y los chicos en otro. El cuarto de todos tenia camarotes por lo que había espacio para las tres familias y la finca era grande.
Una noche la familia termino de fiesta bebiendo cerveza fiesta. La consecuencia de eso es que mi tío el papa de los chiquitos borracho quedo dormido en mi cama. Creo que en general casi nadie durmió es día en su cama.

Jugábamos Mario en Nitendo y Felipe no soltaba el control nunca. No se moría. Yo era muy malo. Por lo que terminamos peleando y yo me fui a la piscina a dar vueltas. Paso la noche y a mi me entro sueño y en estado semi-depresivo me fui a esconder. Y me metí en el cuarto de mis primas en uno de los camarotes de arriba. Me quede dormido.
Ni idea que era hora era. Abrí los ojos todo estaba apagado pero la luz de la luna iluminaba la noche. Y había unos murmullos. (Mínimo son mis primas hablando como raro), me asomo disimuladamente y efectivamente eran ellas. Estaban así: Mi Hermana en la cama abajo mío. Mi prima Laura en la parte de abajo del camarote de enfrente y Monica en la parte de arriba. Ignoro si sabían que estaba yo allí. Imagino que si.

La cosa es que me quede acomodado espiándolas. Y hablaban de sus cosas.
-Yo no sé si le gusto, el me chatea cada vez que puede pero en el colegio casi no me habla (decía Sandra). Y porque no le preguntas? Respondió Laura….. Noooo que boleta.
Hablaron un rato largo sobre eso. Yo pensaba que desgracia pero si hablo mi hermana y mis primas me matan. Y en esas mi hermana confeso: “ Es que nunca le he dado un beso a un niño” yo me tape la boca y quería explotar de la risa. Mi hermana era una santurrona Boba. Me sorprendía que de verdad alguien guste de ella. Acá se pone interesante. Laura que siempre la encontré lindísima era una niña de cara angelical de labios delgados nariz delgada de pelo negro más alta que mi hermana y que yo lindas téticas más bien como grandecitas y un culito delicioso. Y muy lanzada a mi opinión. Va y le dice a Sandra mi hermana. Ven yo te enseño. (COMO!!!!!!!!!!!!). Mi hermana le responde “y cómo?”. Ven acá te digo repite Laura. . Sandra va para la cama de ella. Sandra es más bajita de pelo castaño y hasta ese día una tabla. Nada especial. Entra a las cobijas de Laura. Mi hermana tiene un camisón de Mickey Mouse largo y Laura tiene un shorcito rosado y una camisetica de pijama de mangas cortas un poco suelta.

Laura le explica como se besa a los chicos y que los labios deben ser húmedos y que les gusta jugar con las lenguas. En esas Sandra se besa las manos haciendo lo que le dice Laura. Laura le dice asi no vas a aprender nunca. Porque no practicas con Felipe. Noooo es mi primo. A pero esta guapo.
Si, pero igual no se. Pues práctica conmigo. Somos niñas. “Laura dice si por eso somos niñas. Los besos de las niñas no tienen nada de malo”..
…segura?
Si Sandy, ven.

Laura le pone la mano sobre el abdomen y empieza darle un pico. Sandra se queda como una roca. Mi prima sigue besándola, muy lentamente y al cabo del rato empieza a responder mi hermana. Creo que pase 10 minutos viendo eso cuando Laura le dice. Ahora usa la lengua. Y empieza a meter la puntica de su lengua en los labios de mi hermana. Nada que hacer se me puso dura. Yo solo veía como se entrelazaban la lengua de las dos.

Mi hermana se detiene y dice…. Pero esto es muyyy rico. Si ves bobita lo que te pierdes. Y siguió besándola. En Esas Laura empieza a llevar la mano a los senos de mi hermana. Sandra para en seco y le dice “Que haces?”. Laura: “Déjame ver como son tus senos..” y toma la mano de mi hermana y se la lleva debajo del camisón de pijama de ella y pone la mano de Sandra en uno de los senos de ella. Y luego la besa. Sandra no solo no retiro la mano sino que dejo que Laura masajeara sus senos sobre el camisón. Yo empecé a masturbarme viendo eso. Laura le sube El camisón y Ho que veo que mi hermanita no era ninguna tabla está muy buena. Y tenía unas téticas como peritas muy duritas. Ellas solo se quedaron en eso en besarse y cojerse las tetas. Pero yo me masturbe muy rico. Me toco llegar y dejar todo mi semen dentro de mi bóxer y dormir asi. Despertarme al otro día e ir y lavarme.

Yo no podía en la mañana dejar de verlas de morbosearles el culo (A las dos). El paseo se acabo y volvimos a casa. Pero me torturaba esas imágenes andaba arrecho a toda hora.
Ese fin de semana se acabaron las vacaciones y entramos al Colegio. Ese lunes yo llegue primero a la casa que mi hermana. Pase al lado del cuarto de ella y me metí al cuarto de ella. En una esquina estaba su ropa y entre la ropa estaba uno de los panties de ella. Lo recogí me lo lleve al bolcillo y me sali. En la noche en la cama la saque y la miraba y me la pasaba por la cara (Yo pensaba era más en Laura. La otra al fin y al acabo era mi hermana). Al día siguiente que llegue del colegio lo primero que hice fue y ponerme los pantys de mi hermana. Me sentía muy excitado con ellos puestos. Así que me metí a su cuarto a ponerme su ropa. Me puse una falda azul que tenia y empecé a acariciarme (Yo creía que estaba solo) en esas grita Sandra “Precocito de mierda que hace!!!!!!!!!” yo salte del susto y no supe que hacer taparme con la falda como me masturbaba.

Ella agrego. Resulto maricon el cagon este…. Noo Sandra yo no soy gay. Nooo y eso que es… no se… no le diga a mis papas.
Claro que les voy a decir pendejo decía gritándome.
Noooo Sandra por fa.
Largo de mi cuarto quítese mi ropa y espere a la noche que mi papa llegue.
Sandra se lo juro por favor no diga nada.
Usted se lo busco pendejito.
Mire Sandra si usted no dice nada yo no le cuento a mis papas que usted se da besos con Laura.
Ella se quedo pálida mirándome. Como ¡ que dijo?
Lo que escucho. Sandra yo la vi en la finca de mi abuelo.
Usted no vio nada y se queda callado.
Nos quedamos callados dirás. Y se salió del cuarto.

Esa semana pasamos sin hablarnos y lo cierto es que ella no le dijo nada a mis papas. Ni siquiera me dijo nada de la ropa porque no se la devolví.
Yo me había vuelto un pajero extremo. En el colegio, en la casa. Andaba con las hormonas a mil. Y no dejaba de pensar en mi primita cogiéndole las tetas a mi hermanita. Pues un día me entro la calentura y siendo Sandra la única mujer que tenía cerca en mi vida. Me metí a su cuarto a espiarla en el closet. Estaba adentro cuando ella entro a cambiarse. Se miro en el espejo como 10 minutos. Ella usa gafas redondas y estaba con unas trenzas. Se quito la jardinera verde. Se quito la camisa blanca, se puso u pantaloncito largo gris de sudadera se quito el brasier. (Miraba sus téticas y yo me masajeaba la punta de mi pene con la llema de mis manos), se puso un camisón y un saco rosado encima. Y PUM abre la puerta del closet. Que hace ahí. Vayase. Pajizo maldito largo de mi cuarto lo odio. Yo andaba muy arrecho. Sandra hágame la paja y la dejo tranquila. Que!!!!!!!!! Se enloqueció. Sandra le prometo que no la molesto me salgo y ya.
Y me deja tranquila?
Si

Al tiempo que me decía eso me descubría las manos y quedaba con la verga al aire.
Sandra lo miro con curiosidad y empezó a pajearme. Se veía que no lo disfrutaba. Lo hacía muy rápido. Me lastimaba. Pero la cosa es que no dure más de 3 minutos cuando ya estaba eyaculando. Me limpie con mi camiseta. Termine y tal mi promesa me pare y me fui.
En tres días ni la molestaba ni le decía nada. La casa en silencio. Y la verdad yo ya estaba viciado con esto del sexo. Ninguna mujer me había tocado antes. Me fui al cuarto de ella esa tarde que estábamos solos y llegue sin pantalones y sin bóxers con la verga parada. Me pare en su cuarto y le dije.
Sandra.
Usted otra vez. Usted me dijo que me dejaba en paz.

Y eso hice. Si lo hace de nuevo me voy. Si no me quedo acá. Ni siquiera discutió estiro la mano y me empezó a pajear. Con la misma indiferencia de la última vez. Parece que mi hermanita me odiaba a tal punto que prefería hacerme la paja que tenerme al lado. Y pues saque ventaja de eso.
Durante 2 meses todas las semanas iba y le decía lo mismo. Ella me hacia la paja con sus manos y yo ni la determinaba.
Un dia estábamos en la sala Como familia normal (con mis papas) viendo tele. Era sábado. Y mi papa dice, bueno chinos me dio sue;o no se trasnochen. Se fue a la cama a dormir con mi mama. MI papa que sale y mi hermana que se para. Yo le dije fresca no la voy a molestar termine de ver la película. Ella me miro y se sento a mi lado.
Como a los 10 minutos se volteo me miro a los ojos, yo estaba con un jean y una camiseta blanca. Y luego bajo la mirada a mi pene. Y mando la mano y lo empezó a masajear. Yo abrí los ojos de sorpresa como y esta vaina?. (No le dije nada). Me desapunto el cinturón me bajo la cremallera y ella misma busco entre mi bóxer mi pene y empezó a masturbarlo. Esta vez si lo estaba disfrutando o eso parecía. Cuando estaba por llegar puso su mano recibió todo mi semen se paro y se fue a dormir.

A los dos días volvió a pasar lo mismo. Estaba en la cocina entro y me empezó a masajear. Esta vez yo acerque mi mano a tratar de tocarla y allí todo se acabo. Me cacheteo y se fue. No entendía a Sandra que era lo que hacía.
Yo esa noche quede muy antojado y a eso de las 2 de la mañana que ya todos estaban dormidos me fui a gatas al cuarto de ella y me pare en frente a tratar de despertarla.
Sandra despiértate. Despiértate. Abrio los ojos me miro y me dijo que que hace aquí?

Sandra quiero que me ensene a besar al tiempo que me metia en las cobijas de ella. Al destaparla le vi su camisón de dormir recogido y note que no llevaba ropa interior. Ella no dijo nada pero me abrió espacio. Me acoste a su lado y nos besamos. Yo estaba sobre mi hermana y ella bajo la mano buscando mi pene y empezó masturbarme como siempre lo hacia. Luego con la otra manobusco la mia y se la llevo a uno de sus senos y me dijo al oído. Aprietalas fuerte. Yo masajeba sus senos mientras que nos besábamos y ella me acariciaba el pene. Ella empezó a subir el pene y a pasar la punta de mi glande por sus labios vaginales. Se sentía húmedo viscoso. En un momento me miro y me dijo “Hazlo suave” y empezó a meterse mi pene hasta que quedo muy dentro de ella. Ella me abrazaba y sentía como gemía a mi oído. Siiiií que rico, déjamela adentro. Y al decir eso eyacule dentro de ella. Fue el mejor orgasmo de mi vida había perdido la virginidad con ella y estaba seguro que ella conmigo.

Yo me pare de la cama de ella y salí rápido a mi cuarto (temía que nos hubieran escuchado).
AL siguiente día no nos mirábamos sentíamos vergüenza. Sabíamos lo mal que era eso. Con mi hermana y yo nunca más fue lo mismo. Nos apartamos mucho. Hoy no nos hablamos.

Publicado en: Relatos porno

Los cuatro hermanos de Samy

Relato de incesto entre una mujer y sus cuatro hermanos menores

Una chica platica sus experiencias incestuosas con sus hermanos

Me gusta que me usen mis hermanos, me da mucho morbo ser el centro de atención de su lascivia. Ellos son más jóvenes que yo y son cuatro: Alberto de 22, Julio de 19, Cesar de 17 y Mario de 15. Tengo una hermana de 13 años pero hasta ahora no ha participado más que mirándonos a veces. Papá y mamá están enterados pero no les preocupa ni se meten.

Me olvidaba, mi nombre es Samantha, Samy me gusta que me digan, tengo 24 años y esta situación empezó hace un año más o menos. Desde muy niños cuando jugábamos a las luchas se sobrepasaban un poco, me tocaban las chiches, las nalgas e incluso en la concha pero no pasaba de ahí. Me gustaba debo admitirlo, pero no imaginaba a donde iban a llegar las cosas ni tenía planes al respecto, pero ellos sí.

Ese día, el que menciono de hace un año, estábamos todos en casa un domingo lluvioso. Eran como las 3 de la tarde, yo estaba en la habitación que comparto con mi hermana y el resto de mi familia en diversas habitaciones cuando el grito de Julio me hizo salir de la novela que leía, “Sam”, así me dice él, “vamos a poner la película ya”
“Voy” le contesté gritando. Me levanté sin muchas ganas, a ellos les gustan películas de masacres, zombis y muerte en general. No me disgustan demasiado pero prefiero las románticas o las de aventuras. Pensé si debía cambiarme de ropa, me miré en el espejo pero me ganó la flojera, vestía una camiseta ligera algo corta y un corto que casi mostraba la parte baja de mis nalgas, me reí pensando en cómo se les irían los ojos a mis hermanos; era un juego que me excitaba un poco, sentir sus miradas y cuando me rozaban con sus manos incluso sin pretextos.

Aquí creo que debo explicar algo, no somos una familia típica, salimos poco y no nos gusta relacionarnos con los vecinos más que para lo indispensable. Tampoco nos gusta hacer amistad con los compañeros de clase ni a mí con los de mi trabajo. La pasamos muy bien entre nosotros pero además somos muy desconfiados con gente ajena, las razones para ello son varias y no creo que detallarlas sea necesario en este momento, baste con saber que nuestra familia ha pasado por momentos difíciles a causa de la interacción con otras personas lo cual nos ha afectado por igual todos, excepto a mi hermana la menor quien es muy extrovertida y tiene montón de amistades.

Cuando bajé ya estaba toda la familia reunida, incluso mamá y papá, me senté entre mis hermanos en un sillón enorme que sepa dios donde lo consiguió papá hace años. Comenzó la película y también los toqueteos de mis hermanos, primero estirándome el cabello, palmeando mi cabeza, cosquilleándome en el cuello y en mis costillas. No me molesta en nada ya que yo hago lo mismo con ellos. Pero esta vez algo fue diferente, como a los 20 minutos de empezada la película mi hermano Alberto, quien estaba sentado junto a mí, me pasó el brazo por encima del cuello y me acercó hacía él, yo no le di importancia ya que siempre me abrazan, pero ahora no me apretó ni me torniqueó con su mano en la cabeza como solía hacer.

Esta vez simplemente posó su brazo y se quedó quieto, pensé en un principio que estaba emocionado por la película, pero luego de un par de minutos sentí que su respiración estaba agitada. Me puse un poco nerviosa pero intenté controlarme, ya desde antes había comprendió, por sus actitudes, que deseaban llegar más allá de los jugueteos y que quizá esta vez ya se había decidido. No me sentía preparada para ello aun, quiero decir, también lo había considerado desde semanas antes; pensaba en la posibilidad de hacerlo con él ya que no conocía a ningún hombre en el que pudiera confiar y como nunca lo había hecho deseaba ya que fuera mi primera vez, aunque luego de pensarlo lo descartaba ya que me parecía ridículo hacerlo con él o con alguno de mis hermanos, pero más de una vez me sorprendí fantaseando con la idea.

Bueno, ahí estaba yo pensando en la posibilidad de qué fuera a suceder cuando sentí que acercó su cara a mi cuello y me lo besó. Me asusté un poco pero también me causó un gustito delicioso aunque estaba muy desconcertada. Luego, para mi enorme sorpresa, Cesar, quien estaba a mi izquierda, me puso la mano en el vientre, pero sin cosquillear como era su costumbre, sino que comenzó a sobarme despacito y dirigiéndose hacía abajo. Miré su cara y vi decisión en su mirada, eso me paralizó totalmente ya que esperaba ver cautela, nerviosismo o inseguridad en su expresión, “aja”, pensé, “ya lo han estado planeando” y eso en vez de hacerme enojar me calentó en extremo, ansiaba saber hasta dónde estaban dispuestos a llegar.

Supongo que al notar que no oponía ningún tipo de resistencia eso los alentó a continuar, Alberto me tomó de la barbilla con la mano, giró mi cara y me dio u beso riquísimo en la boca mientras Cesar comenzaba a meter sus dedos en mi corto el cual era muy holgado por lo que no batalló para introducir incluso la mano. De un momento a otro, así sentí el paso del tiempo, Alberto me besaba y masajeaba mis pechos y Cesar me sobaba la concha con sus dedos. Pensaba en mis padres quienes estaban detrás nuestro, pero eso no me impidió gemir aunque procuraba hacerlo los más bajo posible. Me deslicé para quedar semiacostada y abrí las piernas para que Cesar no tuviera obstáculos, por mi mente pasaban muchas imágenes e ideas, me imaginaba haciéndolo con los dos y hasta con los cuatro, “si”, me decía mi inconsciente, “hazlo, que sea ya y sin marcha atrás”, pero me angustiaba que estuvieran mamá y papá, ¿se opondrían? me preguntaba y en eso oí la voz de papá: ¿qué le hacen a tu hermana?

Me asusté y me volví a acomodar en el sillón, pero Alberto siguió acariciando mis pechos, “nada papá, estamos jugando”
Papa de nuevo, “pues no dejan ver la película a gusto, váyanse a jugar a otro cuarto si no la van a ver”
Alberto me miró a los ojos y yo a él, y sin decirnos nada, nos levantamos al mismo tiempo seguidos de mis otros 3 hermanos. Mi corazón latía a mil por segundo, sabía que no había paso atrás. Nos fuimos al cuarto de ellos, yo en primer lugar de la fila, me paré en medio del cuarto para mirarlos a los ojos, como queriendo imponer condiciones pero lo que vi en sus rostros me bajó las pretensiones, yo era ahí su objeto, la mujer con la que se iban a satisfacer hiciera lo que hiciera, me senté en la cama de uno de ellos y asumí la actitud de sumisión. Ellos se acercaron, Cesar me tomó de las manos, Julio y Mario tomaron mis piernas y Alberto comenzó a deslizarme el corto y la braga. Cuando ya me tuvieron desnuda Alberto se bajó el pantalón y se acercó con su verga erecta.

Me la metió y comenzó a cogerme, él parado y yo acostada sobre la cama sujeta de las manos y de las piernas por mis otros hermanos.
La situación me era muy morbosa, me sentía sometida al extremo y expuesta totalmente. Me sobaban con sus manos libres, Alberto me la metía y sacaba con fuerza y yo me convulsionaba por el placer. Los cuatro me poseyeron, fue la primera vez que hacía el amor y fue fantástico.

Desde entonces me lo hacen todos los días, excepto cuando me arde por el continuo rozamiento, pero luego de un par de días ya estoy lista para recibirlos dentro de mí. He sido absolutamente pasiva, he dejado que usen de mí a su antojo, uno, dos, tres o los cuatro al mismo tiempo.

Papá y mamá no me han dicho nada, y claro que se dan cuenta, desconozco el porqué de su actitud, pienso que quizá están más a gusto así, que mis hermanos me lo hagan a que vayan con gente extraña. Varias veces mamá ha entrado a donde estamos haciéndolo y simplemente desvía la mirada y acomoda lo que trae en las manos, ropa recién lavada generalmente, pero últimamente se ha tomado las cosas más a la ligera, una vez le dijo a Cesar medio en broma “hijo, caray, denle un respiro a su hermana” y mi padre me llevó al ginecólogo hace como 3 meses para que me recetara pastillas para no salir embarazada, pero no me dijo nada en todo el trayecto, ni de ida ni de regreso, quizá le avergüence tocar el tema, aunque una vez lo vi por la rendija de la puerta mirándome hacerlo con uno de mis hermanos y se tocaba el bulto del pantalón. Es un hombre viejo, ya de 65 años, pero algún día, pronto, le daré la oportunidad de poseerme.

Publicado en: Relatoseroticos

Ayude a mi amigo a tener sexo con mi esposa borracha

ayude a mi amigo de la universidad a que tuviera sexo con mi esposa borracha y provocativa

Hola amigos, este relato que les traigo es real, pues a veces tenemos deseos y sueños eroticos, me llamo Alex, tengo 32 años, mi esposa tiene 42 años, cuando conocí a mi señora estaba casada, tuvimos sexo hasta que dejo a su esposo la dejo por infiel, ahora vive conmigo, pero tenia la idea de que así como lo hizo con su marido ahora hará conmigo.
Ella es coqueta alta, de complexion media, caderotas, senos medianos con un gran pezón, y cuando toma mas cachonda y coqueta con los demás se pone.
Al principio me molestaba, pero luego me dieron ganas de hacer algo loco con ella. Un día lleve a mi amigo de la universidad a la casa, El es alto de 45 años de edad, canoso, llevamos a la casa Vodka para brindar.

Le conté a mi amigo sobre mi deseo, el accedio, le dije que despues de unas copas bien servidas a ella se le subiría y yo iria al baño y me tardaria, el le diría cosas sexis, cachondas haber que pasara, luego mas tarde otra vez iría al baño y el insistiria.

le sugeri que le preguntara que parte de su cuerpo le gusta que le besen… pues a ella le encantan que le besen sus senos, y que le preguntara que parte de su cuerpo le gusta.. ella dice que sus senos, pues argumenta que sus pezones son grandes y ricos, y si ella le contesta eso: que el sinicamente pida verlos haber que hace exitada y tomada.
Luego yo sugeriria ir solo por otra botella al centro comercial pues esta retirado haber si pasa algo, ah y que el entonado pidiera una pelicula XXX para que se calentaran los animos… a ella le exita eso.

Coloque a escondidas una camara con microfono en la sala, otra en la recamara, y la ultima en el baño. Como quedamos fui al baño, saque mi monitor conectado Bluetube y empece a ver y escuchar, mi amigo le decia cosas lindas, ella muy mareada y el, veia su escote pues vestia un mallo nego y una bluza escotada con olanes, ella bajaba su gran escote, que para provocar apretaba sus brazos para que se vieran mas sus senos.

Regrese del baño, note como se veinan provocativamente, ella subio al baño, conecte la camara y vimos con mi amigo, como despues de orinar, se quito el brazier y lo escondio, se quito el mallon para quitarse los calzones, cuado bajo mi mujer, el pidio ver una pelicula picante, les sugeri verla en la habitacion, fuimos nos instalamas, ella se subio a la cama, tras otros tragos cargados la besaba, notaba como seguia viendo a mi amigo, le toque los senos, le meti la mano por la bluza y la alzaba para que mi amigo viera y se calentara y ella al principio no queria pero luego se dejo, tra notar que la botella estaba vacia, avise que iria por la botella, fingi salir y cerrar la puerta, entre al baño a monitoriar.

Note como el seguía nuestro guion, le dijo que le dijera que es lo que legustaba que le besen de su cuerpo, ella respondio que sus senos, el le pregunto que como son sus pezones, mi amigo afirmo, que han se estar ricos, que se los describiera, ella pregunto y tu pene que tan grueso y grande es, primero tu dime y luego yo.

Mi mujer algo mojada se metio las manoa a su bluza se acaricio los denos y le pregunto que si los queria ver… mi amigo el dijo que seria un honor, solo se los saco, ella sonrojada se los mostró. mi mujer borracha vei su pene erecto, tras las preguntas ella se bajo bien la bluza, el le acaricio los pezones, mi mujer lo sento en la cama le restrego sus senos en su cara, el se los beso, el con sus dedos seguia la rayita de su vagina por su mallon pegado, luego el la sento en la cama y saco su pene, mi mujer lo agarro con las 2 manos y lo masageo, ella lo llevo a su voca y chupo como nunca hasta que se vino.

Mi amigo le bajo su mallon lentamente y noto que no traia calzon, ello riendo dijo… me lo quite para ti, se subió en el, se movía rapidisimo como nunca, ella le dijo tenia tantas ganas de un pene grande y grueso, eh estado con tantos hombres que se como exprimirte papito, y se venia, una y otra vez, hasta que fingi llegar.

Perdi tiempo para abrir por que según no encontaba las llaves para abrir, pero esto solo lo hice para que se vistieran, nos tomamos la otra botella, mi mujer se quedo dormida a la mitad.

Borracha la recorri por la cama hasta la esquina, la desnude y la penetre por el ano, mi amigo bebia y me veia, mientras el le empezo a acariciaba del otro lado de la cama sus pezones, termine, luego el se paso a donde estaba yo y la penetro por el ano, yo le meti mi pene por su boca entre abierta, le bese sus senos, le pregunte a mi amigo que como estaba mi mujer, me respondio que nunca habia terminado tan rico ni tantas veces con una mujer y menos en presencia de su esposo.
Mas terde mi amigo se baño, se vistio y se fue, al dia siguiente mi mujer no se dio cuenta de lo ultimo que le paso con nosotros, pero yo guardo la grabacion y cuando puedo la veo y hoy se que una mujer infiel nunca va a cambiar…

Publicado en: Relatos de trios

Por culpa de la lluvia llegamos tarde al Hotel, y solo les quedaba una habitación

Ibamos de viaje a la Capital mi Tia y yo, como hacía poco que tenía el permiso de conducir por mi joven edad, no tenia mucha experiencia y la lluvia retraso la llegada al Hotel.

Mi Tia no le dio mucha importancia el tener que pasar la noche los dos en una sola habitación, pero a mi me puso nervioso el tener que dormir con una mujer y hacer mis necesidades en compañia.

Mi Tia Loli tenía cuarenta y cinco años y yo solo diecinueve y mi experiencia sexual se limitaba a mis escarceos con chicas de mi edad y siempre con prisas, nunca había convivido intimamente durante toda una noche.

El conserje nos acompaño a la habitación sonriendo picaronamente pensando en la noche que me esperaba, dejo las maletas y mi Tia le dio una propina y girando sobre sus talones nos dio las buenas noches y se marcho.

Mi Tia dejo el abrigo encima de la cama y me dijo: Lui( que así me llamo) voy al lavabo que me estoy haciendo “piss”.

Bien Tia, mientras tanto yo acomodare la ropa en el armario.

Mientras ella vaciaba su vejiga, yo saque la ropa de los dos y la puse en los cajones, la ropa interior de ella era toda de color blanco, cuando acabe, ella salio del baño con cara de satisfacción por haberse aligerado.

¿Quieres una copa Lui?

Si, gracias nos hara entrar en calor.

Loli lleno unas copas y las dejo en la mesita de centro, mientras me decia: Nos tendriamos que quitar esta ropa mojada para ponernos comodos, que estaremos mucho mejor.

Si sera lo mejor Tia.

Loli se puso de espaldas a mi,se quito la falda y se puso la bata, al darse la vuelta dejo el sujetador y las bragas sobre la cama, lo cual me indico que debajo de la bata estaba totalmente desnuda, yo me quite los pantalones y me quede con los “slips” y camiseta.

Ella me miro de arriba a bajo y sonriendo me dijo: Lui cariño estas hecho hombre hecho y derecho, que guapo estas.

Nos sentamos uno frente al otro y empezamos a saborear el licor, ella no dejaba de mirarme y yo hice lo mismo ya que me estaba poniendo caliente, el ver aquella mujer opulenta y que destilaba sexo por todos sus poros, yo cruce las piernas ya que el volumen de mi polla iba aumentando.

Ella lo sabía y cruzo las piernas dejando a mi vista un trozo de sus hermosos muslos, sin dejar de hablar ella empezo a apretar una pierna contra la otra, mientras su lengua repasaba sus labios ligeramente, yo al ver como se estaba poniendo le sonreia aprobando sus movimientos.

Ufffff Lui como me estoy poniendo, esto de estar solos en una habitación me ha llenado de morbo.

Pues a mi ya no me cabe en el “slip” Tia.

Pues dejala suelta, que muy es malo reprimirte a tu edad.

Yo me deje de tonterias y decidi aprovechar aquella situación, que ninguno de los dos habiamos buscado, pero que ahora la queriamos aprovechar, ella al verme mi pija totalmente empalmada, se abrio de piernas y soltandose el cinturón dejo a mi vista su cuerpo desnudo, sus pechos se le callerón lateralmente por su peso y levantando los brazos sus pezones erectos quedarón a mi vista.

Yo me quite el “slip” de los tobillos y espatarrandome empece a pajearme lentamente y mi capullo aparecio morado por la calentura que llevaba, ella sin dejarme de mirar con deseo, empezo a frotar su clitoris fuertemente mientras gemia como una perra en celo pidiendo sexo.

Lui porque no nos vamos a la cama por favor!

Yo no conteste y levantandome me tumbe en la cama con la polla hacía arriba, con una mano pajeandome y con la otra tocandome los huevos y cerre los ojos esperando su iniciativa lasciva.

Ella se quito la bata y totalmente desnuda se coloco al reves que yo, busco con su boca mi nabo y empezo a chuparlo con deseo llenando de saliva mi tallo, su pie derecho busco mi boca y yo empece a chuparle el dedo gordo como si fuera un pequeño pene, ella al notar mi mamada digital gimio de gusto, se ve que sin quererlo le había encontrado un punto erogeno y seguí chupando a igual que ella que había dejado mi polla , lamia mis huevos abriendome las piernas para seguir su ruta hacia mi entrepierna.

Yo al sentir invadido mi “peritoneo” abrí del todo mis piernas entregandome a aquella mujer que me estaba matando de gusto yo me cebe en mi mamada, mientras ella se coloco encima de mi cara sin dejarme de lamer, su coño peludo chorreante se acomodo sobre mi boca y mi nariz restregandose encima, mientras gimiendo solto su primer orgasmo, un flujo espeso y pegajoso inundo mi cara, yo al notar aquel liquido tibio y oloroso, me amorre aún más a su meadero peludo.

Mi lengua empezo a pentrarla totalmente, mientras con mi dedo indice busque su ano peludo y la penetre hasta dentro y ese fué el segundo punto erogeno que encontre, Loli al sentirse invadida en su intimidad apreto hacía atras con fuerza para que mi dedo la sodomizara totalmente.

Loli busco mi ano y hizo lo propio con su lengua, note aquel apendice humedo penetrarme y dandole vueltas a mis pelos anales hasta que me dilate como ella.

Yo ya no aguante más y sin avisarle solte una corrida total, mi leche le lleno al cabello y ella ni se inmuto, y apreto aún más su lengua en mi culo.

Nos quedamos quietos oliendonos uno al otro, mientras nos reponiamos despues de un buen rato de un sexo sin tabues.

De pronto Loli se levantó sudada y llena de semen, y fué a su bolsa de viaje, y volvio a la cama con un bote de crema, se arrodillo sobre la cama y con su mano llena de crema se empezo a tocarse el culo y ha prepararlo para culeada a fondo,
cuando lo tuvo bien engrasado, paso una pierna por encima de mi ofreciendome la vista de aquel hermoso culo.

Lui tocame el culo a fondo.

Yo le meti un dedo y ella pedia más y más, despues dos,empece a urgar dentro de su cueva trasera, mientras ella gemia y se masturbaba con su manos, yo me lance y la penetre sin miramientos con mis dedos, cuando Loli comprobo que su dilatación era la apropiada me dijo: LLename el culo cabrón, no puedo más!

La coloque con dureza y se la metí hasta los huevos, mis pelos se pegarón a los suyos, mientras yo le pellizcaba pezones y axilas rasuradas pero humedas de un sudor que me volvia loco.

No pares revientame y matame de gusto, guarrea a tu puta, lo necesito!

Chupame la polla con ese culo hambriento.

Hazme sentir guarra, hazme lo que quieras.

Yo saque la polla de su cagadero, y la obligue a que me la limpiara a fondo.

Ella se amorro a mis huevos y a mi polla sin miramientos.

Cuando la tuve limpia, le dije: Puta tocate para mi y ponme cachondo mientras te miro.

Ella se abrio de piernas y se excito al ser admirada mientras se masturbaba.

Mi polla al ver el espectaculo se puso dura como un mastil, y empece a pajearme para acompañarla en su tocamiento erotico y gratificante.

De pronto Loli solto un chorro de uan mezcla de flujo y meados mientras chillaba como una posesa.

Yo me tire sobre su pelos vaginales, chupando los liquidos femeninos que soltaba su coño irritado por tanto tocamiento sin miramientos, ella al sentirse amada en su intimidad se restrego contra mi boca y lengua lamedora.

El olor ambiental era de puro sexo total, yo me puse sobre su cara y deje que me mirara mientras dejaba que mi polla se corriera sobre sus labios, el semen lleno su labios y yo me tumbe al lado de ella y la morree con cariño y profundidad.

Por culpa de la lluvia conoci el sexo total y Loli se convirtio en mi amante y confidente.

Publicado en: Relatoseroticos